| 10/30/2005 12:00:00 AM

Comercio, con tarjeta propia

Éxito y Makro lanzaron sus tarjetas de crédito de marca propia, mientras que Olímpica remozará la suya. Todos tratan de estimular el consumo y garantizar la fidelidad de sus clientes.

La pelea entre el comercio y los bancos por el tema de las comisiones de las tarjetas de crédito hizo que el lanzamiento de la tarjeta de marca propia del Éxito se entendiera como una respuesta del almacén más grande del país a la actitud 'dura' del sector financiero. Pero si bien ese ambiente de confrontación ayudó a que la noticia tuviera un amplio despliegue en los medios de comunicación, el lanzamiento obedece más a las necesidades de conectarse con la tendencia mundial y de anticiparse a la llegada de Falabella, la cadena de almacenes chilena que se ha hecho famosa por su dominio del crédito de consumo. De hecho, la tarjeta Éxito está diseñada para financiar las compras de los estratos 2 y 3 de la población, un segmento de consumidores alejado en su mayoría del sistema financiero.

Como dice Gonzalo Restrepo, presidente de Almacenes Éxito: "Sería absurdo no usar el potencial que nos da el cubrimiento nacional y el conocimiento del mercado para salir primero que la competencia".

José Manuel Carbonell, vicepresidente financiero de Olímpica, explica que la tendencia es que los almacenes de cadena que tienen notoria cobertura geográfica, gran nivel de ventas y excelente capacidad financiera, se dediquen a financiar directa o indirectamente a sus clientes para mantener su fidelidad. "Todos de una u otra forma estamos luchando por mantener o incrementar la participación de mercado, y una de ellas formas es el diseño de novedosas sistemas de financiación en tasa, monto y plazo", afirma. Olímpica tiene hoy 70.000 clientes de su tarjeta de crédito de marca propia CrediSao, por medio de Serfinansa, el brazo financiero de la compañía, que otorga 48 meses de plazo. Y a partir de noviembre renovará su tarjeta bajo el nombre de Olímpica, para aprovechar la fortaleza de su marca y consolidar el producto.

Por su parte, Makro lanzará el 1 de noviembre la tarjeta Makro Sufinanciamiento, destinada a los pequeños comerciantes. "Hay una gran oportunidad porque el tendero no tiene mucho dinero. Con la tarjeta, podrá adquirir su mercancía en condiciones de pago que llegan a 36 meses, y a medida que vaya liberando su cupo, va a seguir teniendo oportunidades de consumo", afirma Renato Minuzzo, presidente de Makro.

La principal característica de estas tres tarjetas es que solo pueden ser utilizadas en el establecimiento que las emite, mientras que productos como la tarjeta Visa Carrefour Colpatria, que salió hace seis meses al mercado y tiene 80.000 clientes, no tiene restricción de uso.

La tarjeta de crédito de marca propia fideliza los clientes, porque para estimular su uso desarrollan promociones y ofertas especiales para los tarjetahabientes. Makro estima que con este producto logrará incrementar sus ventas en un 5%.

El país de la región más adelantado en este tema es Chile, donde se calcula que tan solo Falabella tiene 3 millones de tarjetas emitidas (en Colombia las de todo el sistema apenas se aproximan a esa cifra), y otros jugadores como Ripley, Jumbo y Polar también participan de este mercado.

Si bien las tarjetas de marca propia no son solo una respuesta a la pelea que el comercio tiene con la banca, es indudable que representan un ahorro grande en comisiones para las cadenas. La pelea ahora se dará por la fidelización del comprador y se espera que la competencia se dinamice con ofertas diseñadas especialmente para los tarjetahabientes.
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