| 2/16/2017 12:00:00 AM

Cafesalud se podría salvar de su extinción, ¿quién se quedará con ella?

Mientras que la Contraloría señala que Cafesalud es insostenible, muchas propuestas pasaron el examen en el proceso de venta de la EPS más grandes del país. ¿Podrá el Gobierno salvar a esta firma y evitar riesgos para el sistema?

La entidad tiene un presupuesto anual de cerca de $4,5 billones. Los afiliados son en su mayoría jóvenes.

El Gobierno Nacional está haciendo un esfuerzo enorme por mantener a flote a la principal EPS del país. El plazo final es el 31 de marzo, cuando se sabrá el futuro de Cafesalud, entidad que cuenta con 6,1 millones de usuarios en todo el territorio nacional: 4,8 millones pertenecientes al régimen contributivo y 1,3 millones al subsidiado.

Luis Guillermo Vélez, presidente de la compañía, explicó que la venta es la salida más sensata, pues la EPS “ha tenido una acumulación de pasivos importante y llega con una necesidad imperiosa de que quien la adquiera adopte un modelo de salud que pueda funcionar. Cafesalud llega a este proceso con una red medianamente activa y, aunque tenemos dificultades, estamos garantizando la atención de todos los usuarios”, señaló el funcionario.

De ahí que el objetivo sea que quien se convierta en el propietario de la EPS tenga un modelo de salud certificado, pues, desde el primer momento tiene que ajustarse a la normatividad del país. Esa es una de las principales exigencias del reglamento de participación que rige el proceso de venta que se está desarrollando actualmente.

La firma tiene un flujo de caja permanente y bastante sólido, pues la unidad por capitación le significa ingresos mensuales por cerca de $340.000 millones, sumando cuotas moderadoras y recobros.

“El presupuesto anual de la firma es de unos $4,5 billones. Quien compre esta compañía compra un ingreso billonario cuya pirámide poblacional está representada por jóvenes principalmente y que tiene una prevalencia de alto costo mucho menor a la del resto del sistema”, explicó Vélez; así, los costos asociados a la atención de la población a la que se le prestan los servicios son mucho menores que en las demás EPS.

Los opcionados

En total, al proceso llegaron 22 ofertas por parte de ocho compañías y 21 de ellas pasaron la precalificación. Este proceso incluía un examen donde se miraron los requisitos para cumplir la normativa colombiana, las exigencias de capital que requiere el negocio y la idoneidad para operar una empresa de servicios de salud.

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Dentro de los que han mostrado interés están Sanitas, Salud Total, la Caja de Compensación Compensar, el grupo británico Bupa, el Grupo Español Ribera Salud y una compañía llamada Ospedale de inversionistas privados. Además se destaca un grupo de IPS de Colombia, que se unieron y presentaron propuesta.

Todo este interés demuestra que, a pesar de la crisis, el negocio de Cafesalud sigue siendo atractivo para algunos inversionistas.

De acuerdo con Jaime Arias, presidente de Acemi, gremio de las principales EPS del país, el proceso de venta de Cafesalud es un tema del sector: “no es que estén vendiendo una EPS cualquiera; no solo es la más grande, todo lo que pase con esta EPS puede producir un trauma tremendo en todo el sistema”, explicó.

Se refiere específicamente a la enorme cartera que tiene Cafesalud, no solo con las clínicas sino con los laboratorios y farmacéuticas que les han vendido medicamentos. En total se calcula que el pasivo puede alcanzar los $600.000 millones y al menos la mitad de esas deudas está vencida hace 90 días o más. Si no se administra bien la situación, este volumen de pasivos podría convertirse en un riesgo sistémico, porque el golpe financiero lo tendrían muchas compañías que deberían castigar sus balances con estas deudas si se vuelven irrecuperables.

“Es un tema sectorial y así lo entiende el Gobierno y esa es la razón por la cual se ha metido tan duro en el tema”, explicó Arias.

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Pero lo único crítico no es solo el factor económico. El Gobierno está preocupado también por la atención de los usuarios: si no se logra vender la EPS y es necesario liquidarla, el traslado de 6,1 millones de usuarios podría convertirse en un problema de orden público, más si se tiene en cuenta que muchos de ellos están recibiendo tratamientos médicos ahora mismo.

Finalmente, podría haber un impacto laboral importante, pues la compañía mantiene empleados a por lo menos 5.000 personas, entre profesionales y administradores.

De ahí que la salida menos traumática es vender la entidad. Por eso el Gobierno impuso unas condiciones exigentes para quienes quieran hacerse al negocio: primero, una capacidad de capital de entre $500.000 millones o hasta $750.000 millones, dependiendo del tipo de compra que quieran hacer, si solo la EPS o si incluyen las clínicas asociadas a ella.

“Una EPS bien manejada, con músculo financiero suficiente, puede salir al otro lado; ¿por qué es necesario tal músculo? Primero, porque quien llegue tiene que inyectarle una plata grande para hacer unos pagos y, dos, tiene que montar todo un sistema de información que parece que era muy bueno en Saludcoop, pero que se fue desbaratando”, aseguró Arias.

La venta de Cafesalud será el gran negocio de comienzo del año, no solo por su monto, sino porque está en juego todo el sistema de salud de Colombia. A este problema es necesario buscarle remedio pronto.

Diagnóstico crítico

La Contraloría General de la República reveló una auditoría sobre la situación financiera de la EPS. El panorama es gris. Según el ente de control, la EPS podría estar generando pérdidas por cerca de $13.000 millones semanales. De acuerdo con el Contralor Edgardo Maya Villazón, estos resultados obedecen a la mala administración que ha sufrido la entidad en los años anteriores. Para el funcionario, la situación de Cafesalud es insostenible.

De acuerdo con el informe, la nueva administración ha hecho un plan de ajuste importante en los gastos de personal, cercano a 42%. El problema está en que los ingresos operacionales no aumentaron. En el resto del balance, la Contraloría observó un “incremento global injustificado de 65% en sus gastos operacionales durante la vigencia 2015, superando los $120.000 millones”. Lo que más preocupó al ente de control fue que el patrimonio en 2015 cerró negativo en $651.000 millones, 90% superior al registrado en 2014.De acuerdo con el presidente de la EPS Cafesalud, Luis Guillermo Vélez, estas cifras corresponden a la vigencia de hace dos años, y durante 2016 estos indicadores mejoraron ostensiblemente.

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