Cerveza sin fronteras

| 7/26/2002 12:00:00 AM

Cerveza sin fronteras

La disputa entre Bavaria, Polar y Cisneros por la cervecería de Perú es solo un episodio más de los movimientos que se están dando en América Latina.

Backus and Johnston, la compañía que domina el mercado cervecero en Perú, se convirtió en las últimas semanas en el escenario para la disputa de los principales grupos cerveceros de Colombia y Venezuela. El 15 de julio, Bavaria compró por US$420 millones el 24,5% de la compañía. Dos días después, el grupo Polar de Venezuela abrió un debate público porque considera que con esta operación se estaría pagando una prima de control. Casi 8 días más tarde el grupo Cisneros, también venezolano, anunció en forma sorpresiva la compra del 16% de la empresa por unos US$200 millones, según Reuters, y su intención de aumentar su participación hasta el 24,8%.



El ingreso del grupo Cisneros a la cervecería peruana es un golpe duro para Polar, que a finales de año había logrado aumentar a 23% su participación en Backus, y quería mejorar su posición en la compañía. Además, Cisneros es un jugador nuevo en cerveza, que le ha mordido mercado en Venezuela con su Cervecería Regional.



Polar, que había elevado una queja ante las autoridades peruanas para que investigaran las condiciones que se dieron en la operación extrabursátil de Bavaria, ahora quedó en el peor de los escenarios. La compra de Cisneros le impediría el control, al menos por el momento, a Bavaria, desbaratando los argumentos de Polar, y lo pondría a compartir la junta directiva de Backus con su rival.



Por el contrario, Bavaria recibió con entusiasmo la noticia. "La entrada del Grupo Cisneros como accionista aportará un grado sustancial de estabilidad a la composición accionaria de la compañía", afirma Ricardo Obregón, presidente de Bavaria. El efecto inmediato de la operación de Cisneros fue un incremento de 26,44% en el precio de la acción de Backus, que era el máximo alcanzado al cierre de esta edición.



¿Por qué Backus se convirtió en una inversión tan interesante para los cerveceros andinos? Porque es una pieza clave en los procesos de internacionalización de los tres grupos cerveceros, y porque es una de las pocas industrias grandes, y que no están comprometidas, que quedan para comprar en la región.



Polar, que en los últimos años ha visto atacada su primacía en el mercado venezolano por el grupo Cisneros, había concentrado sus esfuerzos en la exportación de cerveza a Colombia y el Caribe, principalmente. Pero en 1999 vio la posibilidad de comprar una pequeña participación en Backus, que logró aumentar al 23%, y estratégicamente le habría convenido hacerse a las acciones que compró Bavaria para fortalecer su posición. Por su parte, el grupo Cisneros tiene la posibilidad de expandir sus operaciones en una empresa con un potencial de crecimiento importante.



Para Bavaria, fortalecer su posición en el mercado andino es fundamental para su estrategia de internacionalización. La empresa, que incursionó con suerte en el mercado portugués con Centralcer y con malos resultados en el español con Andaluza de Cervezas, salió de sus inversiones en Europa y se concentró en el mercado que conoce: el latinoamericano, para así diversificar el riesgo y aumentar su fuente de ingresos. Ya tenía el 60% de Cervecería Andina y el 80% de Cervecería de Guayaquil, ambas en Ecuador, y salió de compras por la región. En noviembre pasado, adquirió el 91,5% de Cervecería Nacional de Panamá, la más grande de ese país.



Perú, entonces, se convertía en un mercado atractivo para completar sus inversiones en la región, porque son pocas las ofertas de empresas cerveceras en la región.



El lío del precio



El ruido con la compra hecha por Bavaria, que fue lo que acaparó la atención en los primeros días, se generó porque los US$420 millones que pagó Bavaria por un porcentaje minoritario de Backus se consideran excesivos, tanto por su contrincante Polar, como para un sector importante de los analistas en Colombia, dado que según Polar se pagó casi 21 veces el ebitda de la compañía, cuando el promedio de las 30 operaciones de compra más importantes en el mundo de los últimos 9 años ha estado en 10,3%.



Este precio despertó las sospechas de Polar sobre un posible acuerdo para la toma de control, ante todo por haberse realizado por fuera de bolsa, lo que termina siendo oneroso para la compañía, debido a que en Perú los impuestos para las transacciones extrabursátiles son muy altos. Se calcula que por este concepto Bavaria pagó US$90 millones. La compra de Cisneros cambió el foco de la atención.



Para Ricardo Obregón, presidente de Bavaria, ese precio tan alto se pagó porque se ve un gran potencial en Perú, cuyo consumo per cápita es de 22 litros, pero antes de la desaceleración económica era 35. "El atractivo de la inversión está en que la cervecería tiene una capacidad instalada de 10 millones de hectolitros y solo utiliza el 55%, lo que permitiría crecer sin demasiadas inversiones", señala. Además, "según nuestros cálculos se pagó 11,4 veces el ebitda, que para este año será de US$188 millones". Otro factor importante es que Backus, que compró a su rival, Cervecerías del Sur, controla el mercado peruano.



La empresa de la discordia



Backus pertenecía a los grupos más importantes de Perú: Romero, Brescia y Bentín, administrador de la compañía.



Romero, que también es dueño de Banco de Crédito de Perú, le vendió por bolsa en noviembre pasado su participación en B&J al grupo Polar. A su turno, el grupo Brescia, que tiene inversiones en el sector minero, le vendió su paquete accionario a Bavaria. Y Bentín le vendió el 16% de sus acciones a Cisneros, con lo que el control de la empresa quedó en manos de Bavaria y de los grupos venezolanos.



La importancia de Backus es que es la única cervecería grande en América Latina que queda por comprar. Quilmes de Argentina está tomada por AmBev, que también domina el mercado brasileño. En México, el grupo Modelo es muy fuerte, y en Chile, Heineken y Anheuser Busch están detrás de Compañías Cerveceras Unidas.



Se anticipa desde que no va a ser nada fácil la administración de la compañía, por la presión que podría ejercer Polar. Sin embargo, si se concreta la compra del 24,8% de las acciones por parte de Cisneros, este grupo y Bavaria tendrían la mayoría de la compañía, y dado el beneplácito con que el grupo colombiano recibió la noticia, lo más probable es que busquen alianzas para lograr la gobernabilidad de Backus. Por lo demás, el incremento en el precio de la acción que se ha registrado, hace que la inversión de Bavaria parezca menos cara de lo que lucía hace una semana.
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