| 6/8/2011 6:00:00 PM

Bravos con Ecopetrol

Los pequeños productores, que sacan 20% del crudo, se están quedando por fuera de los oleoductos. Una verdadera amenaza para el boom petrolero.

Mientras la producción petrolera del país va en jet, la oferta de los oleoductos sigue moviéndose en buseta; o mejor, en carrotanque.

Eso es lo que deja en evidencia el resultado de la convocatoria abierta para ampliar la capacidad del Oleoducto Central S.A. (Ocensa). Este oleoducto -que hoy tiene como socios a Ecopetrol, 72%; la francesa Total, 15%, y la canadiense Talisman, 12%- estaba buscando nuevos inversionistas para ampliar el volumen de movilización de crudo, de 560.000 barriles diarios a 660.000 barriles en los próximos dos años.

En dicha oferta se interesaron decenas de pequeñas empresas productoras que no cuentan con acceso a la red de oleoductos y que están urgidas por cambiar el oneroso sistema de carrotanques. A pesar del interés, solo dos compañías, Pacific Rubiales y una petrolera china, fueron preseleccionadas para seguir en el proceso que se cierra este 16 de junio.

Pese a que hubo varios participantes, se escucharon críticas al proceso. "Inverlink quería comprar parte de la participación en el negocio para luego venderles a las petroleras pequeñas la capacidad de transporte, pero salía demasiado caro y las condiciones eran inflexibles", explica el fundador y presidente de esta banca de inversión, Camilo Villaveces.

Muchas de las empresas con pozos pequeños están produciendo entre 1.000 y 5.000 barriles diarios de crudo y para entrar al negocio les estaban pidiendo que invirtieran entre US$100 millones y US$200 millones.

"Con esas condiciones ni pueden, ni les interesa. El mensaje debe ser claro: o el Gobierno se la juega con las compañías pequeñas o es necesario una reforma a la política petrolera actual", afirma Villaveces.

No solo está en juego el futuro de las 80 pequeñas empresas del sector hidrocarburos sino la suerte del sector. Buena parte del aumento en la producción de los últimos años, por la cual el Gobierno saca pecho, está sustentado en esos pequeños hallazgos petroleros. Actualmente, las compañías que producen menos de 30.000 barriles por día son responsables de unos 170.000 barriles de los más de 900.000 que salen de territorio colombiano cada jornada; es decir, casi 20%.

Incluso, el tan cacareado boom petrolero que vive el país estaría en riesgo, debido a que la única alternativa en la actualidad para sacar el nuevo crudo es mediante tractomulas acondicionadas, lo cual resulta el doble de costoso por el estado de la mayor parte de las vías del país, destrozadas por el invierno.

"Si no hay transporte, no hay boom. Lo otro que está claro es que los proyectos en ejecución no son suficientes, toca pensar en más", explicó el presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Armando Zamora.

Un ejemplo de la encrucijada es que al proyecto del oleoducto Bicentenario, que requiere inversiones por US$4.200 millones, se presentaron más de 55 empresas; luego, por distintos motivos, fueron invitadas 29 compañías, más tarde solo 17 firmaron acuerdos de confidencialidad y en la última fase únicamente 7 constituyeron la sociedad. Los demás están quedando por fuera de la nueva capacidad instalada. Las líneas de oleoductos se están convirtiendo en un exclusivo club para los grandes productores.

"El tema del transporte se está volviendo crítico. Todo lo demás, mal que bien, va andando, pero la red de ductos es la principal preocupación", dijo Zamora.

El asunto es tan complicado que -según la misma ANH- "una nueva ola de inversiones" en el sector de hidrocarburos está represada debido a este déficit en tuberías.

El vicepresidente de transporte de Ecopetrol, Álvaro Castañeda, respondió a las críticas de los pequeños productores que no tienen espacio en las grandes redes de oleoductos.

"Ecopetrol tiene seis proyectos en firme de la denominada ronda de capacidad, que garantiza a los pequeños productores que suscriban contratos a largo plazo y aseguren su capacidad de transporte. Incluso, la empresa no debe hacer inversiones, solo garantizar un flujo de crudo mínimo en el tiempo", dijo Castañeda.

Dichos proyectos están en la fase de estructuración y a la espera de que los pequeños petroleros manifiesten su interés a la estatal petrolera. El problema de la convocatoria es que les están pidiendo a estas firmas que garanticen a largo plazo una utilización de los ductos, una información que muy pocas compañías tienen. Es muy probable que muchas de estas compañías nuevamente queden fuera del juego del transporte.

Unos de los que le están sacando jugo a esta situación son los importadores de carrotanques, quienes en los últimos meses (de noviembre de 2010 a febrero de 2011) registraron un aumento en las ventas de 184% en este tipo de vehículos.

Esta situación ilustra cómo el problema está aún por resolverse, porque la actual red vial del país no aguanta más tráfico de este tipo de vehículos y los productores pequeños asumen costos enormes por el transporte del crudo.

Por eso surgió una alternativa que podría solucionar en el mediano y largo plazo estos problemas. La empresa canadiense Enbridge tiene muy avanzado un proyecto para construir un oleoducto que conectaría el corazón productivo de los Llanos Orientales con la costa Pacífica del país y que funcionaría bajo una modalidad similar a la de los peajes viales.

"Esta firma internacional tiene muy avanzada la iniciativa y está en la tarea de buscar socios estratégicos", dijo Castañeda, de Ecopetrol.

Pero seducir un inversionista rico no es una tarea fácil, sobre todo por las dificultades que se presentan a la hora de tramitar una licencia ambiental o adquirir los predios y permisos para ubicar los tubos.

La otra esperanza es que el presidente venezolano Hugo Chávez concrete una propuesta que trajo debajo del brazo a su más reciente reunión con el presidente Juan Manuel Santos y que persigue construir un oleoducto que atraviese el territorio colombiano y le dé una salida al crudo bolivariano a los mercados de Asia y el Pacífico. Sin embargo, la pregunta que queda en el aire es cómo se van a conectar al tubo los pequeños productores que hoy son responsables de una porción importante de la producción de crudo del país.

La actividad petrolera sigue avanzando. Si el país no encuentra soluciones para el tema del transporte, probablemente va a tener que aplazar el boom por un par de años. Vale la pena preguntarse si, en este caso, como en muchos otros de la infraestructura nacional, al país lo cogió la noche.

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