| 6/25/2010 12:00:00 PM

Constructora Colpatria, la diversificación ayudó

Esta compañía pasó de tener un negocio concentrado en vivienda a participar en infraestructura y edificaciones -desde comercio hasta cárceles-, así como a la internacionalización de su operación. Hoy es la empresa más grande del sector de la construcción.

Para 2009, Construc-tora Colpatria alcanzó el mayor incremento en ingresos de su historia reciente: superó los $351.000 millones, lo que representó un crecimiento del 81,3% frente a 2008, y se convirtió en la compañía que dio el salto más grande en el sector, al llegar al primer lugar, según las cifras de las 5.000 Empresas de Dinero.

¿Qué permitió este crecimiento? Es una historia que se viene escribiendo desde 2005. "La pregunta en ese momento era cómo potenciar las fortalezas de la constructora en vivienda, el poder de su marca y su capital humano. Estos negocios tienen unos ciclos marcados y decidimos entonces movernos hacia la diversificación", explica Amparo Polanía, presidente de la compañía.

Complementó su actividad en vivienda con otras unidades de negocio que le permitieron diversificar el riesgo y aprovechar nuevas oportunidades. Así llegó a otro tipo de construcciones -como grandes superficies, centros comerciales, cárceles y centros educativos-, e ingresó al negocio de infraestructura.

La diversificación funcionó. Para abril de 2010, el negocio de infraestructura alcanzó en ingresos la misma participación que el de vivienda, 41%, mientras que el de otras construcciones registró 18%.

Sin embargo, esta no fue la única decisión estratégica. La compañía resolvió profundizar ese esquema e identificó nuevos mercados en su proceso de internacionalización. Desde 2007 cuenta con operaciones en Perú y México, y Eduardo Pacheco, presidente del Grupo Colpatria -holding a la que pertenece la constructora- ha manifestado su interés por otros mercados, como el cubano, en el que señaló "hay posibilidades gigantescas".

El reto para la empresa es mantenerse en la cresta de la ola de los ciclos de desarrollo de sus negocios para convertirse, como lo señala su visión, en la empresa colombiana con las mejores prácticas internacionales, modelo e inspiración del sector de la construcción.

Los cambios

A finales de la década de los 90 el sector de la construcción en Colombia tuvo uno de sus momentos más álgidos: se registró una gran contracción del mercado que dejó a varias empresas en dificultades. En el caso de Constructora Colpatria, en 1999 tuvo ingresos por $7.000 millones, mientras el año inmediatamente anterior había registrado $17.000 millones, y sus utilidades netas se derrumbaron.

Sin embargo, en los años siguientes, con un foco en el negocio de vivienda, las cifras empezaron a mejorar al punto que en 2005 las ventas se dispararon y llegaron a $185.000 millones. No obstante, durante los tres años siguientes sus ingresos volvieron a tropezar y cayeron a niveles de $150.000 millones en 2007.

Es por esta época cuando la compañía toma la decisión de diversificar sus negocios para minimizar el riesgo en los ciclos de la construcción de vivienda y busca aprovechar sectores de crecimiento en los cuales se pudiera incorporar. Así, en 2007 entró al negocio de infraestructura y para 2009 -solo dos años después- alcanzó los $125.000 millones en ingresos, correspondientes al 33% de la participación en ventas, cifra que viene en ascenso y que ya para los primeros meses de este año igualó la participación del negocio con el que se creó la constructora Colpatria: vivienda.

Hoy participa en el país en 11 proyectos de infraestructura, como la Avenida Longitudinal de Occidente, la doble calzada Ibagué-Girardot-Cajamarca, las rutas alimentadoras de Transmilenio en Ciudad Bolívar, la construcción del terminal de contenedores de Buenaventura, la carretera Málaga-Presidente (Santander) y el puente sobre el río San Jorge (Sucre).

"En esta unidad de negocios son clave las alianzas -señala Polanía- por el conocimiento, la diversificación de riesgo y por alcanzar músculo. Nuestras participaciones en proyectos de infraestructura están entre 25% y 30%, dependiendo del tamaño del proyecto, del sitio y de las necesidades que se tengan para fortalecerlo".

