| 10/1/2004 12:00:00 AM

Cajas con buen contenido

Intel y Microsoft promueven la capacidad empresarial de los ensambladores de marcas locales y clones.

Dos gigantes de la computación, el fabricante de procesadores Intel y el de software Microsoft, establecieron desde hace varios años programas para asesorar y atender a los ensambladores de computadores colombianos.

Como resultado de esa ayuda, algunas de esas casas productoras han afianzado su lugar en el mercado nacional con productos de bajo precio. Algunas configuraciones sencillas con procesadores Pentium de Intel, que corren programas sobre Windows de Microsoft, se ofrecen a precios cercanos a los US$300, 30% menos que los equipos de marcas internacionales. Este precio facilita la masificación de los computadores y su entrada a los salones de clase. Dicho de otra forma, ayuda a cerrar la brecha digital entre Colombia y los países ricos y dentro del país, entre los estratos altos y bajos, y entre el campo y la ciudad.



Abismo tecnológico

El 1 de enero, los computadores empezaron a pagar IVA del 16% en Colombia y según la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones (CCIT), el aumento de precios que causó el tributo frenó la inversión en tecnología en los hogares y las pequeñas y medianas empresas. En estas circunstancias, Colombia se podría rezagar aún más en la adopción de tecnología.

Las cifras de la International Data Corporation (IDC) muestran el atraso. En el país hay 1,2 computadores por cada 100 personas en edad de trabajar, mientras que el promedio de América Latina es de 2,4 y el de los países desarrollados de 14. También tiene una de las inversiones per cápita más bajas del continente. En 2003 se gastaban US$39 por persona en herramientas de tecnología, mientras que en medio de la crisis regional, en 2001, Argentina gastaban US$98, Venezuela US$72, México US$77 y Brasil US$108.

Pero, además, la situación empeora, si se considera que las ventas este año apuntan a la baja. "Mientras que el crecimiento el año pasado fue del 14%, este año se tendería un decrecimiento del 4%", sostiene la CCIT. Además, resalta que el aumento de impuestos fortaleció el contrabando, el comercio informal y la piratería de software. Así, Colombia perdió buena parte del avance logrado en el control de estas actividades ilícitas en los últimos años y que nos había llevado a estar mejor que los países vecinos.



Un buen proceso

Los mercados de países en desarrollo son muy sensibles al precio. Por eso, la venta de equipos baratos aparece como la mejor vía para cerrar la brecha digital. Los clones -que, según datos de IDC, tienen cerca de 30% del mercado nacional de computadores personales- aparecen entonces como una parte clave de la solución. Algunos de ellos son computadores sin marca, ensamblados en un garaje o un pequeño local comercial, pero con mayor frecuencia, son equipos estandarizados, que se ofrecen con marcas nacionales y precios bajos. Qbex y Wilkinson PC (de la firma MPS) son dos marcas y Sure, Intcomex y Compumax, algunos de los ensambladores nacionales más conocidos de clones sin marca.

Intel, el mayor fabricante de procesadores del mundo, estableció un programa para asesorar en prácticas de manufactura a los ensambladores locales de computadores (integradores) en 1997, cuando abrió sus oficinas en el país, dice Juan Carlos Garcés, gerente de mercadeo de canal para el Cono Norte. Hoy tiene 100 empresas activas y cerca de 600 más inscritas, que participan esporádicamente.

Según los integradores, la ayuda de Intel es muy valiosa. Varias veces al año revisa los procedimientos de producción en las líneas de ensamblaje, para establecer que las características del computador, desde la carcasa hasta la fuente de poder, permitan la operación adecuada de los productos Intel, dice Carlos Nieto, vicepresidente de desarrollo de negocios de Qbex, uno de los mayores integradores nacionales. Qbex vende cerca de US$24 millones al año y exporta el 60% de la producción de su planta en Barranquilla.

Para ambas partes es un buen negocio. La multinacional comprende que la percepción sobre la calidad de los productos Intel depende de que el producto sea bueno, pero también del equipo en los que están instalados.



Refuerzos

En la segunda semana de septiembre, la productora de software Microsoft inició su programa de ayuda a los ensambladores del país, en asocio con Intel. Comenzó con los mayores 20 fabricantes en Bogotá y si resulta exitoso, pretende llevarlo en el futuro a Medellín y Cali.

Microsoft es particularmente buena en capacitación. Por eso, entrena en venta de soluciones a los ensambladores. Muchos venden productos, pero no soluciones, señala María Antonieta Nicholls, gerente de cuentas para la mediana empresa de Microsoft. También los capacita en ventas y mercadeo, e incluso los acompaña a visitas de negocios. La agenda de formación incluye la capacitación en procesos de contratación con el Estado, una actividad dispendiosa, pero que puede dar buenos retornos cuando se participa en sectores como la educación.

Los ejemplos con el sector privado están a la vista. Qbex le vendió a la Universidad Católica 300 terminales 'delgados', que son aparatos débiles, apenas capaces de mover información hasta un servidor. La universidad pagó menos de US$300 por cada puesto.

A Microsoft la vinculación con los ensambladores le permitirá entrar en segmentos muy sensibles al precio de compra de los equipos, como los estratos 3 y 4 y a los ensambladores, la cercanía de las dos firmas es importante para desarrollar marcas locales, un mercado todavía pequeño en Colombia. "En Brasil, Itautec (la marca local) vende más que los de marca", señala María Antonieta Nicholls.

El gobierno y los demás fabricantes de computadores se benefician del programa, porque formaliza a los empresarios informales del sector. "Todos queremos un mercado más formal, donde haya un mayor control sobre la oferta", confirma Juan Carlos Urrea, gerente de producto de PC, de Hewlett Packard.

Ante esta estrategia de entrar en segmentos de precios bajos, HP no se quedará cruzada de brazos. Ya tiene proyectos piloto en México, que usan terminales baratos con acceso satelital y están listos para implantarlos en otros lugares de América Latina.

Hoy, Carlos Nieto exhibe seis certificaciones de calidad de su Qbex, desde la ISO9001 hasta la UL y la Iqnet; cuenta sobre sus ventas en 8 países, su call center, su sistema de logística y distribución, sobre sus programas de venta a crédito y acerca de su entrada en los grandes almacenes de cadena nacionales. Sin duda, esto muestra su capacidad gerencial, pero Nieto no duda en reconocer la bondad de la participación de Intel y Microsoft en el desarrollo de su empresa.



Por qué juntos

El apoyo de Microsoft a los ensambladores se ve como parte de una estrategia para defender el mercado de PC de escritorio, un mercado en el cual su producto Windows ha sido rey indiscutido y que ahora es amenazado por programas de arquitectura abierta (open source) sobre Linux.

Con todo, el trabajo conjunto de Intel y Microsoft es más una coincidencia que una estrategia, dice Juan Carlos Garcés, de Intel. Los dos tienen productos complementarios, muy exitosos, que siempre han empujado la frontera del mercado en beneficio mutuo. A pesar de lo que piense el mercado, 'Win-tel' no existe, asegura Garcés.
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