| 9/12/2008 12:00:00 AM

De película

Con la adopción del estándar europeo, la televisión digital en Colombia abre una nueva etapa que transformará el escenario de competencia y la forma de consumo de este medio. Se esperan nuevas decisiones.

Como si fuera una telenovela de gran audiencia, la historia que se está escribiendo del negocio de la televisión en el país es cada vez más atractiva. Cada capítulo trae nuevos intereses y el guión se hace más seductor. Hace apenas tres semanas, la Comisión Nacional de Televisión, CNTV, anunció la escogencia del estándar europeo para el modelo de televisión digital terrestre, TDT. Esto traerá una explosión de canales, ya que podrá multiplicar al menos por cuatro la oferta de televisión abierta existente, mejorando la calidad de la imagen y el sonido, y entregando dos variables vitales a la hora de la convergencia: interactividad y movilidad.

Así, la televisión digital se convertirá en el generador de los cambios más profundos en el sector y conducirá a los distintos jugadores a replantear su modelo de negocio en nuevos escenarios de competencia, donde el contenido se vuelve una variable crítica de éxito (ver artículo siguiente).

Esto sucede en forma simultánea a unas situaciones de cambio en la televisión colombiana: la escogencia del tercer o cuarto canal privado abierto, la prórroga de las licencias para RCN y Caracol, que se vencen en los primeros días del año entrante, y la consolidación de la televisión por suscripción, que cuenta con nuevos jugadores de telecomunicaciones, como ETB y Emcali, que quieren participar en el negocio.

Uno de los protagonistas de la historia está en alerta. Los canales privados de televisión que han colonizado en los últimos años la torta publicitaria de este medio -el año pasado llegó a casi $3 billones en cifras brutas, según Ibope-, han manifestado su preocupación, pues para ellos es el mismo mercado, pero con más jugadores.

"Hace diez años, cuando arrancamos, había cuatro canales regionales y una penetración de televisión por suscripción de 150.000 conexiones de cable y la comercialización de internet era casi inexistente. Hoy hay siete canales regionales, cerca de cinco locales, la televisión por suscripción tiene una penetración del 72% y se está comercializando, al igual que internet. Hay una gran cantidad de nuevos jugadores que están participando del mismo mercado y este no ha crecido en la misma proporción", explica Gabriel Reyes, presidente del canal RCN.

Para él, las inversiones se aumentarán porque ellos mismos tendrán más canales que van a demandar mayores inversiones de programación y más costos, mientras el mercado sigue siendo el mismo.

Con mayores escenarios de inversión, no solo por la demanda de más contenidos que los obliga a satisfacer las necesidades de al menos tres canales adicionales al que tienen hoy, los canales privados podrían estar en la mira de inversionistas extranjeros que buscan el 40% de participación permitido por la ley. En tal sentido, en diciembre del año pasado, Fabiola Sojet, directora de General Electric en Colombia, advirtió que este conglomerado -dueño de NBC y Telemundo en Estados Unidos- estaría interesado en llegar al negocio de la televisión en Colombia. Sin embargo, dejó claro que no necesariamente tendría que ser por el camino del tercer canal, sino que podría ser a través de una inversión extranjera en alguno de los canales existentes. Hoy sus palabras toman relevancia, pues ninguna de las firmas de televisión de esta multinacional se inscribió para concursar por el nuevo canal privado abierto.

Para Reyes, de RCN, una decisión de este tipo no está en la agenda. Sin embargo, si bien podría tener sentido, cualquier inversionista extranjero que venga por ese porcentaje lo primero que quiere conocer es cuál es su tasa interna de retorno. "Sin saber qué pasa con la torta publicitaria y con los demás competidores, es muy difícil tomar una decisión", dice un empresario.

De todas maneras, cada día que pasa el negocio va a ser más complicado y obligará a cambiar los modelos. ¿Hacia adónde? Aún es muy prematuro decir cómo se van a mover los jugadores pues son decisiones recién tomadas.

