| 3/30/2007 12:00:00 AM

Como anillo al dedo

Tras la compra de Acerías Paz del Río, el grupo Votorantim viene por otros negocios como el del cemento, de cuya producción es líder en Brasil. También está el carbón, el zinc y el aluminio. Pasos de animal grande.

Alos productores de cemento en Colombia les cayó como un baldado de agua fría el hecho de que Votorantim, uno de los mayores conglomerados industriales de Brasil, se haya quedado con Acerías Paz del Río (APDR). ¿La razón? El cemento es una de sus principales unidades de negocio. Con 20 plantas de producción (cemento, argamasa, cal hidratada y calcáreo agrícola), 56 centros de distribución, 102 centrales de hormigón y producción de agregados, es líder del mercado cementero del vecino país con una participación de 40%.

Pero eso no es todo. Aquí saben que el cemento se ha convertido en la punta de lanza de su actual proceso de expansión internacional, que lo ubica entre los 10 mayores productores del mundo. En América del Norte opera en los Grandes Lagos (Canadá) por medio de la firma St. Marys Cement, que cuenta con cuatro fábricas de cemento, dos moliendas, ocho centros de distribución y 39 plantas de hormigón (Canadá Building Materiais). Y en la Florida, Estados Unidos, donde posee el 50% de Suwannee American Cement y de la planta de hormigón Trinity Materiais, en joint ventures con Anderson Group.

Por eso están seguros de que uno de los negocios que más atrajo la atención del grupo brasileño, además del acero, es la posibilidad de producir cemento en Colombia. "Este otro negocio les resultó igualmente atractivo. De otra forma no se explica por qué Votorantim pagó 15 veces el Ebitda de Paz del Río. Sería una torpeza no hacerlo, pues con esta adquisición aseguran hierro, caliza, escoria y carbón, la materia prima del cemento. Ya se sienten pasos de animal grande", dijo un empresario del sector, que prefirió mantener en reserva su nombre.

De hecho, así quedó referenciado en el informe que presentó la banca de inversión Latinvestco, que lideró el proceso de venta del 52% de las acciones de Paz del Río, por las cuales la división de metales del conglomerado (Votorantim Metais) pagó US$491 millones. En dicho documento describe que el otro factor que llamó fuertemente la atención de los proponentes fue la potencialidad de producir cemento, a partir de la escoria que diariamente se genera como subproducto del proceso siderúrgico, y de grandes reservas acumuladas de este material en planta, unidas a importantes yacimientos de caliza cementera que posee la empresa. Si se tiene en cuenta que uno de los proyectos prioritarios de los nuevos dueños será la construcción de un segundo horno para incrementar la producción siderúrgica, con su puesta en operación habría mucho más desecho para la fabricación de cemento.

"La dinámica del entorno macroeconómico colombiano, la demanda originada por el auge de sectores de infraestructura y construcción, la cercanía con los centros de consumo, y los mejorados estímulos tributarios para nuevas inversiones en activos productivos, han sido factores claves tomados en consideración por los grupos siderúrgicos de talla mundial interesados en la empresa", señala el informe.

La secretaria general de Holcim (Cementos Boyacá), Victoria Eugenia Vargas, reconoce que se trata de un inversionista importante, de talla mundial que, según ella, va a hacer mucho más interesante la industria de los materiales de construcción. "Todos tenemos una gran expectativa. Por lo pronto se prevé que bajo la nueva administración, Paz del Río continuará con su proceso de reconversión. Frente a los otros negocios hay que esperar a que llegue, tome posesión y mire las expectativas y oportunidades que tiene", dice.

Por ahora, para el  vicepresidente financiero de Cementos Argos, Ricardo Sierra, el enfoque inicial de Votorantim va a ser el de consolidar la operación siderurgica y reforzar su tema de minerales, lo cual va a requerir un gran esfuerzo administrativo y financiero. " Sin embargo, ellos bien podrían como cualquier otro jugador construir una planta de cemento, para lo cual tendrían que tomarse un tiempo de ingeniería y montaje no inferior a 3 o 4 años, lo cual le brinda a Argos un tiempo importante para consolidar y continuar mejorando la propuesta de valor que venimos desarrollando hace dos años, basada en entregas oportunas, disponibilidad inmediata, calidad en los productos y asesoría técnica".

El interés del grupo por participar en el mercado del cemento en Colombia quedó al descubierto cuando estuvo averiguando por Cementos Andino, negocio que finalmente no se concretó. "Con la compra de esta cementera, por parte del Sindicato Antioqueño, se le cerró el paso a Votorantim. Ahora, la cosa es bien diferente. Se da por un hecho que producirá cemento en Colombia, donde todavía hay cama para mucha gente. ¿Quién desaprovecharía una oportunidad como ésta? Nadie", dice el empresario del sector consultado por Dinero.



