| 8/19/2005 12:00:00 AM

¿Cómo sería el negocio?

Al cierre de esta edición, se definía el nuevo socio estratégico para Telecom y todo apuntaba hacia Telmex, bajo un modelo de fusión. Con esta operación, se abriría una etapa de consolidaciones en un negocio donde la búsqueda de eficiencias y la generación de economías de escala son fundamentales para la supervivencia.

Hace 3 meses, Ramiro Valencia, presidente de la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones, CCIT, se encontró en Cartagena con Carlos Slim Jr., hijo del magnate mexicano, máximo accionista de Telmex. Valencia, en su conversación con el empresario, destacó la presencia y la inversión de la multinacional en Colombia. "¿Sabe qué respondió? Que todavía no habían empezado a invertir, pues además de la presencia que ya tenían en el país, está interesado en la telefonía fija y en el sector rural", recuerda Valencia.

Esta anécdota hoy toma vigencia en medio del interés de la empresa estatal Colombia Telecomunicaciones, que maneja la marca Telecom, de buscar un socio estratégico que garantice su futuro. Al cierre de esta edición, Telmex se perfilaba como la empresa más cercana a convertirse en aliado de la estatal colombiana, aunque Telefónica de España, el mayor competidor de la compañía mexicana en América Latina, no había dado una negativa ni se había retirado de las conversaciones. De hecho, en la segunda semana de agosto, Alfonso Gómez, presidente de Telecom, sostuvo al menos dos reuniones con Sergio Regueros, presidente de MoviStar, empresa que maneja el negocio de móviles de la compañía española.

La búsqueda de socio para Telecom es fundamental, ya que esta empresa está marginada de los negocios de mayor dinamismo del sector: la telefonía móvil, donde no participa, ya llegó a los 15 millones de usuarios, mientras que el segmento de banda ancha, donde apenas empieza a entrar, es uno de los de más rápido crecimiento.

"El core business de los ingresos de Telecom está hoy en riesgo y necesita cambiar la orientación", explica Wally Swain, analista de Yankee Group. Para hacerlo, la compañía necesita actualizar sus redes e invertir en los próximos dos años al menos US$400 millones. Y esta suma es la que se espera aporte el tan ansiado socio.

Por esto, Telecom se ha movido en la búsqueda de un aliado. Desde el año pasado, intentó consolidar alianzas y sinergias con otras empresas públicas como ETB y EPM. "La propuesta no caló, pero no podíamos quedarnos quietos. Mientras se discutían las opciones, la telefonía móvil pasó de 7 millones a 15 millones en un año", explica Alfonso Gómez, presidente de Colombia Telecomunicaciones.

El tema tiene mensaje de urgencia. Las instrucciones de la Presidencia de la República son claras: antes de que termine agosto o máximo a mediados de septiembre, debe estar definido el socio estratégico para la compañía estatal.



El modelo

Telmex y Telefónica se han acercado para analizar una eventual alianza con Telecom, con lo cual la compañía colombiana podría acceder al mercado de los celulares y completar su integración vertical. El punto de mayor discusión es el modelo que cobijará la alianza, teniendo como principio que luego de la liquidación de la antigua Telecom, existe el compromiso del gobierno de no privatizar la compañía. Y este punto genera controversia.

Dinero supo que el modelo que se ha planteado es una fusión por absorción entre la estatal y el socio estratégico, bien sea Telmex o Telefónica, generando una empresa de economía mixta. De acuerdo con fuentes cercanas al gobierno que explicaron el proceso, con esta figura se suman dos empresas, pero no se vende la participación estatal, sino que la empresa "hace parte de una torta más grande". En esta nueva empresa más robusta, que se ha denominado en las negociaciones 'el vehículo', Colombia Telecomunicaciones y el socio tendrían una participación igualitaria. Según las fuentes, la Nación no va a vender nada de lo que tiene y lo que pretende es unir esa infraestructura a otra infraestructura o a capital y hacer una empresa fortalecida, de la cual toma parte la Nación.

Sin embargo, para algunos analistas, este es un tema de presentación, ya que debido a los compromisos de la empresa con Telecom en liquidación, el único modelo viable es el arriendo o concesión de los equipos para que un tercero privado los administre. "En la práctica sí es una privatización, similar al modelo que se utilizó con la Empresa de Energía de Bogotá, EEB, donde el control lo tiene Codensa", explica un experto.

Pero independientemente de si se presenta como una privatización o no, lo que está claro hasta el momento es que Colombia Telecomunicaciones se fusionaría bien con Telmex Colombia o con Telefónica Data, y esa empresa producto de la fusión realizaría una alianza con Comcel (de Telmex) o MoviStar (de Telefónica) para incluir el negocio de telefonía móvil.

