| 3/17/2016 12:00:00 AM

Bodytech, de emprendimiento, a peso pesado de los negocios

Nicolás Loaiza (Presidente de Bodytech).

Bodytech sigue en su proceso de expansión y consolidación. Este año tendrá ingresos por más de $400.000 millones y apunta no solo a nuevos mercados sino también a ampliar su portafolio de negocios para, al final de esta década, alcanzar ventas por $1,5 billones y salir a Bolsa.

En Colombia crear empresa es una tarea compleja, pero más aún sostener los emprendimientos y convertirlos en vehículos de crecimiento, generación de valor y creación de nuevos empleos. Según cálculos de la Cámara de Comercio de Bogotá, al primer año solo sobreviven 55% de las nuevas empresas y para el cuarto apenas 23%. Por eso, no es fácil encontrar en el país muchos casos de éxito que crezcan y se consoliden, más aún cuando nacieron en plena crisis económica. Aun así, hoy hay varios referentes no solo nacionales sino también regionales, que se han transformado en poderosas multilatinas.

La cadena de clubes y gimnasios Bodytech es uno de esos ejemplos. Nació en 1998, cuando la economía nacional afrontó una de las peores crisis del siglo pasado, de una tesis de maestría realizada por Gigliola Aycardi y Nicolás Loaiza. Hoy es uno de los principales referentes para miles de emprendedores colombianos que ven en ella el ejemplo para convertir un plan de negocios en una empresa con cada vez más proyección.

Bodytech facturó unos $320.000 millones en 2015 y, para 2016, la meta es alcanzar los $400.000 millones. Cuenta con 141 puntos, 75 de ellos en Colombia, 18 en Perú y 48 en Chile, estos últimos, divididos entre propios y franquiciados. Y en medio de la desaceleración económica, esta firma sigue creciendo, con metas ambiciosas para finales de la década.

Este crecimiento, que la ha convertido en la segunda cadena de gimnasios más grande de la región, no solo le permitió traer nuevos socios en sus etapas iniciales, como Luis Fernando Isaza, sino que también la ha puesto en la mira de los fondos de capital privado. Primero fue Seaf, con el que apalancó su crecimiento local y la apertura del mercado peruano; luego vino Teka Capital, que le permitió consolidar su presencia en Perú y abrir el competido mercado chileno.

Y ahora acaba de llegar el estadounidense Catterton, uno de los fondos de private equity más importantes en el sector de consumo a nivel global, con inversiones en 120 compañías y que acaba de entrar a Bodytech con $150.000 millones. La idea con esta inversión no solo es apoyar en la expansión regional sino también llegar a nuevos negocios, alineados con el foco de salud y bienestar de Bodytech.

La meta es que en 2020 se registren ventas por $1,5 billones, alcanzar su primer millón de clientes en los diferentes mercados y que su acción se esté transando en el mercado de valores, que podría ser Colombia y el Mila o, incluso, Estados Unidos.

La historia

En 1998, cuando Gigliola Aycardi y Nicolás Loaiza realizaban un MBA en la Universidad de los Andes, hicieron del deporte y el ejercicio una posibilidad de negocio a través de la tesis que guió el profesor de mercadeo Enrique Luque Carulla.

Para arrancar, apostaron todo lo que tenían: la mamá de Gigliola hipotecó su apartamento y les prestó plata; vendieron sus carros, hipotecaron en segundo grado un apartamento y con esos recursos juntaron cerca de $170 millones, que era la mitad de lo que necesitaban. El otro 50% tenía que venir del sector financiero, pero no era el mejor momento: bancos en dificultades, una profunda crisis económica y grandes limitaciones para acceder a recursos. Ya, como recuerda Loaiza, en el límite de perder las esperanzas, el Fondo Nacional de Garantías vio el proyecto, lo presentó a la Junta y decidieron apoyarlos. El Banco Ganadero, Finamérica y la Caja Social los respaldaron.

Con esos recursos abrieron en un local de 800 m2 en Chapinero –un tradicional barrio bogotano– el primer Bodytech el 9 de febrero de 1998. La meta eran 1.000 usuarios en seis meses, pero 20 días después tenían 1.800 inscritos, que luego se estabilizaron en 1.300. Hoy todos sus locales están entre 2.000 y 3.000 m2. Los sorprendió luego una fuerte devaluación que hizo que se abriera ‘un hueco’ de $200 millones en el proyecto. Esa fue la mala noticia, la buena, que con la demanda y el crecimiento lograron cubrirlo.