Sin embargo, las líneas generales pueden estar más claras: a una oferta de más canales, RCN y Caracol se especializarían en segmentos como entretenimiento, deportes, noticias y novelas. Sin embargo, el tema va más allá: "El contenido va a evolucionar a ser personalizado y a identificar lo que cada consumidor quiere. Por eso, el modelo de negocios que se adelante debe incluir variables como la movilidad y la interactividad. El desarrollo de la publicidad en televisión no será solo para anunciar, sino como canal de comercialización y de compra de productos. A largo plazo, el video por demanda será el producto de transacción", explica Sergio Michelsen, abogado de Brigard & Urrutia. Esto significa que estas nuevas tecnologías brindarán una mayor posibilidad de segmentación de audiencias, de sus intereses y deseos.

El reto para la industria publicitaria es aún mayor, pues tendrá que migrar de un escenario masivo como la televisión, a uno más segmentado y fragmentado en el mismo medio y amenazado por el internet, que el año pasado representó el 28% del crecimiento de la inversión publicitaria en el mundo. Y, en Colombia, estas movidas no están tan lejanas: el canal internacional Fox acaba de anunciar que comercializará avisos para internet en nuestro país, como complemento a su estrategia de producción local a través de su filial Fox - Telecolombia, mientras que portales como Terra vienen en proceso de reinvención, buscando en patrocinios específicos la posibilidad de cubrir los costos de sus contenidos.

Para Daniel Medina, viceministro de Comunicaciones, hay un efecto inmediato de la televisión digital. "Un modelo de negocios de la televisión abierta más robusto que le permite ofrecer varios canales, que definirán cómo los administran; y una movilidad con un enorme potencial, no solo para el servicio gratuito sino para los servicios adicionales. A más largo plazo, esperamos que la interactividad funcione, pero necesitaría una alianza con los móviles y con los de telecomunicaciones", señala.

Sin embargo, si bien se decidió el estándar, la tarea apenas comienza pues faltan determinaciones sobre aspectos básicos y muy técnicos como la convergencia de servicios de telecomunicaciones y posibles ofertas de servicios de televisión móvil sin estar en estas bandas de frecuencia.

"Un cambio tecnológico no tiene impacto si no se acompaña de una regulación en cubrimiento, tecnología, contenidos y en el modelo de negocio para los operadores de la industria. Viene una oportunidad para el fortalecimiento del sector porque al pasar de la televisión analógica a la digital hay mayores servicios pensando en el usuario final. Más autopistas de posibilidades de contenidos y de servicios de mayor valor agregado que harán que toda la cadena de valor migre", dice Carolina Hoyos, directora de la CNTV.



La coyuntura

La adopción del estándar de televisión digital, si bien es trascendental en el modelo de televisión y supera con creces los hitos del pasado, como la aparición de la televisión, la llegada del color a las pantallas y el arribo de los canales privados, no es la única determinación.

En los últimos dos meses, el revolcón ha sido total. A principios de este semestre, cuando se esperaban más jugadores, apenas se inscribieron tres proponentes para el tercer y/o cuarto canal privado, liderados por los grupos españoles Prisa -dueña de Caracol Radio y en alianza con los diarios regionales y CM&- y Planeta -hoy máximo accionista de la Casa Editorial El Tiempo, CEET-. También llegó a la disputa por entrar al mercado Inversiones Rendiles, que presentó dos socios extranjeros: Global Martu y Venevisión de Venezuela. Como la condición era solo inscribirse, tendrá varios meses para conseguir el 60% de capital colombiano que exige la ley.

Cualquiera de los dos grupos españoles que gane traerá más cambios en el esquema actual de la televisión. Si es Prisa, CM& deberá devolver sus espacios en el Canal Uno, pues no puede tener dos licencias simultáneamente, explica Hoyos de la CNTV. "Los derechos de los concesionarios de ese canal se respetarán hasta el final de sus contratos en 2013", dice. Si gana Planeta, CityTV, de la Casa Editorial El Tiempo, también tendría que devolver la licencia, "no se pueden vender", agrega Hoyos.

