| 10/26/2007 12:00:00 AM

China evoluciona

El gigante asiático está girando hacia una economía de servicios. La expectativa en los países en desarrollo es grande debido a la posibilidad de convertirse en sus proveedores.

La economía de China se está transformando y dentro de poco dejará de ser la fábrica del mundo como tal, para migrar hacia una economía de servicios y generadora de valor agregado en sus productos. Este giro está encareciendo la mano de obra en ese país y va a obligar a los empresarios a buscar mercados en donde se puedan producir más barato los commodities, le abre una oportunidad a otros países para que se conviertan en la próxima fábrica del mundo, como lo asegura la revista The Economist. América Latina y Colombia por ende, tienen oportunidades de conseguir beneficios con esta situación.

Las cifras son contundentes. Con un crecimiento de dos dígitos ( en promedio 10%) desde 1990, y un pronóstico, según la revista The Economist que indica que en 15 años superará a Japón y Alemania y pasará a ser la segunda economía mas fuerte del mundo, China se convierte en un gigante que empieza a sacudir el mundo. Su estrategia ya no es seguir siendo la fábrica mundial de todos los productos a bajo costo sino que empieza a mejorar su oferta agregándole valor a sus productos, desarrollándose en sectores como el de servicios financieros e iniciando un plan de expansión que empieza por el continente asiático y continúa en el resto del mundo. "China es una economía que está haciendo una transición de ser muy barata en muchos de sus sectores a ser una economía que genera valor agregado en cierto nivel. En gran parte la educación ha sido un motor para el desarrollo de ese país", comenta Federico Jimeno, vicepresidente de inversión extranjera de Proexport.

La expansión y aceleración continua de la China empieza a notarse en que sus exportaciones se han sobrecargado tanto que ha tenido que conseguir grandes cantidades de partes y componentes para ensamblaje final de productos, provenientes de otros países asiáticos como Tailandia, Malasia, Indonesia, Taiwán y otros. Un ejemplo se puede apreciar en un juguete que habla, cuyo molde es hecho en Corea, el chip de voz en Taiwán y el ensamblaje en Shangai. En cuanto a servicios financieros: "Hay un centro en Shangai llamado Pudong que es uno de los que tiene mayor crecimiento del mundo, ocho veces más grande que el centro de Londres Canary Wharf. Este lugar constituye una industria de servicios en donde solo la gente china más calificada puede trabajar. Estas personas no están ahí porque sea barato estar allí sino porque tienen la educación para esto y manejan fondos de inversión con sumas billonarias, y eso es muy delicado", comenta Jimeno.

Por otro lado, de acuerdo con el artículo publicado en la edición de marzo 31 del presente año de la revista The Economist, el verdadero poder de este imperio económico no proviene de que sea un vendedor neto al resto del mundo, sino de que ya es también un país comprador, inversionista y proveedor de ayuda en Asia y en el resto del mundo a tal punto, que su inversión directa en el extranjero a 2005 estaba en US$11,3 billones y continúa creciendo. En ayudas humanitarias el pasado noviembre prometió una suma de US$5,5 billones para el continente africano.

El puente

La importancia que representa América Latina, y dentro de esta Colombia, para la China, es que, como tal, el continente se puede convertir en un puente de esta economía hacia el mercado norteamericano. "China se ha venido acercando a los mercados latinoamericanos tímidamente desde 2004. En un comienzo vinieron detrás de la industria textil-confección un poco antes de copar sus cuotas para dicha industria en Estados Unidos. Este fue el punto de partida cuando vieron que si exportaban a ese mercado desde China, copaban sus cuotas en Estados Unidos, por lo cual optaron por producir primero en Centroamérica y luego han empezado a hacer acercamientos en Sudamérica. Nicaragua fue un gran receptor inicialmente y luego empezaron a mirar otros países", comenta Patricia Mendoza de Galofre, socia de la firma de consultoría Araujo Ibarra.

En un estudio realizado por Araujo Ibarra, sobre qué productos podían ser manufacturados en Colombia por China y exportados a Estados Unidos se encontró que las confecciones tienen una gran ventaja y oportunidad debido a que gracias al Aptdea y próximamente al TLC, este y otra gran cantidad de productos no pagan aranceles en Estados Unidos si son manufacturados y despachados desde Colombia, mientras que si provienen de China, el arancel es alrededor del 7%. Si a esto le sumamos la disminución de costos de transporte por cercanías y en algunos casos costos de manufactura, el negocio es redondo para China y representa un gran beneficio para la industria colombiana. La estrategia para Colombia es ser el empalme entre las economías de China y Estados Unidos, afirman Jimeno, de Proexport, y Mendoza, de Araujo Ibarra. Esa es la manera en la que debemos posicionarnos con China.

La Agenda entre Colombia y China

La estrategia planteada para Colombia es poder ser una parte del engranaje de esta potencia, y para esto algunas entidades gubernamentales ya han realizado acercamientos con el gobierno y los empresarios chinos. "Se espera vender Colombia de una manera más constructiva para nosotros; es decir, no que China venga y venda sus productos, sino también que los chinos vengan, produzcan y ataquen un mercado mucho más grande que el colombiano, ya que se genera mucho más valor para el país si producen acá para exportar", dice Federico Jimeno, vicepresidente de inversión de Proexport. "La idea es que podamos ser un centro estratégico de China. Lo ideal es volvernos el centro de producción para exportación de China ya que alguien tendrá en el futuro ese cargo, porque la capacidad de China de inversión es muy grande y su economía está evolucionando", puntualiza Jimeno.

Para el próximo año se espera traer empresas que se ubiquen en sectores diferentes al de minería, como ya se ha hecho en ocasiones pasadas, y contar con industrias de mayor valor agregado. Como tal, no es necesariamente malo que las empresas de commodities vengan al país, más bien otros productos pueden generar más valor agregado y por ende aportarle más al país.

China está dentro de la agenda de negociación de acuerdos de doble tributación hasta 2010 en la agenda de Colombia, y para el tema de inversión es extremadamente importante, ya que hace que los impuestos se paguen en un solo país y no en los dos, lo cual añadiría un plus en temas de atracción por parte de ellos hacia nosotros, si se llega a firmar ese acuerdo.
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