| 5/14/2015 5:00:00 AM

Duolingo vs TOEFL

La plataforma de aprendizaje de idiomas Duolingo, con 85 millones de usuarios, compite con pruebas estandarizadas que validan el dominio del inglés. Esta es su historia y la de su fundador.

Existe la creencia de que la educación es fundamental para reducir la desigualad, pero el científico y empresario guatemalteco Luis von Ahn no la comparte. Está convencido de que la educación es otra barrera que impide reducir las brechas entre ricos y pobres, pues los primeros tienen acceso a la mejor educación y al bilingüismo, mientras los segundos se deben conformar con la oferta más económica, que no les da la posibilidad de manejar otros idiomas, lo que se convierte en una barrera a la hora de competir en el mundo laboral.

Esta idea lo motivó a crear un portal, que hoy ya es una aplicación, para aprender idiomas, que no les cobra a sus usuarios y que ha logrado resultados sorprendentes en menos de cinco años de operaciones. Ya tiene 85 millones de usuarios, 3 millones de ellos en Colombia, US$38 millones de fondos de inversión y planes de seguir creciendo.

Se pensaría que al ser gratuito, Duolingo, como bautizó su empresa, está llena de publicidad, pero el objetivo de Von Ahn no es volverse millonario con esta compañía, pues en cierta medida ya tiene resuelta su situación financiera. En 2000, junto con unos compañeros de la Universidad Carnegie Mellon, en donde hizo un doctorado en ciencias de la computación y donde hoy es profesor, creó el sistema de seguridad informática Captcha, que usan millones de páginas web del mundo para saber si sus usuarios son personas o robots, mediante la digitación de unas letras que están desdibujadas y que solo pueden ser definidas correctamente por el ojo humano.

Fue tal el éxito de Captcha, que pronto Von Ahn y sus socios se lo vendieron a Google y crearon una segunda versión, Recaptcha, la cual tiene un objetivo más productivo pues, cuando los usuarios digitan las palabras que les pide la página web en la que están navegando, ayudan a digitalizar libros. Esta compañía también fue comprada por Google en 2009.

Antes de cumplir 30 años, Von Ahn realizó dos ventas, cuyos valores no fueron públicos, que son el sueño de los miles de emprendedores que hoy desarrollan empresas basadas en internet. Su siguiente paso fue empezar a idear una nueva empresa relacionada con la educación, uno de los temas que lo apasiona. No en balde, su aspiración desde niño era ser profesor universitario, más que empresario. “Lo que pasa es que con el tiempo me di cuenta que lo podía combinar y la segunda me empezó a gustar más que la primera”, dice riendo a través de una entrevista por Skype con Dinero.

Fuera de las aulas

Mientras estudiaba su doctorado comenzó a barajar alternativas para su nueva empresa tecnológica, teniendo en cuenta que debía enseñar algo que se pudiera aprender por fuera de las aulas. Los idiomas fueron los elegidos y Duolingo fue la marca escogida, pues significa dos lenguas. Inicialmente pensaba que si llegaba a los 100.000 usuarios la empresa habría sido un éxito, pues el aprendizaje de idiomas con softwares especializados es un nicho bastante competido, pero hoy en su plataforma se inscriben 200.000 personas al día en casi todo el mundo. 25% de sus usuarios están en América Latina, otro porcentaje igual en Estados Unidos y también hay 25% en Europa.

Von Ahn, reconocido como uno de los 50 cerebros más brillantes de la tecnología en el mundo, no solo ha usado Duolingo como una empresa, sino también como una herramienta de investigación en educación, pues decidió enseñar con juegos e ir puliendo la metodología, haciendo pruebas en vivo con sus usuarios. Así, por ejemplo, a un grupo le enseñan primero los verbos y a otro los sustantivos y al final ven cuál es más efectivo.

Estudios independientes demuestran que con 34 horas de estudio de Duolingo se obtiene un dominio de un idioma igual al que se alcanza en un semestre de enseñanza a nivel universitario.

Como no tienen publicidad y no quieren cobrarles a los usuarios, una primera forma de monetizar la empresa fue mediante las traducciones, pues los estudiantes a medida que avanzan pueden hacer traducciones para practicar y estas luego son verificadas y vendidas por Duolingo a portales que necesitan tener su información en dos idiomas como CCN y Buzzfeed. No obstante, consideran que la traducción los desvía de su core business, que es la educación, y –aunque siguen haciendo trabajos para CNN– ahora se enfocaron en un nuevo negocio: certificar el dominio de inglés de sus estudiantes.

Actualmente, las pruebas estandarizadas como el Toefl son las que tienen más reconocimiento, pero su costo es elevado (US$250). Por eso la idea de Duolingo es ofrecer una prueba de US$20 y están buscando aliados que la acepten como válida. En Colombia buscan alianzas con los Ministerios de Educación y de Trabajo para que los jóvenes del programa 40.000 primeros empleos, que está dirigido a población entre 18 y 28 años de edad, puedan tomar el curso y certificarse, lo que facilitaría la consecución de empleo.

También se aliaron con Uff! Móvil, para que los clientes de este operador tengan acceso ilimitado a Duolingo, incluso si no disponen de un paquete de datos.

Se estima que en el mundo hay unas 1.200 millones de personas aprendiendo idiomas, de ellas 800 millones inglés y en su mayoría lo hacen porque saben que ese conocimiento puede mejorar su condición socioeconómica o salir de la pobreza. La meta de Von Ahn es llegar a ese grupo que no tiene dinero para pagar un curso. A sus 35 años, parece estar lográndolo.

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También el klingon

Después del inglés, el segundo idioma más aprendido en Duolingo es el español. También hay idiomas como el irlandés, que está siendo aprendido por más personas que el total de población que lo habla. La idea de la plataforma es ofrecer el aprendizaje a partir del idioma nativo del estudiante; es decir, español para franceses o inglés para franceses.

No obstante, la plataforma se va a arriesgar con un idioma que tiene pocos nativos, pero sí muchos fans. Se trata del klingon, la lengua hablada por la raza guerrera Klingon, personajes de ficción popularizados por la serie Star Trek.

Aunque suena a chiste, lo cierto es que el klingon tiene traductores y páginas web didácticas.
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