Para el segundo local se fueron al norte de la ciudad –al barrio Cedritos– y cuando estaban financiando ese punto la pregunta del banco fue si a la ciudad le cabían dos gimnasios de ese tamaño, creando alguna incertidumbre en el equipo. Sin embargo, avanzaron y en agosto de 2000 el local abrió con 2.500 clientes en el primer mes. Para el tercero se asociaron con dos compañeros de la universidad y alcanzaron 2.800 clientes.

Empieza entonces un proceso de expansión que los llevó a Medellín y Cartagena y hoy están en 22 municipios del país: Bogotá con 24 y Medellín con 15 son sus principales plazas. Este proceso se ha dado por dos caminos: 50% bajo el modelo de crecimiento orgánico, abriendo locales nuevos, y 50% por la vía de las adquisiciones, tal como ocurrió con Forma, cadena de gimnasios en Medellín.

Los socios

La consolidación local y las movidas internacionales no se hicieron esperar y se dieron de la mano de la llegada de los fondos de capital privado. Seaf fue el primero, en 2007, que con sus vehículos permitió el desarrollo de la marca en Colombia y, en 2009, en Perú. En 2012 entró Teka Capital para darle impulso, no solo a la vocación local sino a ampliar los mercados internacionales, apalancando la apertura de las operaciones en Chile con la adquisición de Sportlife.

Ahora, después de la experiencia y apoyo de los locales, llega Catterton –que abrió un nuevo fondo para América Latina por US$500 millones y lo estrena con esta inversión– para darle la posibilidad de continuar las metas de crecimiento regional, la incursión en nuevos negocios y acompañar a la firma y a los otros socios en el plan de llegar al mercado de valores.

Sin duda, Bodytech ha sido un ejemplo del éxito de los fondos de capital privado. ¿Por qué usar esa figura y no solo crédito para financiarse? “Las compañías siempre tienen que estar balanceadas y no pueden crecer solo con endeudamiento. Esta es una empresa que demanda mucho capital en su crecimiento; por ejemplo, cada apertura tiene un costo promedio de US$1,5 millones y nuestra generación de flujo de caja y de endeudamiento también tiene un límite. Quizás no sirve para quienes crezcan de forma conservadora, pero nosotros hemos crecido históricamente a 20% anual y por eso los recursos de los inversionistas son fundamentales”, dice Loaiza.

También para los fondos es una apuesta interesante. Significa la posibilidad de llegar a compañías con modelos de negocio probados y con potencial de crecimiento a punta de generación de valor. Para Diego Córdoba, presidente de Teka Capital, son inversiones que generan transformación, pues los fondos no solo traen capital sino también apoyo para crear mejores prácticas; por ejemplo en gobierno corporativo, pero también en áreas clave como la financiera y de mercadeo. “Es capital inteligente generando inversiones que se transforman en empresas sostenibles en el largo plazo, con utilidades y organizaciones flexibles que pueden navegar en los diferentes mercados”, asegura.

¿Por qué Catterton llega a Bodytech? “Claramente por su liderazgo local y regional, porque tienen una marca poderosa y conocida y, aunque ya logró una escala importante, vemos en Bodytech un potencial para acelerar su crecimiento”, afirma Dirk Donath, senior partner de Catterton.

“La caja nos daba para abrir 6 o 7 anuales, pero con Catterton nos da la posibilidad de abrir 20, y eso cambia los números. Hoy tenemos capacidad para $100.000 millones más de deuda”, dice Loaiza.

Pero no solo se trata de capital, también son recursos, conocimiento, química y disposición para ceder por parte de las empresas una parte de la propiedad. En promedio, los fondos invierten por periodos de entre 3 y 10 años y luego venden, obteniendo ganancias entre 2 y 3 veces el capital invertido.

