| 10/12/2017 12:01:00 AM

A pesar del dumping y la baja demanda, la industria del acero no deja de invertir

El dumping y la baja demanda impactan la industria del acero; sin embargo, las empresas siguen apostándole al mercado. En 5 años han invertido más de US$274 millones. Este es el panorama del sector.

Los industriales del acero dan la pelea en un mercado que se enfrenta no solo a una baja en los niveles de consumo sino a un creciente volumen de importaciones a precios muy bajos. Estos dos factores afectan la producción nacional, lo que ha motivado un análisis minucioso para determinar el impacto real de estas operaciones en el mercado y valorar posibles acciones futuras.

Camila Toro, directora ejecutiva del Comité de Productores de Acero de la Andi, indica que la industria enfrenta dos retos importantes frente a la competencia leal en el mercado.  

Por un lado, la importación de barras corrugadas que no tienen control de calidad y que por lo tanto pueden poner en riesgo la sismo-resistencia de las construcciones, y, por otro, las importaciones de productos que no pagan los tributos aduaneros que corresponden, y que adicionalmente provienen de países que subsidian la producción de acero o hacen dumping, y por lo tanto compiten en condiciones injustas.  

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Según datos del Comité, este año se han importado más de 37.000 toneladas de barras corrugadas, las cuales no están siendo sujeto de control de calidad porque se clasifican en una subpartida distinta que tiene unos impuestos menores.

En lo referente a la producción de acero crudo, las cifras indican que creció 3,5% entre enero y julio de este año, pero en el mismo periodo en 2016 se registró un decrecimiento de 10%. En el caso de aceros largos, el alza en este periodo fue de 2%, mientras en el mismo lapso del ejercicio anterior se presentó una baja de 9%.

En consumo, las cosas no son muy diferentes, pues en el periodo analizado se registró un decrecimiento de 7%, cuando en los mismos meses de 2016 el dato fue de –4%.

Esta problemática impacta el normal desarrollo de un sector que en el último lustro ha invertido más de US$274 millones en productividad, capacidad y sostenibilidad, genera más de 40.000 empleos entre directos e indirectos y paga más de $70.000 millones en impuestos cada año.

En esta coyuntura, la industria ve oportunidades en las grandes obras de infraestructura. “Para las obras de la primera ola de 4G, estimamos una demanda de acero de 939.000 toneladas, de las cuales cerca de 500.000 corresponden a tipos de acero que se producen en el país”, manifiesta Camila Toro.

También prevé que la demanda de acero para concreto tenga un comportamiento positivo hasta 2018, pues se requerirán más o menos 600.000 toneladas solo para proyectos de vivienda subsidiados por el Gobierno, si se construyen las 315.000 viviendas tipo VIS.

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Crecen inversiones

En medio de este panorama, la Siderúrgica del Occidente (Sidoc) viene creciendo. La firma, que inició operaciones hace 30 años con una producción de 365 toneladas de acero al mes, el año pasado alcanzó 14.340 toneladas en promedio, en 2017 espera producir 190.000 toneladas y alcanzar más de 150.000 toneladas en laminación.

Este resultado es producto de la compra de los activos de Sidelpa, propiedad del Grupo Diaco, que demandó una inversión de $110.000 millones y en la cual empezó a operar en febrero de este año. En 2016, Sidoc produjo 165.369 toneladas de acero y registró ventas por $344.000 millones. Para este año la proyección de ingresos es de $360.000 millones.

Hace unos años la empresa también incursionó en el negocio comercial. A través de “La tienda del acero” comercializa acero, cemento y otros insumos necesarios para la construcción, con lo cual pretende llegarles de forma directa a los pequeños constructores y maestros de obra y brindarles en un solo sitio los insumos necesarios para el desarrollo de sus obras, ya sea de infraestructura o de vivienda.

Marcela Mejía, presidente de la organización, dice que el objetivo es potenciar este negocio comercial, con la idea de alcanzar ventas por $130.000 millones este año.

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En este momento son 8 tiendas, pero la idea es extenderse a Buenaventura, abrir más puntos en el Valle del Cauca, llegar a Popayán y valorar la posibilidad de instalarse en la frontera con Ecuador.

La idea de Sidoc, tanto en cuanto a más producción como con la expansión comercial, es cubrir el mercado de la región suroccidental del país con todo el portafolio de productos, que anteriormente no tenía.

En la planta donde inició y desarrollo su actividad solo producía acero en barras, no podía hacerlo en chipas, como sí lo hace ahora y en todas las referencias. También inició la producción de alambrón refilable y malla, que tampoco elaboraba en el pasado.

En este negocio incursionó motivada por una medida impuesta a la importación de alambrón en 2015, la cual ha producido un impacto positivo. Tres empresas ahora fabrican y ha crecido 47% la producción este año. Por su parte, la planta con la que logró su crecimiento y alcanzó los mayores niveles de eficiencia no se quedará quieta. El objetivo de Sidoc es meterse en la producción de aceros especiales que hoy ninguna compañía elabora en el país. Esta materia prima se utiliza para hacer herramientas y repuestos para vehículos, entre otros.

El plan es poner a funcionar las dos factorías, para lo que se requiere una mejora de la demanda y poder importar chatarra, pues Colombia es deficitaria en producción de esta materia prima o incluso importar palanquilla, con la idea de hacer más volumen e incrementar la participación.

La firma vallecaucana también cuenta con su propia flota de 120 camiones, la cual le permite recoger la materia prima (chatarra) y entregar el producto terminado a los clientes, reduciendo la intermediación y además rebajando costos de fletes.

Sidoc no solo tiene presencia en el negocio del acero, también es propietaria de Agrícola del Occidente; Ingenio del Occidente, que genera ventas por $29.000 millones, y tiene una participación de 26,6% en Cementos San Marcos, que vendió $197.000 millones en 2016.

Otra apuesta en este sector la protagoniza la multinacional Ternium, que acaba de anunciar una inversión de $270.000 millones en la construcción de una nueva factoría para la fabricación de productos largos en la Costa Caribe.

Miguel Homes, presidente de la empresa, explica que la nueva planta aumenta en 250% la capacidad de producción en Colombia, permitiendo sustituir importaciones y sobrepasar las 700.000 toneladas anuales de productos largos de acero, convirtiéndose en el principal productor del país.

Las compañías fabricantes de productos de acero en Colombia se la juegan para enfrentar a dos grandes productores mundiales de esta materia prima: China y Turquía. Con inversiones y talento, la apuesta es de largo aliento.

Medidas antidumping

Camila Toro, de la Andi, dice que hay una tendencia mundial a la defensa de la producción de acero local. En el primer semestre, Canadá, Estados Unidos y República Dominicana impusieron 9 medidas antidumping para defender sus industrias frente al dumping de acero para refuerzo de concreto. Las medidas aplican para las importaciones de China, Japón, Taiwán, Hong-Kong, Bielorrusia, Portugal y España; y responden a márgenes de dumping de hasta 200%. Con estas nuevas investigaciones se completan 24 medidas de defensa comercial frente a este producto en el mundo.

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