| 1/1/1993 12:00:00 AM

¿Cómo se registra una marca?

EN COLOMBIA LAS MARCAS NOTORIASSON MARCAS OLÍMPICAS.

Cuando José Orlando Montealegre se posesionó como superintendente de Industria y Comercio, en diciembre de 1991, encontró 80.000 expedientes de registro de marcas y patentes represados. El tiempo promedio de registro de una marca eran seis años. El trabajo que tenía por delante era más que un reto, un desafío. Pero Montealegre fue el protagonista de la liberación del mercado de seguros, cuando se desempeñaba como delegado para el sector asegurador, en la Superintendencia Bancaria. Ya tenía experiencia en reestructuración.

Los mayores problemas al momento de su posesión eran, a juicio del uperintendente, "reestructurar la parte operativa, y el problema de la piratería en las marcas notorias". En ambos casos tomó medidas. Respecto a la reestructuración de la Superintendencia, se diseñó un plan de retiro voluntario: de 320 personas quedaron 160. "Me armaron un motín cuando no les salían los cheques de la liquidación", dice Montealegre. Compró computadores (en la Superintendencia sólo había una base de datos incompleta) y puso la entidad a marchar. Subió las tarifas, implementó la Decisión 313 del Grupo Andino, que moderniza toda la tramitología, y recientemente, en una semana aprobó 1.200 marcas y 350 patentes. Nunca en la historia de la Superintendencia las cosas se habían movido con tal rapidez. En estos momentos, para registrar una marca se ebe elevar una solicitud ante la Superintendencia de Industria y Comercio. La solicitud se publica en la Gaceta de Propiedad Industrial, que tiene una frecuencia mensual. Los abogados de la Superintendencia estudian la solicitud y otorgan o rechazan el registro.

Los términos para cada uno de los pasos que significa el registro de las marcas se acortaron considerablemente con la Decisión 313. La vigencia de un registro es por 10 años, prorrogable por cinco años más. El costo del registro es de $152.000 por los 10 años. Las tarifas son muy bajas. En los Estados Unidos, por ejemplo, las tarifas no bajan de US$ 1.000 por el solo registro, sin tener en cuenta el mantenimiento durante el tiempo en que esté vigente la marca. El proceso era muy engorroso, se presentaban infinitas oposiciones, y de ahí la demora en otorgar los registros. Cobrando la presentación de oposiciones se espera acabar con esta práctica. El sistema se ha agilizado. Aun así, los abogados son escépticos respecto a la modernización. Los únicos que no pierden con un sistema ineficiente son ellos: sus honorarios se cobran por tiempo; mientras más demore el registro, más ganan, Mientras más tortuoso sea el sistema, más abogados se requieren.

En la práctica las cosas no funcionan en forma tan fluida. Lo más corriente es que se presenten oposiciones al registro de las marcas, por parte de terceros interesados. La labor de la Superintendencia entonces, se concentra en estudiar la fundamentación de la oposición, después de lo cual falla a favor de una de las partes. Por presentar una oposición a un registro se cobran $50.000. Anteriormente no se cobraba nada. Se presentaban entonces toda clase de abusos. Había abogados especializados en presentar oposiciones para dilatar un registro, entorpecerlo, y finalmente cobrar por retirar la oposición. El proceso era muy engorroso, se presentaban infinitas oposiciones, y de ahí la demora en otorgar los registros. Cobrando la presentación de oposiciones se espera acabar con esta práctica.

El otro problema que enfrenta Montealegre es el de la piratería: "Anteriormente con $5.000 se registraba una marca. Presentar una oposición era gratis. Las bajas tarifas anteriores propiciaban la piratería. El no cobrar por una oposición, o cobrar $5.000 por una marca generaba un gran negocio para abogados inescrupulosos. Con el alza en las tarifas esto se acabó".

Una persona solicitó el registro de la marca Benetton en 1984. Los dueños originales de la marca presentaron una oposición. La oposición se resolvió desfavorablemente y en 1991 se le otorgó el registro al pirata. Este último les pidió a los dueños de Benetton US$100.000 por cederles su propia marca. Benetton se negó y apeló el registro en la Superintendencia. Después de un serio estudio jurídico, José Orlando Montealegre falló a favor de los dueños originales. Sentó doctrina sobre qué es una marca notoria, cómo se reconoce y cuál debe ser la acción que han de seguir las autoridades en caso de que un pirata registre una marca ajena.

Esta doctrina será la base para resolver casos como el de Reebok: tres personas diferentes están solicitando el registro. El caso Pepe se resolverá también, después de mojar mucha prensa. Lo mismo sucederá con Pizza Hut y Vittadini. Ahora ya es posible cancelar el registro a los piratas, en los casos de marcas notorias.

Otra clase de piratería es la de abogados, que a raíz de la integración entre Venezuela y Colombia, registran en un país las marcas registradas en el otro. Tarde o temprano sus dueños quieren comercializar los productos venezolanos en Colombia o viceversa, y estos individuos les venden el registro. El convenio que se firmará con Venezuela sobre marcas y patentes acaba con este negocio. En el convenio se establece que sobre las marcas en pleito, la propiedad corresponde a quien demuestre el registro más antiguo en el país de origen, o a quien demuestre claramente que produce o comercializa una marca. Se cancela el registro de una marca en conflicto a quien no sea capaz de demostrar la producción o importación de los productos, o sea que la carga de la prueba cae sobre quien tiene registrada la marca. Esto es un gran avance: en los pleitos con los piratas de las marcas la carga de la prueba había estado hasta ahora en manos de los verdaderos dueños. Ahora está en manos de los piratas, que, por su naturaleza, nunca podrán demostrar la producción de bienes bajo la marca en cuestión.

El objetivo de José Orlando Montealegre es "Salir de la congestión. Mi meta es que en tres meses nos hayamos puesto al día en solicitudes de patentes represadas. En el futuro espero que una patente se otorgue en un tiempo máximo de tres meses y una marca en cuatro meses".
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