| 4/13/2007 12:00:00 AM

Diferencias a la vista.

Un grupo de empresas en el país se la está jugando por lograr que la nutrición y el desarrollo de alimentos funcionales se conviertan en verdaderas propuestas de valor. Pero estos nuevos productos tienen que conjugarse con la regulación y la comunicación.

La evolución en el sector de alimentos en los últimos años ha sido muy dinámica. Primero se consiguieron productos de alta calidad. Luego se desarrollaron unos altamente nutritivos y otros que no usaban elementos dañinos -que aumentan el colesterol o que tienen grandes concentraciones de azúcares-. Y ahora, este portafolio se complementó con los funcionales, es decir aquellos que traen beneficios de salud y bienestar.

En la última semana de marzo, durante el lanzamiento de Yox, un nuevo producto de Alpina que ayuda el sistema digestivo a partir de los lactobacilos, se conoció que quince empresas están formando una alianza para desarrollar alimentos más nutritivos y funcionales (ver recuadro).

¿Qué es lo que quiere hacer ese grupo? "En un país donde el 70% de la población es pobre y el acceso a los beneficios de salud es limitado, el tema de nutrición se vuelve crítico. Lo que buscan las empresas es mejorar la nutrición y salud de la población en Colombia", explica Andrés Ortega, vicepresidente de la Alianza Team de aceites y grasas.

A su vez, cada empresa del grupo quiere tener un producto más diferenciado, incrementar sus volúmenes de venta y llegar a las poblaciones de menores ingresos, lo que muy seguramente implicará cambiar las estrategias de mercadeo en las categorías de alimentos. Alpina, que el año pasado vendió más de $1 billón, busca que en el largo plazo todo su portafolio de productos esté enfocado en los alimentos funcionales. De hecho, los 17 lanzamientos programados para este año por esta compañía, tendrán esa dirección.

En el caso de la Alianza Team, los productos más enfocados en nutrición y funcionalidad representan hoy el 37% de sus ingresos y desde el año pasado las inversiones para esos productos, se acercan a US$2 millones. A partir de 2007, destinó una parte de la organización a la línea de nutrición, no solo en el desarrollo de productos, sino en investigación de hábitos y gustos del consumidor.

Además, para todas las empresas es claro que para crecer es necesario fortalecer su presencia en los segmentos de menores ingresos y llegar allí con mayor profundidad, de manera que este tipo de productos se convierte en un verdadero diferencial. "Para una familia cuyos recursos mensuales son limitados, la posibilidad de equivocarse con sus compras en alimentos es también muy restringida, por esto en muchos casos la fidelidad a las marcas reconocidas en alimentos es mayor en estratos de bajos ingresos", explica un analista.

Con la alianza de las empresas, se trata, en últimas, de poner la vara cada vez más alta y que los consumidores encuentren un verdadero beneficio en productos de calidad y nutrición. Pero para las empresas no es suficiente tener áreas de investigación y desarrollo robustas, que soporten el lanzamiento de nuevos productos de este tipo. Uno de los aspectos básicos consiste en que haya una regulación clara y uniforme con el fin de comunicar los beneficios de estos productos para que la población pueda establecer fácilmente su ecuación de valor, es decir, comparar los beneficios con el precio del bien.

"Lo que estamos logrando con la Coalición Alimenticia es una actualización en la legislación de alimentos en Colombia. Lo que se pretende es poder comunicar al consumidor los beneficios de salud que puede obtener a través de la alimentación. Con base en ella pudimos hacer el lanzamiento de Yox", señala Julián Jaramillo, presidente de Alpina.

Hoy se encuentra publicado en la página del Ministerio de Protección Social un proyecto de regulación sobre alimentos funcionales y sus beneficios para la salud. "En el caso de Alpina, una vez la empresa hizo los estudios y demostró que las sustancias tienen las propiedades que manifiestan, el Invima le permitió que se convirtiera en factor agregado de su publicidad, explicando claramente que la propiedad no la da el alimento sino el componente que tiene ese alimento", dice Gina Buendía, subdirectora de registros sanitarios del Invima.

Esta situación ya genera un cambio en la comunicación. "Ahora podemos comunicar directamente. Primero, en la etiqueta no solo se podrán colocar los componentes del alimento, sino también en qué benefician al consumidor. Y segundo, se podrá hacer publicidad masiva, no solo divertida y alegre como en el pasado, sino explicando la conveniencia de estos alimentos", explica Jaramillo de Alpina.

Para Buendía, del Invima, se quiere llegar a unas normas que diferencien entre productos funcionales. "Se toman elementos de otros países donde ya existe esta reglamentación, donde se diferencia claramente un alimento de otro, que tiene un valor agregado adicional. Pero también limita lo que se puede decir. Lo que autorizará el Invima es que se diga en palabras normales y comunes para el usuario, lo que hoy se debe decir en términos científicos. Eso es lo que va a permitir la norma, pero no va a permitir que diga nada más allá de eso", agrega Buendía.

La aplicación de la norma debe proteger al consumidor para evitar engaños, pero también debe propender a que la comunicación sea más abierta. "Si los fabricantes no podemos comunicar esos beneficios, será muy difícil que el consumidor acceda a ellos. Si no conoce esos beneficios, puede consumir productos equivocados. Se tiene que encontrar un punto intermedio: que no sea tan laxa que le abra las puertas a compañías inescrupulosas, pero tampoco que sea tan rígida que trate a los alimentos que ayudan al control de la salud y a la nutrición, como si fueran medicinas", dice Ortega de Alianza Team.

En la medida en que la regulación y las empresas en Colombia se pongan a tono con las exigencias internacionales desde el punto de vista de los ángulos de nutrición, salud y control, les permitirá a las compañías ser más competitivas y tener más acceso a otros mercados con productos de mayor valor agregado.
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