En el caso de construcciones diferentes a vivienda, la compañía ha aprovechado el auge y expansión del comercio en el país. Ha construido sedes de Homecenter, Easy y Falabella, así como centros comerciales en Medellín, Bogotá y Cúcuta. Además, ha ingresado a otras obras como la Cárcel Picaleña de Ibagué y edificios de facultades en la Universidad de la Sabana.

El año pasado firmó contratos que ascendieron a $130.000 millones, los que le permitieron cumplir el presupuesto en 110%. Sin embargo, en la actualidad, el desarrollo de estas obras ha estado un poco más lento, como señala Polanía. "Nos ha ido mejor en vivienda, pero sin duda aquí tenemos una oportunidad de crecimiento", explica.

A pesar de que las otras unidades de negocio vienen tomando una participación activa en los ingresos de la Constructora Colpatria, el eje de vivienda sigue siendo muy importante. De hecho, gran parte de los resultados del año pasado obedecen a este renglón. ¿Por qué?

Las ventas que ingresaron el año pasado corresponden a las operaciones de 2008, pues el negocio tiene un desfase de entre ocho y doce meses porque primero se separa, antes de empezar a construir y de que se empiecen a dar los pagos por las viviendas. En 2009 se separaron 1.211 unidades de vivienda por $193.000 millones, en tanto que se escrituraron 1.135 viviendas por $199.000 millones en los diferentes estratos.

Así, para este año el presupuesto en los ingresos de vivienda señala que no habrá crecimiento, "aunque las ventas han estado bien y trabajamos para que no decrezcan", dice Polanía. Para ella, uno de los principales retos del sector está en dos grandes factores: que se pueda habilitar suelo y en una mayor facilidad en los trámites y en las tomas de decisión en las diferentes entidades para que haya una claridad normativa.

"Es una lástima que se haya parado el tema de los macroproyectos. Ese era un mecanismo para habilitar suelo con infraestructura completa: vías, colegios, salud, comercio, etc. que permitían integralidad y ofrecían una solución armónica. Es importante que eso se reviva", dice la ejecutiva.

Una mirada al exterior

La diversificación de unidades de negocio se complementó, en 2007, con la llegada a dos nuevos mercados -México y Perú- que el año pasado registraron ventas por US$10 millones. En el primero, la empresa está concentrada en Vivienda de Interés Social (VIS) y en vivienda para los segmentos de bajo y medio poder adquisitivo. De ese año a la fecha, Colpatria ha construido 480 unidades de vivienda en el país azteca. 2009 no fue el mejor de los años: la crisis financiera que golpeó a Estados Unidos, sumada a los brotes de gripa AH1N1, frenaron el crecimiento en ese país. Sin embargo, la compañía espera un repunte hacia el futuro.

En el caso peruano, la estrategia es diferente y busca replicar el modelo que tiene en Colombia; es decir, mantener tres unidades de negocio: vivienda, infraestructura y otras construcciones.

En el caso de vivienda se han desarrollado 590 unidades en poco más de dos años y se estructuró la unidad de construcción en consorcio con la firma local Palomar S.A. Tiene cinco proyectos de vivienda y está estructurando uno más para el segmento VIS. En otras construcciones también ha desarrollado consorcios con jugadores peruanos para la edificación de bodegas, almacenes y campamentos mineros, como Toromocho.

Donde aún no ha cristalizado una gran apuesta es en infraestructura. Perú viene con un agresivo plan de inversiones para concesiones en proyectos viales, puertos y aeropuertos, entre otras obras. "Hemos participado en algunos proyectos, pero no hemos ganado. Ahora vamos a participar en Irsa III, un proyecto vial, y en la concesión de los cinco aeropuertos del sur que se cierra a finales de junio", comenta Polanía.

¿Qué viene para la compañía? Para un experto del sector, las empresas constructoras aprendieron la lección que dejó la crisis de finales de los 90 y diversificaron sus mercados y también sus riesgos. "Sin embargo, hay un momento para concentrarse, focalizarse y potenciar lo que han conseguido", dice.

Ese puede ser el camino para Constructora Colpatria en el corto y mediano plazo, por supuesto, sin descartar opciones y sin dejar atrás nuevas oportunidades.

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