Cambio de voltaje

| 2/16/2001 12:00:00 AM

Cambio de voltaje

A pesar de ser la empresa más eficiente del sector eléctrico, Codensa no es la más querida. Sin embargo, se la va a jugar en una estrategia de servicios que irá más allá del contador con el fin de ganarse la fidelidad de sus más de 1,8 millones de usuarios.

En Medellín, quien encuentra en la calle una factura de EPM enseguida va a pagarla. Con esta pequeña historia los paisas demuestran la admiración y el aprecio que sienten por su empresa.

Sin embargo, la otra cara de la moneda es Codensa, la empresa comercializadora y distribuidora de energía de Bogotá, pues su imagen no es la más popular, a pesar de haber alcanzado en solo tres años importantes resultados: redujo las pérdidas de energía a un poco más del 11% --cuando bordeaban el 23%-- e incorporó a más de 300.000 nuevos usuarios al regularizar 800 barrios. Igualmente, la empresa disminuyó la frecuencia promedio de cortes casi en un 47% y aumentó su eficiencia, al pasar de 523 clientes por empleado a 1.860, el año anterior, con el mejor promedio en Latinoamérica. El año pasado fue catalogada como la mejor empresa por la Superintendencia de Servicios Públicos. A pesar de estos resultados, en los tres años del estudio de Invamer Gallup para Dinero sobre las empresas más admiradas por los gerentes y presidentes de las 5.000, Codensa no aparece entre ellas y, por el contrario, figura entre las que menos admiran.



Lo increíble es que se desconoce que el negocio de la capitalización de la Empresa de Energía de Bogotá, en el que se dividió la empresa en dos subsidiarias, Emgesa y Codensa, según un estudio de Fedesarrollo, produjo un aumento en el bienestar social para el país y, en especial para los bogotanos, de $954.000 millones en valor presente del año 97.



A esta cifra hay que adicionarle el beneficio resultante de la reducción de capital que corresponde a $740.000 millones. Esto significa que "en solo 8 años --agrega el estudio--, el país (y especialmente Bogotá) percibiría un beneficio adicional por la capitalización de la EEB de $1,69 billones (US$1.487 millones de 1997), suma que equivale a 180% de los ingresos tributarios esperados por el Distrito para el año 2000". Uno de los factores que influye en su poca aceptación es el tarifario. Según la empresa, el año pasado el costo del kilovatio/hora, en términos reales, pasó de $130 a casi $160. Para mantener un buen precio, la empresa ahora contrató toda su energía para el 2001 y el 2002, con el objetivo de evitar que sus tarifas suban por encima de la inflación.



¿Cuál va a ser el click?



Ante su poca favorabilidad, la estrategia ahora es lograr una mayor fidelidad de sus clientes. Esto significa que el poder de la empresa, que estaba en la parte más alta de la organización, se trasladará a los puntos de contacto con el cliente, al convertirse en una compañía que superará la barrera del contador de la energía para entrar a la casa de sus usuarios con la venta de soluciones. La apuesta se inició el año pasado, al ofrecer una gama de servicios adicionales para los clientes industriales y comerciales, como el mantenimiento de instalaciones, proyectos de iluminación y eléctricos, y en el uso racional y eficiente de energía. Con estas acciones logró ventas por $6.000 millones.



Y ahora irá por el mayor volumen de clientes: 1'587.000 usuarios residenciales. Una de las mayores dificultades para cualquier ciudadano es encontrar asistencia domiciliaria, las 24 horas del día, para los problemas más frecuentes: plomería, electricidad, cerrajería o vidrios. Si destapar una cañería puede costar un poco más de $30.000 y arreglar una cerradura $20.000, Codensa ofrecerá, por $2.000 mensuales, la solución a este tipo de inconvenientes, las 24 horas del día, todo el año, y hasta por $95.000 por arreglo. Claro que los servicios van más allá, desde ofrecer seguros contra accidentes personales hasta comprar en las mejores tiendas de Estados Unidos, vía internet. Sus socios, entre otros, para el desarrollo de esta estrategia, son Mapfre Seguros y Andi Asistencia, que se encargará de la operación y del servicio con más de 4.000 compañías proveedoras. Codensa tiene como meta vender $12.000 millones para el 2001 por estos servicios, entre los clientes residenciales y los comerciales e industriales. Si bien no es una cifra muy significativa para una empresa que vende US$500 millones al año, puede ser una alternativa frente a la competencia. "El negocio de los US$500 millones cambió. Era como una vaca lechera. Pero ahora la vaca está raquítica y, cada vez que le tocan la ubre, muerde la mano. Si bien es un negocio grande, deja márgenes muy pequeños", dice Marcelo Llévenes, gerente de Codensa.



Para el 2003, el objetivo es ser reconocida como la mejor empresa de servicios del país. Y como lo menciona su gerente, "hoy somos la más eficiente, pero no somos la mejor ni la más querida. Por eso, en 5 años, quizás el negocio de servicios pueda ser el más importante que tengamos".
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