Simultáneamente, los canales privados -RCN y Caracol- se alistan para la negociación de su prórroga con la CNTV, en medio de especulaciones sobre los temas que se discutirían, como las convocatorias de los tribunales de arbitramento y el cubrimiento a poblaciones de menor tamaño (ver recuadro). Tres bancas de inversión están terminando sus análisis para definir si son uno o dos nuevos canales, para determinar el valor de la licencia, al igual que el de la prórroga para los privados existentes.

Mientras tanto, la televisión por suscripción sigue en su proceso de consolidación. Por un lado, Telmex sigue consolidándose y la CNTV le autorizó la compra de Teledinámica, en Barranquilla, que le añadió 50.000 nuevos usuarios y lo dejó con cerca de 1,6 millones de suscriptores. Por otro, ETB y Emcali manifestaron su interés por obtener una licencia que les permita entrar a prestar directamente este servicio -hoy tienen una alianza comercial con DirecTV- y como plataforma del negocio de televisión por internet (IPTV, por sus siglas en inglés), en el que otros jugadores, como Une y Telefónica, vienen avanzando aceleradamente.



Los negocios de ahora

Para el Estado, la llegada de la televisión digital es una oportunidad de negocios muy grande. Por un lado, porque se puede convertir en un instrumento de servicios para poblaciones donde no llega la banda ancha y puede generar interactividad con segmentos específicos, como en educación, agricultura o medicina. Pero por otro, esta tecnología le permite liberar espectro, un bien finito y limitado, la autopista en el aire por la que las empresas de telecomunicaciones quieren llevar sus servicios de movilidad, tanto de voz como de datos. Según los cálculos, se liberarían más de 100 Mhz. de espectro que, de acuerdo con estimativos del Ministerio de Comunicaciones hoy, en promedio por cada Mhz., el valor asciende a US$1 millón, es decir, el Estado podría recibir más de US$100 millones en este proceso.

Sin embargo, no será inmediato porque el apagón analógico solo se dará en diez años y, mientras tanto, los dos sistemas -analógico y digital- convivirán utilizando más espectro. "Si bien esto es cierto, también lo es que las tecnologías cada vez optimizan más el uso del espectro y podrían darse liberaciones de ese espacio para asignar", agrega Medina.

Por otro lado, uno de los temas que está por definirse es qué va a pasar con la red digital. En el pasado, los canales privados tuvieron que construir su propia red y el Estado hacer lo propio. Hoy existen cuatro redes de televisión en el país. ¿Qué pasará en el periodo de transición con ocho redes? Según un estudio de la Universidad de Antioquia, la digitalización de la red privada está entre US$65 y US$80 millones, mientras que en la pública es de US$150 millones.

"Una de las equivocaciones en Colombia es que se ha permitido la duplicidad de redes. Y en un país pobre hay que hacer exactamente lo contrario", dice Michelsen.

Entre las propuestas está la de hacer una sola red, tanto pública como privada, que permita crear sinergias en su construcción y pagar solo el uso de ella. Para Hoyos, de la CNTV, hay modelos en el mundo que se pueden seguir. "En España funciona Avertis, que se dedica al manejo de la red, similar a ISA. La empresa colombiana transporta energía, Avertis transporta contenidos. El core business de los generadores de contenido no es la transmisión", dice Hoyos. En la actualidad hay un documento Conpes que autoriza el estudio para determinar la viabilidad de concesionar la red pública de televisión con miras a la digitalización.

Otro sector que está entusiasmado por el anuncio de la televisión digital es el de electrodomésticos. El parque de televisores en Colombia es de 12 millones. El estudio de la Universidad de Antioquia establece que la mitad de los televidentes migrará al sistema por compra de televisión y la otra mitad por decodificadores. "Es una sorpresa, porque Colombia siempre ha planteado su estrategia bajo la concepción de que vamos a hacer la migración de la gran mayoría a través de decodificadores", dice Hoyos.

Sin duda, las decisiones en materia de televisión cambiarán radicalmente el patrón de uso de este medio y seguirán caminos hoy todavía insospechados. Será necesario esperar el siguiente capítulo.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?