| 8/5/2005 12:00:00 AM

Delta se queda en Colombia

Pese a la crisis que vive la aerolínea en Estados Unidos, el director para Latinoamérica sostiene que Delta no solo se queda sino que crecerá su operación en el país. Entrevista.

Los rumores de que Delta Air Lines se iba de Colombia se acrecentaron cuando el equipo de ventas de la compañía se desintegró, hace algunos meses, como consecuencia de estas mismas especulaciones. La situación precipitó la llegada al país de James Sarvis, director para América Latina y el Caribe, quien despejó con Dinero las dudas al respecto. También habló sobre la reestructuración global de la aerolínea para mantener alejado el fantasma de la quiebra. Sin embargo, el elevado costo del combustible está jugando en contra de los esfuerzos de reestructuración. La cúpula de la compañía debate por estos días si se acoge o no a la ley de bancarrota.



¿Qué hay de cierto en los rumores sobre la salida de Delta del país?

Estoy aquí para transmitirles un voto de confianza a los clientes y a los empleados de la compañía. Queremos que todos sepan que estamos vivos, y que no solo nos quedamos sino que vamos a seguir creciendo en Colombia.



¿Ha sido rentable la operación en el país?

Sí. El vuelo diario entre Bogotá y Atlanta (donde se encuentra el centro de operaciones de esta aerolínea) ha mantenido durante los últimos 12 meses una ocupación promedio del 80%. Cuando llegamos, hace cinco años, la competencia se reía de nosotros. Nos preguntaban cómo íbamos a vender Atlanta, que no era un destino tan afín para los colombianos como Miami. Ahora, con el vuelo lleno, ya nadie se está riendo.



¿Cuáles son los planes?

Entre los cambios que Delta planea ejecutar a corto plazo figuran añadir nuevas rutas a otras ciudades del país y/o traer un avión más grande que el Boeing 757 con el que cubrimos el trayecto Atlanta-Bogotá-Atlanta. De esta manera, no solo se amplía la oferta de sillas sino que se obtiene una mayor capacidad de carga.



¿Qué otras razones pesaron en esta decisión?

Estamos muy impresionados por la situación económica de Colombia. La vemos muy estable. Además, la confianza en materia de seguridad que ha transmitido el actual gobierno ha hecho que los colombianos que están en el exterior inviertan nuevamente en el país, y eso genera tráfico. Todos estos puntos nos alientan para añadirle capacidad a la operación.



¿Cómo se posicionó Atlanta?

Su ubicación es estratégica en el sureste de Estados Unidos y cuenta con una de las operaciones aéreas más grandes del mundo con 1.081 vuelos diarios. Por eso, podemos ofrecer 200 conexiones diferentes y en dos horas o menos los pasajeros colombianos pueden hacer conexión con el 80% del mercado estadounidense y canadiense. Además, el paso por inmigración es menos complejo que el de Miami, pues el área de aduanas apenas funciona con el 50% de su capacidad. De ahí que muchos viajeros de negocios prefieran ingresar por Atlanta.



¿Y el fantasma de la bancarrota?

Hemos hecho todo lo que ha estado a nuestro alcance para no acudir a la ley de bancarrota (desde principios de 2001, la empresa ha reportado pérdidas por US$10.000 millones). En este proceso se calcula una reducción de unos 7.000 empleados. También vale destacar que los pilotos aportaron el 39% de sus salarios para que Delta pudiera estar por fuera del Capítulo 11. También se lograron importantes acuerdos comerciales con socios estratégicos como General Electric y American Express y el 31 de enero cambiamos el 51% de la red de vuelos en Estados Unidos. La idea era estirar el día, así pudimos añadir más de 100 vuelos diarios. Esperamos haber recortado a comienzos de 2006 unos US$5.000 millones anuales en el costo operacional y a mediados del mismo año aspiramos a estar operando como una aerolínea de bajo costo, pues nuestros competidores ya no son Continental ni American Air Lines sino este tipo de aerolíneas. Eso es lo que dicta el mercado moderno.



¿Por eso nació Song, la aerolínea de bajo costo de Delta?

Song es un instrumento defensivo desarrollado para proteger los mercados de Nueva York y Florida, que son enormes, pero ahora estamos expandiendo la empresa al oriente de Estados Unidos y el Caribe. Con Song aprendimos qué tan rápido se puede limpiar, tanquear y cargar un avión de una manera innovadora para recortar minutos en tierra, pues solo hacemos dinero cuando estamos volando. Estamos implementado esas mismas técnicas en Delta y el ahorro ha sido el equivalente a 19 aviones, los cuales se añadieron a la flota sin gastar un centavo.



¿Cómo interfiere en este proceso el precio de la gasolina?

El precio del combustible, que se está pagando sobre US$55 el barril, es nuestra mayor preocupación. Este año, hemos pagado 50% más que en 2004. Y el año pasado pagamos US$1.000 millones más que en 2003. Hay que reconocer que los ahorros que hemos implementado se están deshaciendo por el costo de la gasolina; pero si no hubiéramos hecho los ajustes necesarios, ya habríamos desaparecido del negocio. Por eso, ahorramos lo que más podamos: estamos reduciéndoles todo el peso adicional a los aviones y cuando carreteamos las aeronaves lo hacemos con un solo motor encendido. Cuando se tiene una flota de 600 aviones, el ahorro es de muchos millones de dólares.



¿Y en Colombia, ya quedó todo en orden?

Ya conformamos un nuevo equipo de ventas, al frente del cual está Ángel Cabaleiro. Se trata de un administrador de empresas con un posgrado en Finanzas que viene de AeroRepública. Como parte del afianzamiento en el país, Song firmó un acuerdo de código compartido con Avianca. Los viajeros procedentes de cualquier ciudad de Colombia servida por esta aerolínea podrán conectar por medio de Song con el aeropuerto de La Guardia en Nueva York y con el aeropuerto internacional Boston Logan, vía Fort Lauderdale. A estos dos destinos se suman los servicios del código compartido que ya existía entre Avianca y Delta, que permite a los pasajeros que salen de Bogotá conectar desde Atlanta con Boston, Chicago, Dallas, Los Ángeles y Washington. Por su parte, los viajeros procedentes de cualquier ciudad de Estados Unidos, servida por Delta, pueden conectar desde Bogotá vía Avianca con Barranquilla, Cali, Cartagena, Medellín y Pereira.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?