Además, para los fondos, en especial los internacionales o con recursos en dólares, es un buen momento para llegar al mercado colombiano y buscar ser socios de empresas de diferentes tamaños. La razón es que con un dólar más caro frente al peso, los activos hoy resultan menos costosos que en el pasado. También en momentos en que el crédito se está encareciendo, dadas las señales del Banco de la República de aumentar las tasas, en un escenario donde la economía se está desacelerando. Así, el camino para los fondos se facilita.

Por lo general la salida de los fondos se hace a través de la bolsa y, aunque en Colombia ese no ha sido el caso, debido entre otros factores a la baja liquidez del mercado de valores y al poco interés que tienen las empresas de inscribirse allí, el caso de Bodytech está planeado para que recorra ese camino.

Para Loaiza, uno de los ejemplos más claros de esta dinámica es que “hemos tenido ocho rondas de capital y hoy se mantienen dos vigentes: Teka y Catterton, los otros han entrado y salido, creo que de manera satisfactoria”, señala.

El presente

Cuando surgió Bodytech, el país estaba en una compleja situación macroeconómica. Hoy, aunque hay diferencias, la desaceleración de la economía, el déficit fiscal y el aumento en la inflación tienen preocupados a varios empresarios. Sin embargo, para esta firma el panorama es diferente: en 2015 creció más de 30% en Ebitda y llegó a $60.000 millones y la meta para este año es llegar a ingresos por $400.000 millones, con un Ebitda de $80.000 millones. Y todo indica que arrancó bien: enero de 2016 fue histórico con récord de ventas y febrero cumplió con el presupuesto, mientras el negocio en Chile ha registrado cumplimientos de 150%.

¿Qué explica estos resultados en la coyuntura actual? Para Loaiza, por una parte, cada vez más la gente quiere hacer ejercicio y estar bien y saludable, dentro de una tendencia mundial que da campo para crecer.

“En épocas de recesión, un consumidor deja de ir a vacaciones o recorta un poco el presupuesto en otras actividades, pero salud y bienestar son un gasto tan insertado en su estilo de vida que no lo cortan. Además, el gimnasio es un punto de encuentro social, porque se encuentran con amigos o hacen amigos. Esto vuelve a este negocio muy resistente a los vaivenes de la economía”, dice Donath, de Catterton.

De otra parte, las posibilidades de crecimiento se explican porque actualmente hay una baja penetración de estos servicios en países emergentes. De acuerdo con las cifras que maneja Bodytech, la penetración en Estados Unidos y Europa es de 15% y son mercados maduros y de alta capacidad de pago; en los emergentes se ubica entre 2% y 5%. Además, es un negocio muy atomizado –que puede facilitar una estrategia de consolidación– en la región y en el mundo: solo en Estados Unidos, 10% del mercado lo tienen las grandes cadenas.

Por tratarse de equipos importados, la tasa de cambio ha golpeado la inversión de la compañía. “Tratamos de no trasladar ese costo al cliente y absorberlo en nuestros márgenes y retornos. Estamos esperando qué tan estructural es la devaluación y dónde se va a establecer para ver cómo ajustamos el producto, el retorno y los precios. Por ahora hemos absorbido el impacto y no hemos subido precios”, explica Loaiza.

‘Mi primer millón’

En medio de este escenario, la compañía mira hacia el futuro con unas metas muy ambiciosas: para 2020 el reto es llegar a un millón de clientes, alcanzar ingresos por $1,5 billones y que su acción esté listada en Bolsa.

Para alcanzar los indicadores de clientes e ingresos, avanza por dos caminos: uno, desarrollar nuevos mercados y consolidar la presencia que hoy tiene en Colombia, Perú y Chile. Entre esos nuevos mercados está Centroamérica y se ha visto la posibilidad de llegar a México e, incluso, a Brasil. Pero no se descartan otros destinos, como Estados Unidos.

“Estados Unidos es un mercado muy grande y requiere mucha tracción. No descartamos abrir un punto y explorar el mercado latinoamericano que se conecte con Colombia, Chile y Perú. Ese es un mercado maduro. El reto allá es distinto al de los países donde operamos”, anuncia Loaiza.