El codiciado carbón

En el segmento de los metales, Votorantim participa en los mercados de aluminio, zinc, níquel y acero. Sin embargo, no tenía en su portafolio minas de carbón coquizable, materia prima esencial para la producción tanto de acero como de cemento. Con la compra de APDR, se aseguró unas reservas cuyo valor no ha sido calculado todavía en su totalidad. Según el Fogafín, las áreas de concesión de los recursos de carbón coquizable de la siderúrgica se extienden sobre una superficie superior a las 37.000 hectáreas, en una región de gran riqueza y potencial carboníferos. Y en este sentido advierte: "La magnitud de los recursos de estos yacimientos excede sustancialmente las necesidades para la operación siderúrgica y es tal que permitiría el establecimiento de una explotación industrial de carbón coquizable adicional a la operación siderúrgica convencional".

Sin duda se trata de una gran oportunidad que también visualizó Votorantim. La importancia de este otro negocio lo resaltó Latinvestco, que a su vez destacó el especial interés que también despertó en los inversionistas los derechos vigentes en concesiones sobre grandes recursos y reservas de carbón coquizable de altas calidades, muy por encima de las necesidades actuales de la empresa que solo requiere 0,5 millones de toneladas/año. "Esto da lugar a la oportunidad de una explotación de gran tamaño de carbón coquizable para exportación, producto básico como insumo para procesos siderúrgicos en el mundo. Sobre ello, se indagaron con detalle las opciones para resolver problemas de infraestructura logística que hagan posible sacar por vía férrea este carbón desde Boyacá hasta los puertos", señala el informe de la banca de inversión.

El mercado del zinc, que en Colombia ascendió el año pasado a US$50 millones, también parece estar en la mira del grupo brasileño. Resulta que en Perú asumió el control de la refinería Cajamarquilla, con una capacidad de producción de 130.000 toneladas por año y con la cual rápidamente ganó participación hasta quedarse con el 50% del mercado. Esta compañía se ha convertido en una de las principales proveedoras de zinc de la industria colombiana que lo utiliza en la producción de galvanizados, grifería y obras civiles. La Corporación de Acero de Colombia es uno de sus principales clientes.

Cuatro, de las cinco unidades del negocio zinc de Votorantim, están en el estado de Minas Gerais, las cuales garantizan el 50% del suministro de este mineral en Brasil. Además produce zinc metálico Special High Grade (SHG) en lingotes, aleaciones de zinc y óxido de zinc, y concentrados de plata y de plomo, sulfato de cobre, ácido sulfúrico y dióxido de azufre. Además posee el 24,9% de Companhia Minera Milpo, cuarta mayor minera de zinc en Perú.



Negocio redondo

Todo indica que la compra de APDR por parte de Votorantim le cayó como anillo al dedo, pues se ajusta a todas sus unidades de negocios. Se trata de la única siderúrgica integrada en Colombia. Produjo 304.000 toneladas de acero en 2005 y 160.000 toneladas sólo en el primer semestre de 2006. La compañía produce alambrón trefilable, planos en caliente y barras, y rollos de refuerzo para la construcción, así como otros productos derivados del proceso productivo como semiterminados de acero, fertilizantes, escoria granulada, naftalina industrial y sulfato de amonio. Tiene una participación de mercado del 14% sobre la demanda total del país y del 28% sobre la producción nacional de acero, lo cual la convierte en la segunda productora de acero de Colombia.

Para su proceso productivo, APDR cuenta con contratos de concesión sobre yacimientos de mineral de hierro, carbón coquizable y caliza. La magnitud de las reservas de dichos yacimientos permitirá la operación de la siderúrgica por un periodo mayor a 50 años. La empresa registró al cierre de 2006 ingresos operacionales por $473.000 millones, con un crecimiento de 17,81% anual. Las utilidades de APDR alcanzaron los $95.430 millones, con un incremento de 58,96% por ciento. El patrimonio de la compañía se situó en los $805.240 millones de pesos registrando un alza de 16,45% anual.

Tampoco se descartan movidas en el sector del aluminio, materia prima que escasea en Colombia. Votorantim, con la Companhia Brasileira de Aluminio (CBA) posee dos reservas y es autosuficiente en bauxita, el mineral utilizado para su fabricación. Procesa desde el mineral en bruto hasta los productos finales y posee la mayor fábrica integrada de aluminio del mundo. Su capacidad de producción hoy día es de aproximadamente 400.000 toneladas/año, de los cuales 50% son exportados.

Y desde luego, en el sector del acero ya se prevén nuevas inversiones y una dura competencia con Diaco-Sidelpa. Este segmento del mercado colombiano es de 2,2 millones de toneladas anuales y es deficitario en 1,1 millones, las cuales se surten con importaciones. Por eso el director administrativo y financiero de Votorantim, Flavio Donatelli, dijo a los medios colombianos que se analizarán los planes de ensanche de capacidad instalada para ir tras esos 1,1 millones. "La cercanía de la siderúrgica a la zona del Caribe brindará a Votorantim un medio para exportar a los lucrativos mercados de Estados Unidos y Europa", presagió el empresario.

Tras el cierre del negocio, los directivos de Votorantim en Colombia no disimularon su alegría por la adquisición del 52% de la siderúrgica colombiana, que ahora pasó a manos mucho más expertas y que sin duda exprimirán todos y cada uno de los negocios potenciales que siempre estuvieron a la sombra de la producción de acero.
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