| 3/28/2008 12:00:00 AM

Bancos, dura competencia

El sector bancario colombiano parece haber llegado a un status quo. Cambiarlo va a requerir creatividad, innovación y mucha habilidad por parte de los directivos.

El sector bancario ya no es el sector disperso y en vías de consolidación que era hace diez años. Hoy está compuesto por 16 entidades, todas dispuestas a permanecer y a luchar a muerte por cada punto de mercado. Esto es cierto tanto para las grandes que hoy tienen una participación significativa como para las más pequeñas que buscan crecer y consolidarse.

En 1997, antes de la crisis financiera de finales de los noventa, había 41 entidades, 25 más de las que hay actualmente, cada una con una participación minoritaria en el mercado.

Lo que estamos viendo hoy es el producto de un proceso de fusiones y adquisiciones que se inició a mediados de los noventa, que se interrumpió en los años de la crisis y que se reinició a partir del año 2003 cuando la economía volvió a crecer. Muchos bancos han desaparecido a la vez que otros se han expandido y fortalecido.

De hecho, hacia mediados de los noventa, se produjo la compra del Banco de Colombia a la familia Gilinski por parte del Banco Industrial Colombiano (actualmente Bancolombia), así como la adquisición del Banco Ganadero por parte del Banco BBVA de España y del Bancoquia por parte del también español, Banco Santander.

Eran años propicios para este tipo de movidas, ya que acababa de darse en el país la apertura económica y la liberalización de los mercados cambiario y financiero. Las oportunidades para la consolidación, no solo del sector bancario sino de otros sectores, se perfilaban como las mejores en un mercado que prometía un alto crecimiento hacia adelante.

No obstante, la economía, que venía creciendo bien, se recalentó, lo cual, sumado a la crisis financiera rusa que dio lugar al cierre de los mercados financieros externos, acabó con lo que se veía como una etapa dorada para el sector financiero colombiano.

Adicionalmente, el aumento de las tasas de interés a niveles absurdamente altos por parte del Banco de la República, con el único fin de defender la banda cambiaria vigente en ese momento, produjo la quiebra no solo de muchas empresas, sino también de los dueños de la vivienda, que no pudieron atender sus obligaciones financieras. La cartera vencida de todos los tipos de crédito se deterioró rápidamente y la banca entró en una profunda crisis.

La labor de la banca se concentró entonces en buscar la mejor forma para salir adelante, reduciendo costos y restringiendo el crédito a todos los sectores. No fue sino a partir del año 2003, cuando la economía volvió a crecer, que la banca decidió dedicarse nuevamente a expandirse de una manera rentable. Volvieron las fusiones y adquisiciones.

LA NUEVA ETAPA

Después de varios años de recogimiento, a partir de 2003 la banca colombiana inició una nueva etapa de consolidación y crecimiento. Se reanudó la competencia por el mercado, siempre con dos grandes a la cabeza, Bancolombia y Grupo Aval.

Pero, no solo estos bancos aprovecharon la coyuntura favorable para crecer. Davivienda, ahora convertida en banco, compró el Bancafé para convertirse en el tercer banco, a la vez que el BBVA compró Granahorrar, lo que le permitió aumentar su participación de manera significativa y convertirse en el cuarto banco del país. Así, con estas dos nuevas consolidaciones, el 72,4% del mercado bancario colombiano quedó en manos de cuatro jugadores: Aval (28,7%), Bancolombia (20,8%), Davivienda (12,1%) y BBVA (10,9%). Ninguno, dispuesto a ceder ni un punto de mercado.

El 27,6% del mercado restante está, a su vez, en manos de ocho jugadores. En este grupo están, entre otros, el Banagrario, que es el único banco estatal que existe en la actualidad; tres bancos locales, el Banco de Crédito, el BCSC y el Sudameris; uno mixto, GEM Colpatria; y tres extranjeros, Citi, Santander y ABN Amro. Aquí tampoco se conoce de ningún interés por ceder participación de mercado. Todo lo contrario.

De hecho, si se mira el comportamiento que tienen en el resto del mundo los bancos extranjeros que están en Colombia como HSBC, Citibank, Santander y GE, la única conclusión posible es que vinieron para quedarse, con el gran reto de crecer y ganar participación.

LA LUCHA POR EL MERCADO

Los años de la expansión fueron muy bien aprovechados por los bancos tradicionales que crecieron y lograron posicionarse como bancos fuertes y sólidos. En la lucha que sigue por el mercado, las cosas no van a ser fáciles ya que todos los jugadores quieren crecer y ganar participación, pero ninguno está dispuesto a vender o dejarse desbancar. Paradójicamente, en el mercado local todos quieren crecer, de manera muy similar, en el sector de los más pobres. Unos, lo harán de manera gradual, mientras que otros, más osados, están dispuestos a arriesgar para aprender e incluso si es necesario volver a empezar.

Hay sin embargo otra forma de crecer y conquistar mercado: mediante la expansión internacional. Es precisamente lo que está haciendo Bancolombia.

BANCOLOMBIA

Bancolombia es el banco individual más grande del país, con una participación en el total de activos del sector de 20,8%, seis puntos porcentuales por encima del segundo, Banco de Bogotá, que participa con el 13,9%.

Bancolombia es un banco público en el mercado de valores, es decir, no pertenece a un solo dueño ni a un grupo familiar. Esto lo diferencia de sus competidores más cercanos, Grupo Aval y Davivienda, especialmente en lo que hace referencia al proceso de toma de decisiones.

Para su presidente, Jorge Londoño Saldarriaga, lo más importante en la coyuntura actual es entender que el mundo se globalizó y que no hay espacio para romanticismos. Para él, cada vez habrá más negocios colombianos en manos de extranjeros, como es el caso de SABMiller, y también habrá cada vez más empresas colombianas con negocios en el exterior. "Hay que perfilarse hacia afuera", afirma Londoño.