La otra opción se abre de cara al nuevo socio, Catterton, que es fuerte en áreas como yoga, ballet, proveedores de equipos y ropa deportiva. Bodytech tiene una marca poderosa que podría empezar a extenderse en otros negocios donde hoy funciona con proveeduría de terceros. “Hay muchos negocios alrededor de este sector –ropa, suplementos vitamínicos, equipos de entrenamiento, sistemas de entrenamiento– y se abre la posibilidad de desarrollar nuevas oportunidades”, dice Loaiza, quien al cierre de esta edición viajó a Nueva York para analizar qué desarrollos podrían hacerse con Catterton.

Y la otra gran apuesta es llevar la acción de Bodytech al mercado de valores. “El objetivo de todos los accionistas es que salga a Bolsa y democratizarla”, dice Córdoba, de Teka.

Precisamente la presencia de los fondos privados, y en especial la llegada de uno de las grandes ligas como Catterton, le generan a la compañía ‘un sello’ para seguir creciendo y abrir las puertas para ingresar a Bolsa.

Hoy uno de los mercados con mayor interés es el Mila –donde están Chile, Colombia, Perú y México– y Bodytech está en tres de ellos como líder del mercado, y aspira operar en México. Pero también hay otros casos que está analizando Bodytech, como Tecnoglass, que se listó primero en Nasdaq antes que en la Bolsa de Valores de Colombia.

“Hemos visto la posibilidad de listarnos en Estados Unidos y la hemos analizado, pero parece tener mucho trabajo detrás. Sin embargo, la posibilidad está latente. No lo tenemos definido, hay diferentes puntos de vista y miraremos en su momento lo mejor para la compañía”, dice Loaiza.

Bodytech es tal vez el caso más representativo de cómo una idea y un estructurado plan de negocio logran saltar del Excel a la realidad, siguiendo casi que en su totalidad los pasos de los libros de texto. Hoy, Colombia, en medio de la destorcida de los precios de los commodities, debe buscar otros ejemplos como estos para acabar su dependencia de mercados que no controla y lograr que rápidamente den el salto para convertirse en verdaderos pesos pesados que generan diferenciación y valor.

Los mandamientos

Bodytech se ha convertido en un referente para los emprendedores. Estas son las recomendaciones de Nicolás Loaiza.

No hay emprendimiento sin riesgo. Esté seguro de su modelo de negocio. “Los emprendedores somos muy optimistas, pero asegure cómo gana plata. Es importante el modelo de negocio. Asegure el retorno y flujo de caja”. Enfóquese. “Los emprendedores somos dispersos y vemos 10.000 oportunidades. Foco”. Si el negocio funciona y necesita crecer, no se cierre a los socios. “A veces puede ser la manera de apalancar el crecimiento y debería considerarlo como una opción. Y puede generar mucho valor tener una compañía diez veces más grande que la que teníamos inicialmente. Hemos tenido ocho rondas de capital y se mantienen dos vigentes: Teka y Catterton”. Desde el principio, la base del negocio es la gente y el talento humano. “A veces da miedo arriesgarse con el mejor CEO, CFO y cuando no se tiene la gente correcta, termina costando más. Cuide el equipo humano y aprenda a liderar”.

El nuevo socio

Catterton, el nuevo socio de Bodytech, es un fondo que existe desde 1989, con una estrategia clara: invertir en empresas líderes del sector de consumo y uno de sus frentes es el de salud y bienestar. En 27 años ha invertido en 120 compañías y hoy están con 40 inversiones vigentes que superan los US$5.500 millones.

Según Dirk Donath, senior partner de Catterton, Bodytech les interesó por su liderazgo local y regional, por su marca poderosa, porque logró una escala importante y tiene un potencial para acelerar su crecimiento.En salud y bienestar Catterton cuenta con varias inversiones en Estados Unidos: Corp Power Yoga, líder en su categoría; otra es Pure Barre, una técnica de entrenamiento que se basa en el ballet; Peloton, una compañía proveedora de equipos de ciclismo, y Sweaty Betty, marca de ropa deportiva. Uno de los objetivos es que una marca poderosa como Bodytech pueda empezar a desarrollarse en otros negocios, como en los que está Catterton y ya analizan opciones. La inversión que hizo Catterton en Bodytech, por $150.000 millones, hace parte de un fondo nuevo de esta firma internacional dedicado a América Latina, que asciende a US$500 millones. De hecho, Bodytech es la primera inversión del fondo en la región

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