| 1/21/2016 12:00:00 AM

La industria cinematografica está más vigente que nunca

Con una taquilla superior a los US$38.000 millones, la industria cinematográfica mundial atraviesa un verdadero boom. Colombia no se queda atrás y la primera nominación de una película criolla a los Oscar ratifica la tendencia. Sin embargo, esta no es una historia sin drama.

El afamado director de cine Ridley Scott se mostró contrariado el pasado 10 de enero durante su discurso de aceptación del Golden Globe a ‘mejor comedia’ en 2015. Su película The Martian, la galardonada, es realmente un ‘drama’ sobre un hombre abandonado en Marte durante una misión espacial.

“Mejor comedia”, dijo, mientras abría sus ojos y con sus manos dibujaba unas comillas en el aire para mostrar su sorpresa. Sobre lo que no mostró ninguna duda Scott fue sobre el buen momento del Séptimo Arte, por lo menos en lo que se refiere a las cifras.

“La taquilla fue más alta que nunca”, explicó el realizador. Sin lugar a dudas, el anterior fue un año dorado para el cine; o al menos para la taquilla. La afirmación de Scott es ratificada por las cifras. Según Rentrak, firma estadounidense líder en la medición de audiencia, el año pasado los asistentes a las películas gastaron en todo el planeta US$38.000 millones, “convirtiendo a 2015 como el año de mayores ingresos de la taquilla global en la historia del cine”, informó la compañía a través de un comunicado.

Solo en Estados Unidos, el negocio ya vale US$11.000 millones; este también es un récord histórico. En Colombia pasa lo mismo. La asistencia a las salas de cine viene creciendo a tasas de 28% y por eso los ingresos superaron el año pasado los $500.000 millones. Según la directora de Proimágenes, Claudia Triana, en el país fueron vendidas cerca de 60 millones de boletas, un registro sin antecedentes en esta industria del entretenimiento en Colombia.

¿Cuáles son las causas de esta tendencia? El analista senior de medios masivos de Rentrak, Paul Dergarabedian, declaró a través de un comunicado de prensa que “este récord global prueba que ir al cine es un amado pasatiempo que es disfrutado a lo largo del mundo, con asistentes de una amplia variedad de orígenes y culturas que vienen a compartir la experiencia del teatro”. Esta situación pone de presente que una amplia porción de la población mundial ha logrado mantener su nivel de ingreso para asistir a ver películas.

Esto es lo que explicaría que ni la piratería (ver página 90) ni los novedosos servicios de streaming como Netflix, AppleTV y Amazon Prime Video hayan menguado el interés por ir a los teatros. Mientras el cine sigue siendo una actividad exclusiva a la que se va unas pocas veces en el mes, los servicios de streaming ofrecen comodidad y rapidez en el entretenimiento en la propia casa. En el fondo, ninguna de estas opciones representa una competencia real para el Séptimo Arte: ir a ver películas en pantalla gigante, mientras comemos perro caliente y crispetas seguirá siendo un plan para cualquier persona que pueda pagar por ello.

De ahí que el fenómeno sea más evidente en lo que se conoce como economías emergentes, que vienen agregando espectadores cada año, pues bien es cierto que la clase media ha venido creciendo en estas regiones, lo que significa que el número potencial de espectadores está en aumento. Prueba de ello es el éxito de taquilla en China. Durante 2015, la asistencia a cine aumentó 48,7% en la nación asiática, logrando una taquilla total de US$6.770 millones. Los observadores más optimistas señalan que en 2017 China habrá superado a Estados Unidos como el mercado más grande de espectadores de cine.

¿Y de la calidad qué?

Lo que atrae por millones a los espectadores de cine son los grandes hits de aventuras y superhéroes. Las cinco películas más taquilleras del año pasado tenían todas tal sello: Jurassic World, Fast and Furious 7, Avengers, Star Wars 7 y Minions, que lograron recaudar más de US$7.000 millones en todo el mundo. Esto significa que cinco películas se llevaron prácticamente la quinta parte de la taquilla mundial. La fórmula para lograr éxitos en el cine parece ya estar claramente definida. Se trata de filmes espectaculares con grandes inversiones, actores y directores reconocidos, que representan personajes metidos en enormes aventuras que implican, a menudo, salvar todo el planeta o, inclusive, el universo.

Eso sería lo que explicaría que, por ejemplo, el capítulo 7 de la Guerra de las Galaxias vaya directo a convertirse en la película más taquillera de la historia o que Rápido y Furioso 7 haya logrado verdaderos taquillazos en todas partes del mundo. El cine se ha consolidado como una actividad de entretenimiento puro y duro.

Aquí podrían surgir las quejas de los puristas, quienes se preguntan qué está pasando con el cine de autor o independiente. Para muchos, hacer cine caro no necesariamente significa hacer cine de calidad. Sin embargo, esta apreciación no es tan cierta. Si bien las grandes producciones hollywoodenses se quedan con 80% de la taquilla, hay un 20% del negocio que corresponde a otro tipo de realizaciones.

El problema es de proporciones: claramente una película de Woody Allen, o cualquier otro realizador independiente en Europa o Latinoamérica, por ahora no puede buscar taquillas billonarias, pero que tienen su público, lo tienen.

El caso colombiano

Esto es lo que lleva a Claudia Triana, directora de Proimágenes, entidad que promueve el cine colombiano, a señalar que es indispensable crear conciencia en el público de que hay otra clase de cine, igualmente bueno, pero que no corresponde a los estándares de Hollywood.“El año pasado tuvimos 36 películas colombianas que llevaron a las salas de cine a casi tres millones de espectadores”, señala.

Esto muestra una tendencia creciente en la actividad cinematográfica y en la asistencia. Sin embargo, todavía representa muy poco del total de la taquilla, pues el cine colombiano apenas mueve 5% de la asistencia.

La nominación de El abrazo de la serpiente demuestra que en el país se están empezando a hacer películas de muy buena calidad y con criterios de producción elevados.

Por ahora, las que siguen ganando en la taquilla nacional son las tradicionales comedias, que terminan siendo un derivado de las típicas telenovelas y los programas de humor criollos: la versión local de los estándares hollywoodenses, el cine popular. A pesar de estas críticas, lo que no se puede discutir es que el negocio del cine sigue sólido. Con ventas millonarias y asistencias masivas en todo el planeta. Es claro que, a pesar de los desafíos, hay película para rato.

¿El primer Oscar criollo?

Lo que ratifica el buen momento para la industria del cine colombiano es la nominación por primera vez en la historia de los Premios Oscar de una película colombiana: El abrazo de la serpiente. El filme fue dirigido por Ciro Guerra y exigió de una inversión total de US$1,4 millones. Fue visto por 27.566 espectadores y generó una taquilla de $236 millones. Con la nominación se espera que las cifras mejoren, pues la película fue puesta nuevamente en el circuito comercial y se mantendrá por lo menos hasta la entrega de los premios, el próximo 28 de febrero.

Lea también: El negocio del cine se mantiene firme a pesar de la desaceleración económica

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