Revista Dinero

Los procesos de adquisición en el negocio de pensiones, les permitieron a los dos grupos financieros más grandes del país consolidar una participación del 80% de este mercado.

| 1/24/2013 8:30:00 AM

¿Duopolio?

El Grupo Aval y el Sindicato Antioqueño se quedaron con 80% del negocio de los fondos privados de pensiones y cesantías del país. ¿Conveniente o perjudicial?

Tras la fusión de Protección con ING y la compra de BBVA Horizonte por parte del Grupo Aval a finales del año anterior, el negocio de las administradoras de fondos de pensiones y cesantías (AFP) quedará consolidado alrededor de los dos grandes grupos financieros del país.

Protección, fondo perteneciente al Grupo Empresarial Antioqueño, dueño de Bancolombia y Suramericana, quedó –luego de la compra de ING– con la administración de 37% de los fondos de pensiones obligatorios, 36% de los fondos de cesantías y 33% del mercado de pensiones voluntarias.

Entre tanto, el Grupo Aval, el conglomerado financiero más grande del país, con cuatro bancos (Bogotá, Occidente, Popular y AV Villas), la mayor corporación financiera (Corficolombiana) y la principal administradora de fondos de pensiones –Porvenir–, quedaría con 44% de los fondos de pensiones obligatorios, 50% de los fondos de cesantías y 20% del mercado de pensiones voluntarias, con la adquisición de Horizonte –operación que aún está pendiente de autorización por parte de la Superintendencia Financiera–.

Con esto, los dos principales grupos financieros colombianos quedan con alrededor de 80% del negocio de los fondos privados de pensiones y cesantías del país, que administran alrededor de $135,6 billones pertenecientes a más de 10,7 millones de afiliados. Colfondos, propiedad del Grupo Colpatria y Scotiabank, queda con cerca de 14% del negocio, mientras Skandia tendría una participación cercana a 5%.

Por esto, algunos analistas han expresado la inconveniencia y los peligros de que el destino del ahorro de millones de colombianos y de los diferentes mercados financieros quede concentrado en tan pocos actores.

Óscar Iván Zuluaga, exministro de Hacienda, ha advertido sobre los posibles riesgos que la concentración traería, por ejemplo, al manejo de la deuda pública del país. “40% de esta quedaría en manos de dos fondos de pensiones, con lo cual su rendimiento sería dependiente de la gestión de los tesoreros de Porvenir y Protección. Y cualquier error en el manejo de los TES puede costar billones y generar riesgos sistémicos para la economía”, afirma.

Además, otros expertos consideran que podría ser nocivo para el desarrollo del mercado de capitales pues, por ejemplo, dos jugadores tan fuertes pueden imponer las condiciones para la entrada de nuevas emisiones de acciones o deuda. Con esto, algunos de ellos consideran que “los dueños de la banca serían los mismos que pueden decidir qué se financia en el mercado de valores”.

Por su parte, para los administradores privados, los fondos son tan regulados y supervisados que el nuevo mapa empresarial no debería representar mayores riesgos. El régimen de inversiones es muy estricto y la deuda pública está distribuida en muchos agentes e inversionistas nacionales e internacionales. Y, si bien la participación en los mercados financieros es alta, no es determinante pues al ser portafolios de largo plazo su manejo no es tan activo. Por último, señalan que son patrimonios independientes que no pueden invertir en entidades del mismo grupo.

LOS FONDOS RESPONDEN


Para los fondos privados “no hay concentración del mercado de pensiones ni cesantías como tal, pues hay que tener en cuenta que en otros países no existe una competencia directa del Estado”, afirma Miguel Largacha, presidente de Porvenir. “Los mayores jugadores en estos negocios son entidades públicas, lo cual no pasa en el resto de América Latina. Colpensiones seguirá siendo el mayor jugador en afiliados a pensiones obligatorias, mientras que el Fondo Nacional del Ahorro (FNA), aunque no prima en afiliados, sí lo hace en valor administrado. Con 6,5 millones de afiliados, Colpensiones tiene 38% del mercado, mientras el FNA alcanzaría 15% de los afiliados a cesantías (1,1 millones), pero 34% de los recursos. Además, muchas veces la regulación protege o beneficia estas entidades, como en el caso de los traslados en cesantías”, explica Largacha.

Además, en pensiones voluntarias existe otro tipo de entidades financieras como son las fiduciarias que también prestan servicios de administración de este tipo de ahorro.

Por su parte, Mauricio Toro Bridge, quien lleva seis años como presidente de Protección y se desempeñará como presidente de la compañía fusionada, considera que “la tendencia en Colombia es la misma que en el resto del mundo, donde las administradoras de fondos se consolidan y fortalecen, lo cual permite una reducción de costos en la gestión de recursos y mayores economías de escala en la innovación, servicios, productos y red, entre otros aspectos”.

Y agrega: “es algo previsible y hasta deseable para los afiliados, pues les permite tener administradoras sólidas, serias, con trayectoria para garantizar la estabilidad en el manejo de los ahorros de los colombianos”. Por ejemplo, en Chile comenzaron 15 y terminaron cinco y en Perú hoy son cuatro. En todos los países se han ido consolidando.

No obstante, una revisión de las participaciones en estos países muestra que en ninguno de ellos la concentración de los fondos es tan alta como la que quedaría en Colombia (aun considerando los jugadores públicos).

Según datos a noviembre de la Superintendencia de Pensiones de Chile, la participación de las principales administradoras de ese país: Provida (28%), Habitat (26%), Capital (22%) y Cuprom (21%) es muy pareja, lo cual evidencia una gran competencia. Además, están Plan Vital (3%) y Modelo (1%).

En Perú pasa algo similar, donde ninguno de los cuatros fondos tiene una participación mayor a la tercera parte del mercado o muy baja: Prima (32%), Integra (30%), Horizonte (24%), Profuturo (15%), según la Superintendencia de este país.

“A uno le quedan sus inquietudes sobre si dos grupos, tan buenos como lo son, deban controlar 80% de los ahorros de los colombianos. El tiempo lo dirá. Lo digo siendo una persona partidaria de la empresa privada y de la competencia”, dice Eduardo Pacheco, presidente del Grupo Colpatria.

“Eso nos obliga –agrega Pacheco– a repensar la estrategia de Colfondos. Nos tenemos que sentar a pensar con los canadienses cómo hacemos eso. La primera reacción es que tenemos que integrar al máximo el banco con pensiones, de tal manera que los servicios compartidos los podamos relacionar entre las dos entidades. Tenemos que pensar cómo somos más eficientes en materia de gastos”.

Para otros analistas más pragmáticos, estos actores son igualmente grandes y relevantes. La concentración ya existe, y no ha cambiado nada.

No obstante, la creciente concentración del mercado nacional de fondos de pensiones sí le impone al Gobierno el reto de revisar las normas de supervisión y regulación para hacer ajustes que garanticen la transparencia del mercado y mayor competencia, así como anticipar los riesgos y proteger la confianza. Por ejemplo, habrá que revisar el tema de garantía de rentabilidad mínima para que no esté influenciada por uno o dos jugadores. La presencia de un número reducido de actores no debe de ninguna manera ir en detrimento de la calidad de la atención y del portafolio brindado a los clientes. La Superintendencia Financiera tiene la palabra.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×