El objetivo es desarrollar paquetes comerciales; es decir, empaquetar servicios y generar mezclas que incluyan telefonía fija, móvil, internet y datos, para atender segmentos corporativos y masivos; y así, contar con un servicio integral de telecomunicaciones. "El límite es la creatividad de este nuevo 'vehículo' para maximizar el valor del mercado y capturar la línea ascendente de telefonía móvil", explica una fuente. La idea del gobierno es que Colombia Telecomunicaciones absorba a la otra empresa y la marca Telecom se mantenga.

De acuerdo con el modelo, 'el vehículo', además de permitirle entrar al negocio de movilidad, tiene dos tareas: la primera, garantizar la continuidad del servicio en todo el territorio nacional. La segunda, asegurar la consecución de los recursos para el pago del pasivo pensional que asciende a cerca de $6 billones. Hoy Colombia Telecomunicaciones le paga un arriendo a Telecom en liquidación por las redes y equipos para que de esta manera -dependiendo de las utilidades- se asuman los costos del pasivo pensional. La idea es convertir ese costo variable en uno fijo para la nueva compañía y garantizar, así, la certidumbre del pago del pasivo pensional.



Los aportes

El hecho de que Colombia Telecomunicaciones necesite un socio no significa que no tenga nada qué ofrecer. Por el contrario. Llega con los derechos de explotación de la infraestructura, las licencias y los títulos habilitantes. "Tiene 2,5 millones de clientes, la red de fibra óptica más grande del país y la presencia monopólica en la mayoría de las ciudades. Sin duda, la mejor infraestructura de telecomunicaciones de Colombia la tiene Telecom", explica José Fernando Bautista, presidente de Asocel.

El socio, sea quien sea, aportaría su infraestructura en Colombia, tecnología, know how y llegaría con recursos. A junio, Telmex, con Comcel tenía 9,1 millones de líneas móviles, y Telefónica, 4,7 millones de MoviStar.

Para Eduardo Pizano, ex presidente de Telecom, uno de los puntos más complejos es el desarrollo comercial. "La gran debilidad de la empresa es que no cuenta con una organización comercial eficiente", dice. Y esto sería parte del know how que traería el socio. Por otra parte, según algunos cálculos, Telecom necesita inversiones de entre US$360 millones o US$400 millones en los próximos dos años, de los cuales -además de los recursos que generaría la empresa producto de la fusión- el socio debería aportar entre US$250 millones y US$300 millones. La deuda pensional se convertiría en una deuda financiera fija anual que tiene que cubrir la compañía, pues el pasivo está en cabeza de Telecom en liquidación.



La consolidación

Durante años, la voz por telefonía fija fue el corazón del negocio de telecomunicaciones. Sin embargo, hoy el crecimiento se da por otros negocios: la movilidad y la banda ancha, aunque los márgenes de la fija son mucho más altos. Según Bautista, de Asocel, el margen operacional de las telefónicas fijas es 33%, mientras que en los móviles es 6,9%. "Con estos indicadores es claro que una telefónica bien administrada, da suficientes recursos y una caja interesante", agrega.

La movida que se está dando con Telecom genera un nuevo proceso en el negocio de telecomunicaciones en Colombia: la consolidación. En un negocio que es altamente demandante en inversión de capital y que requiere las mayores economías de escala, las alianzas, fusiones y adquisiciones son diarias. América Móviles -del grupo Slim- acaba de adquirir en Chile Smartcom PCS por US$472 millones y TIM Perú por US$503 millones.

"El caso de Colombia es, junto con Bolivia, único en América Latina, porque la fragmentación en el sector es muy alta. Por ejemplo, hay más de 30 operadores fijos", dice Carlos Rodríguez, analista senior de Pyramid.

En telecomunicaciones, el tamaño importa por las economías de escala y el volumen. "La competencia es tan grande que ha hecho que los precios bajen y esto solo se puede compensar con muchos usuarios. Con esa visión, es importante que las telefónicas locales piensen en esquemas comerciales diferentes donde tengan socios estratégicos que les den acceso a los mercados internacionales", agrega Bautista.

Tras la movida de Telecom -bien con Telmex, el más cercano, o con Telefónica-, el proceso de consolidación apenas empieza en Colombia. El acuerdo de Telecom deja la puerta abierta para que otros jugadores en el país puedan ingresar a esta fusión, como EPM, ETB o, incluso, Ola -la compañía de telefonía móvil de estas dos empresas públicas-. Además, ya se menciona en el sector que ETB está buscando un socio y se ha acercado a Telefónica. Las movidas apenas empiezan.
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