| 9/18/2009 12:00:00 AM

Caribe, proyectos para estrato 25

Los nuevos proyectos que se construyen en la Costa Atlántica tienen un claro enfoque internacional. Su estrategia: estar listos cuando se recupere la economía.

El boom inmobiliario que vivió la Costa Atlántica durante 2007 podría repetirse en los años 2011 y 2012. Pero esta vez incluirá una gama de productos inmobiliarios que va más allá de la vivienda para estratos altos. Centros comerciales, centros empresariales, hoteles de lujo, marinas y condominios exclusivos hacen parte de la oferta que en estos momentos se está promoviendo o cuya construcción ya arranca en las capitales caribeñas.

A diferencia de los proyectos lanzados en el pasado, los nuevos tienen un claro enfoque internacional: en su mayoría, están dirigidos a extranjeros de alto poder adquisitivo, empresarios y colombianos de ingresos altos que viven en el país o en el exterior.

Un condominio con campo de golf de 18 hoyos; una marina que atenderá el turismo de alto nivel que se mueve por el Caribe, un centro comercial con proyección latinoamericana, expansiones y nuevos hoteles cinco estrellas y urbanizaciones marineras o con club de playa, son algunos de los llamativos proyectos que comienzan a tomar vuelo en momentos en que los nubarrones de la crisis todavía no están despejados. Por eso, hay quienes se preguntan qué tan sostenible será este nuevo boom inmobiliario en la Costa Atlántica.

Las cifras de construcción en el país -particularmente en la Costa Atlántica- no muestran aún claros síntomas de reactivación. De acuerdo con Camacol, entre enero y junio de este año, las licencias de construcción -que muestran la intención por iniciar nuevos proyectos- reportaban una caída del 27%; los despachos de cemento descendieron 12% en los cuatro primeros meses del año y las obras censadas por el Dane, en materia de edificaciones, caían un 5,5% anual al cierre del primer trimestre de 2009.

Este comportamiento, sin embargo, no ha desmotivado a muchos inversionistas, que han decidido anticiparse y hacer sus apuestas ahora para capitalizar en un par de años sus esfuerzos.

"La crisis está impulsando el desarrollo de nuevos proyectos mucho más internacionales", asegura Luis Fernando Velásquez, uno de los promotores de Bocana, un centro comercial en el sector de La Boquilla, en Cartagena, que acaba de salir a ventas como un proyecto para América Latina. Tendrá inversiones por US$50 millones y comenzará a construirse en enero de 2010, para ser entregado en el segundo semestre de 2011, cuando espera convertirse en ancla de un complejo turístico de gran envergadura. Muy cerca de allí se construye Karibana, un condominio con campo de golf de 18 hoyos diseñado por Nicklaus Design, una de las compañías más afamadas en este tipo de instalaciones. El objetivo es atraer a los aficionados a este deporte en el país y en el exterior, y competir con Aruba y República Dominicana, que ofrecen campos similares. Helmut Mildenberg, gerente de Megaterra, promotora del proyecto, explica que el valor final de ventas será de unos US$500 millones y se desarrollará en varias etapas. La primera incluye 160 apartamentos, un club de golf y un club de playa, con un costo aproximado de US$50 millones y vendido hasta el momento en un 70%. Su entrega está prevista para finales de 2010. En la siguiente etapa se construirán otros 160 apartamentos y un hotel cinco estrellas cuyo operador está por definirse.

También el constructor Pedro Gómez se dejó contagiar por la tendencia y, por primera vez, entra al mercado caribeño con un proyecto de condominio de recreo denominado Playa Dormida, en Santa Marta, cuya primera etapa ya está terminando el proceso de ventas. La construcción arrancará en octubre y estará lista para entrega en febrero de 2011. El proyecto incluye apartamentos y club de playa, y estará ubicado muy cerca al aeropuerto y los nuevos desarrollos hoteleros en inmediaciones del Zuana y el Irotama. Esta inmobiliaria planea desarrollar una segunda etapa que saldrá a ventas en unos ocho meses.

En el circuito marinero

La construcción de una marina en Santa Marta y de una urbanización marinera en Cartagena son dos proyectos que generan gran expectativa en la región. En el caso de Santa Marta, se trata de un proyecto de construcción de instalaciones con tecnología e infraestructura para que los aficionados al mar puedan hacer sus paradas técnicas y recreativas, y estará listo a finales de 2010. Pero, además, involucra todo un concepto de renovación urbana en una de las zonas más tradicionales de la capital del Magdalena.

Carlos Socarrás, gerente de Marina Internacional de Santa Marta, explica que la compañía obtuvo la concesión por 20 años, desarrollará una infraestructura con 256 atraques flotantes, a un costo aproximado de US$10 millones, y está vendido en un 35%. "El dueño de una embarcación, amante del mar y de la pesca, necesita tener un lugar para estacionar su embarcación, ponerle combustible, hacer alguna revisión técnica, salir a comprar o a divertirse y, hasta el momento, este tipo de servicios no se ofrecían en Colombia. Con nuestra marina vamos a entrar en el circuito internacional de los dueños de yates, veleros y aficionados al mar", explica Socarrás. Los gestores de la Marina de Santa Marta entregarán, además, obras de urbanismo que implican la ampliación del camellón. Adicionalmente, dentro del mar y a 200 metros de la orilla, se desarrollará una zona de restaurantes, locales comerciales y un acuario.

En Cartagena también se construye la Marina de Barú, un proyecto de 100 hectáreas, con 2,5 kilómetros de canales navegables, apartamentos y casas con muelles privados cuyo objetivo es cautivar a los aficionados al mar y a los deportes náuticos.

Eduardo Luis de la Vega, gerente de La Marina de Barú, explica que su desarrollo se dará en varias etapas; la primera de las cuales está lista y consta de 52 viviendas con marina, canales navegables, canchas de tenis y una inversión cercana a los $50.000 millones. La segunda etapa consta de 50 viviendas y se desarrollará en los próximos tres a cinco años, mientras que en la tercera se construirán 100 viviendas, previstas para la próxima década.

La experiencia de proyectos inmobiliarios en la Costa Atlántica ha sido exitosa hasta el momento, según reconocen inversionistas y empresarios. En esta nueva etapa, que arranca marcada por una de las mayores crisis de las últimas décadas, lo que todos esperan es una consolidación de las ciudades caribeñas como polos de inversión y turismo.

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