| 11/21/2008 12:00:00 AM

Combustible para el medio ambiente

Con la operación de Bavaria, Gas Natural de España ha comprado certificados de reducción de emisiones por más de US$500.000 en Colombia.

La primera semana de noviembre, Bavaria cerró la venta de 8.520 certificados de reducción de emisión de gases de carbono a Gas Natural por un valor de US$187.162. De esta forma, la cervecera empezó a generar ingresos adicionales gracias a los esfuerzos que hizo entre enero de 2005 y octubre de 2006 para tener una producción más limpia, al sustituir el petróleo líquido por gas en su Cervecería de Bogotá, y logró vender los certificados en un momento de precios altos en el mercado internacional.

Por su parte, con esta operación la casa matriz de Gas Natural en España completó la compra de certificados por más de US$500.000 a Bavaria, Icollantas, Protela, Proalco, Peldar y Alpina, seis de las ocho compañías que hacen parte del Plan Sombrilla, una iniciativa que busca la reducción de 320.000 toneladas de C02, equivalente en un periodo de diez años. Sigra, que también hace parte de este programa, vendió sus certificados a un tercero, mientras que Suizo está en proceso de certificar su reducción de emisiones.

En el Plan Sombrilla las compañías se comprometen a sustituir combustibles contaminantes en sus procesos operativos, por gas. Mientras la quema de combustible produce una serie de emisiones de material particulado y gaseoso que se convierte en un contaminante local del aire, las emisiones de partículas se eliminan casi completamente al cambiar al gas natural. También se reducen los contaminantes gaseosos y las emisiones de plomo, vanadio y azufre, ya que el gas no contiene estas sustancias. Bavaria, por ejemplo, utiliza hoy en día 66% de gas natural en su operación.

Esta transacción de certificados hace parte de las alternativas que da el Protocolo de Kyoto para que los países industrializados cumplan con sus compromisos de reducción de emisiones. Si bien pueden hacerlo mediante reducciones internas, este es un proceso que puede resultar muy costoso, por lo que se les dio la posibilidad de adquirir en el mercado internacional certificados de reducción de emisiones obtenidos por empresas de países en vías de desarrollo que no tienen la obligación de asumir dichos compromisos ambientales.

Este mecanismo abrió un nuevo panorama para países como Colombia, que lo ha estado aprovechando con iniciativas como el parque eólico Jepirachi de EPM en la Guajira; el de Amoyá en Tolima; TransMilenio en Bogotá, y el proyecto Santa Ana, de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá.

Ahora, el Plan Sombrilla entra en una segunda etapa, durante la cual se espera certificar la reducción de 37.961 toneladas de CO2 equivalente alcanzadas entre noviembre de 2006 y diciembre de 2007. Las empresas ya están viendo los beneficios de ser amigables con el medio ambiente, y se espera que más compañías encuentren una oportunidad de negocio en las opciones que plantea el Protocolo de Kyoto.

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