| 4/16/2010 12:00:00 PM

Cifras enfrentan a sindicatos y gobierno

Al parecer, algunos sindicatos habrían 'inflado' las cifras de afiliados para ganar legitimidad internacional y generaron un enredo que todavía no se aclara.

Una nueva polémica está por estallar entre Gobierno, empresarios y centrales de trabajadores del país. Esta vez no se trata de una protesta laboral o una amenaza de paro, la bronca obedece a la divulgación de unas estadísticas por parte del Ministerio de Protección Social que tienen incómodos a los líderes de los sindicatos, quienes en recientes reuniones con el Gobierno, a instancias de un proyecto que adelanta el Pnud en Colombia, han criticado los datos porque consideran que no se corresponden con la realidad del país.

Las estadísticas reportan un crecimiento de 76% en el número de colombianos sindicalizados entre 2002 y 2009 y de 58% en el número de organizaciones sindicales creadas en el mismo periodo. Según el informe del Ministerio, el número de afiliados a los sindicatos pasó de 853.934 en 2002 a 1'503.629 en 2009, en tanto el número de nuevas organizaciones sindicales pasó de 1.350 a 2.133 en esos siete años.

Las cifras se hicieron públicas el 11 de marzo pasado, cuando la Asociación Nacional de Empresarios (Andi), gremio que las había solicitado al Minprotección, las envió a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para destacar los avances que registra el país en materia de libertades sindicales. En la carta de remisión a la OIT, el presidente de la Andi, Luis Carlos Villegas, destaca que "las fuentes que cita el Gobierno colombiano para estas cifras provienen de las propias centrales obreras".

Villegas cree que las cifras reportadas al Minprotección muestran "un cambio en la manera de hacer sindicalismo, desde el confrontacional y reivindicativo hacia uno que participa como coequipero de la empresa". De hecho, destaca que estos datos, suministrados por las propias centrales obreras, deben invitar a la reflexión "a quienes decían que aquí no se hacía sindicalismo porque las amenazas eran diarias y masivas y ahora pueden ver que se ha multiplicado".

Pero lo que parecería una muy buena noticia en materia de libertades sindicales en el país, ha sido controvertido por las centrales de trabajadores que acusan al Minprotección de tergiversar y dar un uso irregular a las cifras. Lo curioso del caso es que los datos provinieron de las propias centrales obreras, lo que ha llevado a muchos a preguntarse por qué ahora hay malestar con la información si su origen estuvo en los propios sindicatos.

Para los líderes sindicales resulta obvio que en la última década ha caído el número de afiliados y las cifras enviadas por el Minprotección fueron 'manipuladas' para dar otra impresión. Norberto Ríos, director académico de la Escuela Nacional Sindical (ENS), asegura que hubo un "uso perverso de la cifra de sindicalizados porque tomaron como línea base los datos que hacen parte del sistema de información de la ENS a 2002 y la cruzaron con las cifras enviadas directamente por las centrales, siendo dos fuentes distintas".

Para Ríos, en los últimos años ha habido una evidente caída en el número de sindicalizados debido a factores como el crecimiento de las cooperativas de trabajo asociado, el aumento de los contratos de prestación de servicios y de los pactos colectivos, que obvian la intervención de la figura del sindicato. Las cifras de la ENS que hacen parte del Sistema de Información Laboral y Sindical (Sislab), indican que el número de afiliados cayó de 853.944 personas en 2002 a 821.957 al finalizar 2008.

Por su parte, el vicepresidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Gustavo Triana, asegura que las cifras aportadas por el Minprotección no son ciertas porque "en primer lugar, no ha habido aumento de sindicalización toda vez que lo que ha crecido es el contrato desregularizado". Por esta razón, la CUT prepara un duro documento para rectificar la información del Minprotección en los próximos días ya que, en opinión de Triana, los datos se quieren utilizar para facilitar la aprobación de tratados de comercio internacionales con países que han exigido mayores garantías laborales y sindicales a Colombia.

Sin embargo, desde el sector sindical nadie quiere abordar un tema de fondo que parece vedado: las cifras aportadas por alguna o algunas de las centrales obreras al Minprotección podrían haber sido 'infladas', generando las abultadas diferencias que hoy critica el sector.

Esto implica que, en el caso de los sindicatos, algunos habrían terminado siendo 'víctimas de su propio invento' al aportar unas cifras de afiliados que no corresponden con la realidad. Algunos expertos del sector señalan que esta ha sido una estrategia utilizada en algunas ocasiones por los sindicatos para lograr mayor reconocimiento en la interlocución con el Estado y ganar legitimidad ante sus pares en el mundo.

Esto habría llevado al Minprotección, que no cuenta con un sistema histórico y confiable de información sobre sindicalización en el país, a caer en algún tipo de imprecisión por no tener fuentes directas para recolectar estos datos.

Para el abogado laboralista Gabriel Mesa, una razón que explica el hecho de que en ocasiones los países no cuenten con cifras confiables sobre movimientos y número de sindicalizados tiene que ver con la vigencia del Acuerdo 87 de la OIT, que garantiza la libertad sindical y no obliga a estas centrales a hacer reportes a los gobiernos.

Es obvio que el Minprotección no se inventó las cifras reportadas, pero también lo es que los datos resultan 'inflados' porque, antes que aumentar el número de afiliados, los sindicatos han reducido su tamaño por las nuevas condiciones que registra la economía colombiana.

Este episodio, sin embargo, debería motivar al Gobierno a tomar correctivos y generar mecanismos más confiables de información sindical en el país, en momentos en que el mundo busca garantizar los derechos laborales.

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