| 1/21/2011 12:00:00 AM

Cuentas chimbas

Los números del Mundial Sub-20 no cuadran. Según los cálculos iniciales, el evento traerá 350.000 turistas internacionales, pero a lo sumo llegarán 20.000.

El pasado 29 de noviembre, Cotelco, la Alcaldía Mayor de Bogotá y la Organización Mundial del Turismo organizaron el VIII Seminario Internacional de Turismo, de cara al Mundial de Fútbol Sub-20 que se realizará en Colombia entre julio y agosto de este año. La reunión buscaba medir el impacto económico, social y turístico que tendrá para las ocho ciudades sede el evento deportivo más importante que ha tenido Colombia. La gran conclusión fue que "a Colombia llegarían 350.000 turistas internacionales durante los 25 días que durará el Mundial". Desde entonces, los titulares de los periódicos no han cesado de dar la fabulosa noticia.

Un mes más tarde, Opain estimó que por cuenta del Mundial llegarían 300.000 personas adicionales entre julio y agosto, razón por la cual pidió al Gobierno un plan de choque para el manejo del tráfico aéreo en el Aeropuerto El Dorado durante esos días.

Pero la verdad es que las cifras iniciales no cuadran por ningún lado. Para tener una idea, el reciente Mundial de mayores que se jugó en Sudáfrica -el evento más importante de la FIFA y el más visto en el mundo entero- recibió a 310.000 visitantes extranjeros. Para ello, Sudáfrica tuvo que invertir US$100 millones de dólares en publicidad y mercadeo a nivel global. En Colombia, no existe a la fecha el primer aviso publicitario del Sub-20 y, de acuerdo con la Federación de Fútbol, hasta el momento solo se ha vendido el 3% de la taquilla proyectada de 1,3 millones de espectadores.

Para Ricardo Ossa, presidente de Ossa y Asociados -el tour operador oficial de la Federación de Fútbol de Colombia para la Copa América de 2001 y para el próximo Mundial Sub-20-, pensar que llegarán 350.000 personas es una exageración. "Siendo generosos se podría pensar por mucho en unos 18.000 visitantes internacionales, y eso teniendo en cuenta que en la Copa América apenas llegaron al país 7.000 extranjeros". Además, sostiene Ossa, "la mayor movilización va a ser interna. De extranjeros tendremos 50 representantes y 500 aficionados por cada una de las 24 delegaciones, entre 2.500 y 3.000 periodistas, 1.000 invitados de los patrocinadores oficiales, y 600 entre delegados, árbitros, etc., de la FIFA".

Por su parte, el empresario y socio de Millonarios, Germán Casas, indica que este evento no se llena tanto de fanaticada como de empresarios del sector que vienen, "cual feria de caballos, a mirar los nuevos talentos que van a comprar". Así, Casas no le augura al Mundial Sub-20 ni 5.000 visitantes internacionales.

Dinero cuestionó a las instituciones involucradas en la organización del Sub-20 por la expectativa tan alta que se le está generando a la población, sobre todo, a aquellos que viven del turismo y del merchandising, que pueden estar haciendo millonarias inversiones en vano.

A raíz de las preguntas de esta revista, Jorge Alberto Cabal, presidente de Cotelco, reflexiona diciendo que en efecto se trata de una cifra elevada. Explica que cuando él hablaba de 350.000 visitantes extranjeros, lo hacía pensando en los turistas adicionales que vendrían antes, durante y después del certamen, el cual será transmitido en 200 países alrededor del mundo. Sin embargo, indica que el esfuerzo de promoción del país ha sido nulo y que las autoridades no están aprovechando la oportunidad de dar a conocer Colombia.

Sin embargo, al vicepresidente Angelino Garzón no le parece descabellada la estimación de 350.000 visitantes. "Tenemos más ventajas que Sudáfrica, pues recibiremos muchos turistas de la región a quienes les es mucho más barato viajar a Bogotá que a Pretoria", indica. Sin embargo, el vicepresidente quedó con la duda ante la insistencia de Dinero. En el comité interinstitucional del Mundial Sub-20 del pasado 14 de enero, Garzón cuestionó a los asistentes si pensar en una cifra cercana a los 350.000 sería elevado. Muchos saltaron sorprendidos y dijeron que, en efecto, sí era una exageración. Otros, como la presidente de Proexport, María Claudia Lacouture, dijeron que era razonable, pues si se veían las cifras para Canadá -país sede del Sub-20 en 2007 y que lleva el récord de taquilla con 1,2 millones de espectadores-, era probable que Colombia cumpliera con ese estimativo.

Pero al revisar un informe realizado por el Canadian Sport Tourism Alliance sobre el impacto económico de ese evento en dicho país, se observa que si bien el 20% de los asistentes eran visitantes (240.000), tan solo el 5% eran extranjeros (60.000), de los cuales la mitad venían de Estados Unidos.

El presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, Luis Bedoya, dice que no se han hecho estimaciones sobre cuántos extranjeros podrían venir pero, de todas maneras, pensar en 350.000 le parece demasiado. Haciendo cuentas al momento de la entrevista, Bedoya estima que no vendrán del exterior más de 20.000 personas.

La directora del Instituto Distrital de Turismo de Bogotá, Nohora Vargas, dice que estudiando los históricos de Sub-20 pasados y teniendo en cuenta que la capital colombiana será sede de 10 de los 52 partidos, se espera que a Bogotá ingresen 35.000 personas, de las cuales, 30% serían extranjeras (10.500). Sin embargo, Vargas añade que el verdadero valor del Mundial está en el posicionamiento del país a mediano plazo y largo plazo. "En las proyecciones iniciales esperábamos contar con cerca de 1,2 millones de visitantes internacionales para 2015. Con el Mundial hemos ajustado esa cifra a 200.000 más a cierre de 2015", indica.

Semejante desfase en las cifras, lo único que demuestra es que a seis meses del evento deportivo más importante que se ha realizado en Colombia, las cuentas no están claras y no hay sincronización. Ya se han invertido $200.000 millones entre Gobierno y municipios para adecuación de estadios. Una inversión que le quedará al país para futuros eventos y sobre la cual no es necesario justificar con la especulación de un gran flujo de turistas internacionales que dejarán millonarios flujos de divisas. Lo que sí se podría dar con una buena promoción es una movilización de los colombianos aficionados al fútbol, pero no de turistas extranjeros. Sin embargo, hay que mirar también este aspecto con cuidado, pues como lo demostró el Mundial en Canadá, fueron sobre todo los locales los que llenaron los estadios. Así, los hoteles podrían no cumplir la expectativa de ocupación de Cotelco (65% en promedio en las 8 ciudades y 80% solo en Bogotá).

Sin duda, uno de los resultados más interesantes del Mundial es que gracias a la llegada de periodistas y la transmisión de los partidos por todas partes del mundo, Colombia tiene la oportunidad única de posicionarse como destino. De esta manera, el Mundial Sub-20 se convierte más en un semillero de futuros eventos y de llegada turistas a largo plazo, que en una oportunidad cortoplacista. Una reflexión para aquellos que están haciendo cuentas alegres y para que las entidades competentes comiencen de una vez por todas con su estrategia de promocionar al Sub-20 dentro y fuera de Colombia.

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