| 6/12/2009 12:00:00 AM

Construcción sostenible

El sector de la construcción incorpora cada vez más elementos ambientales y sociales en su desarrollo e inicia una transformación hacia su sostenibilidad.

La construcción es uno de los sectores más contaminantes, por encima de la industria y el transporte, pues utiliza importantes recursos naturales y durante su operación emite grandes cantidades de CO2 porque concentra gran cantidad de personas.

Se estima que a nivel mundial, los edificios consumen el 17% del agua potable, el 25% de la madera cultivada y entre 30% y 40% de la energía. Además, se calcula que emiten alrededor de la tercera parte de las emisiones de CO2 y dos quintas partes de los desechos sólidos, según WorldGBC, McGraw Hill, 2008.

Por esto, como alternativa para reducir las emisiones y ahorrar recursos naturales, así como para mejorar la calidad de vida de quienes utilizan dichas construcciones, la tendencia en el mundo es hacia la construcción verde o sostenible. Esto es, buscar que, desde el diseño, en la construcción y la operación se garantice el uso adecuado de los recursos para generar un impacto positivo en el ambiente, los usuarios y la comunidad. Hoy existen en el mundo cerca de 17.633 proyectos (420 millones de m2), registrados o certificados con la certificación estadounidense de Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental, (LEED, por sus siglas en inglés), una de las cuatro certificaciones existentes que se ha adoptado en el país.

En Colombia es cada vez más evidente esa voluntad de los empresarios del sector por desarrollar proyectos mucho más comprometidos con el uso responsable de los recursos y la potencialización de los mismos.

Es más, desde hace año y medio existe el Consejo Colombiano de la Construcción Sostenible (CCCS), miembro del Consejo Mundial de Construcción Sostenible (World Green Building Council), que agrupa a las entidades de los diferentes subsectores interesadas en el tema en el país. Actualmente, este organismo cuenta con cerca de 52 empresas fundadoras, entre las que se encuentran Cecodes, Contempo, Holcim, Arquitectura e Interiores, Colliers Internacional, Johnson Controls, Aldea y Prodesa.

En la actualidad hay múltiples edificios y proyectos que están buscando la certificación LEED. Según la página oficial de la entidad son: el edificio en Bogotá de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, el Colegio San José en Barranquilla, la Dirección General Bancolombia en Medellín, el edificio de oficinas de Alpina en Sopó, el nuevo edificio en Bogotá de Novartis y la Zona Franca PLIC S.A., en Cota. Pero no son los únicos en busca de las certificaciones: Contempo tiene dos proyectos que aspiran a ser los primeros centros empresariales y hoteleros certificados del país: Oxo 67 y el hotel Holiday Inn Express. De igual modo, el Grupo Pijao construye un edificio de oficinas inteligente y bioclimático con el cual el grupo se vuelca hacia la construcción de proyectos verdes (ver recuadro). Además, existen otros edificios no certificados pero con altos estándares de construcción. Según Colliers International, cerca del 25% de los proyectos de oficinas que se están consolidando en Bogotá contienen alguna práctica sostenible o amigable con el medio ambiente. Es más, "para que la construcción verde no se limite a las grandes compañías dispuestas a invertir o interesadas en recibir la certificación LEED, el CCCS está trabajando en la generación de un Sistema de Certificación Local para colegios, VIS, edificios públicos, entre otros, que quieren ser ambientalmente responsables", explica Margarita García, directora ejecutiva de la CCCS.

Costo y ahorro

Un proyecto de construcción sostenible puede costar entre un 10%-15% más que una construcción tradicional. Pero en la medida que en se desarrollan el mercado de proveedores, materiales y profesionales capacitados se va reduciendo su costo. Hoy, en Estados Unidos no hay diferencias significativas entre los costos de los edificios LEED y los no certificados.

Además, diversos estudios muestran que los costos adicionales iniciales se ven más que compensados durante la operación: hay menores costos, un mayor valor del edificio y de su canon de arrendamiento así como una mayor tasa de ocupación, que redunda en un mayor retorno de la inversión. Y es que los edificios con certificación LEED tienen, por lo menos, 30% de ahorro de energía, 35% de carbono, entre 30% y 50% de agua y entre 50%-90% de costos de desechos; esto sin contar la mejora en la salud y la productividad de los empleados.

El reto como sector y país es que no sean solo los edificios, sino las grandes obras de infraestructura, la construcción civil y los proyectos de VIS los que incorporen en sus diseños, construcción y operación conceptos ambientales y sociales. Esta sería la expresión máxima de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) del sector.

Cada vez serán más los actores que ayudarán a que esta tendencia se consolide. Algunos congresistas están planeando presentar un proyecto de ley para elevar los estándares de la construcción vía incentivos tributarios y hacer que en la planeación urbana se incorporen criterios ambientales, manejo de residuos y basuras, etc. Los bancos podrían prestar mejores tasas a los proyectos ambientalmente responsables o incluso no prestar a quienes no lo son. Y, sobre todo, cada vez más personas demandarán habitar o trabajar en espacios amigables con el medio ambiente.

Todo esto hace que la forma en que hoy se construye en Colombia esté girando hacia un escenario de sostenibilidad, con lo que esta tendencia sería a futuro la norma en el sector.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?