Por ejemplo, continúa Londoño, "en Centro América estamos en competencia con los grandes, como son el HSBC y el Citi, pero esto no es nuevo. Hace muchos años que competimos con ellos en la Bolsa de Nueva York, donde precisamente acudimos para acceder a capital en las mismas condiciones que ellos lo hacen.

Para Londoño, no se requiere tener el tamaño de una gran multinacional para competir en los mercados externos. Existe un modelo competitivo, que es el de Bancolombia, que es bueno y exitoso, así como exportable a economías similares.

El interés por salir y expandirse en el exterior, no quiere decir, sin embargo, que este banco vaya a descuidar su gestión en el mercado local, ni mucho menos perder lo logrado hasta ahora. Sus directivos son conscientes de las múltiples oportunidades que ofrece Colombia, donde los niveles de bancarización son tan bajos, y están dispuestos a jugársela para crecer en nuevos productos como factoring, leasing y banca de consumo.

Actualmente, la mayor parte de la cartera del banco, 75,7% está en crédito comercial, en tanto que un 15,6% está en consumo y un 8,1% en vivienda. Aunque la cartera de consumo creció 37,1% en 2007, en valores absolutos no es la más grande en el sector, lo que le daría espacio para crecer. ?

GRUPO AVAL

Este grupo está conformado por los bancos, Bogotá, Occidente, Popular y AV Villas y pertenece mayoritariamente a Luis Carlos Sarmiento Angulo. Su operación es esencialmente local, aunque el Banco de Bogotá tiene una agencia en Nueva York y otra en Miami. Los cuatro bancos que lo integran compiten abiertamente entre sí, aunque comparten los sistemas de información, los cajeros y las operaciones bancarias. De los cuatro, el más grande es el Banco de Bogotá que, al igual que el Bancolombia, ha crecido muy bien en los últimos años.

El presidente del Banco de Bogotá, Alejandro Figueroa es consciente de lo difícil que va a ser ganar participación hacia adelante, ya que, como afirma "todos están en la batalla por el mercado". No obstante, para este banquero de gran tradición, no solo se trata de crecer, sino de hacer un balance entre precios y crecimiento con el fin de garantizar la rentabilidad.

Para crecer en el nicho, que aún tiene gran potencial, la base de la pirámide, el Banco de Bogotá compró Megabanco que tiene muy buena experiencia con este tipo de mercado. De igual manera, el banco está en la tarea de bancarizar a los tenderos, para lo cual tiene un fuerte equipo de promotores, que los visita y acerca al banco. Sin embargo, como ha sido costumbre en este banco, caracterizado por su ortodoxia, el crecimiento en este nicho se hará lentamente.

De los bancos del Grupo Aval, el que tiene la cartera de consumo más grande en términos absolutos es el Banco Popular. El Banco de Bogotá, por su parte, dedica el 80,5% de la cartera a crédito comercial, en tanto que solo un 18,6% va para consumo. Esto a pesar de un crecimiento de esta última de 35,9% en 2007.

LOS EXTRANJEROS

A pesar de su gran experiencia a nivel internacional, a la banca extranjera no le ha quedado fácil competir en Colombia. Esto se ve claramente cuando se mira la larga lista de bancos extranjeros que han llegado al país y que han terminado yéndose, como Bank of America, Boston, Chase, BNP y Lloyds. La razón es la presencia de una banca local muy fuerte y posicionada, que además sabe cómo operar en una economía como la colombiana.

Otro ejemplo reciente de la competencia que enfrenta la banca extranjera es el del BBVA, que a pesar de llevar diez años en Colombia, solo ahora, y después de una inversión billonaria, ha logrado posicionarse.

Los demás bancos extranjeros que aún permanecen en el país, Citi, Santander, GEM-Colpatria y HSBC tienen participaciones muy pequeñas, pero a juzgar por su tamaño en el resto de países donde operan, muy posiblemente estén pensando en expandirse. Este, sin duda, es el caso del HSBC, que llegó al país tras comprar el banco panameño Banistmo, que a su vez había adquirido el Lloyds en Colombia.

El HSBC es un banco internacional, cuya mayor fortaleza es la diversificación. Su operación está en un 60% en países emergentes. Es un banco que ha crecido tanto orgánicamente como en adquisiciones. Ha estado vinculado al Asia y tiene 4.000 oficinas en América Latina. Esta región representa el 9% de los ingresos del banco a nivel mundial. Las oficinas más grandes son las de México y Brasil.

¿Cómo podría moverse el HSBC en el mercado colombiano? Para el banco, Colombia es interesante porque completa una red muy grande. No obstante, aunque quiere crecer, solo lo hará cuando esté listo. Como afirma su presidente, Roberto Brigard, no hay afán.

Pero, allí está y no perderá ninguna oportunidad para ganar mercado. En un principio, a través de un crecimiento orgánico por medio de productos nuevos para el mercado colombiano y posiblemente en un futuro a través de una adquisición.

De otra parte, Citibank es el banco extranjero que más años ha estado en Colombia. Llegó para quedarse y así lo ha hecho, en las buenas y en las malas. Este banco, sin embargo, a diferencia del modelo que utiliza en otros países de ser uno de los bancos más grandes, en Colombia siempre ha sido un banco pequeño, de nicho y lo más probable es que se mantenga así. No obstante, no se descarta la posibilidad de que sus dueños decidan venderlo como resultado de la crisis por la cual atraviesan actualmente como consecuencia de su involucramiento con papeles de deuda de hipotecas subprime. De hecho, recientemente sus directivas han manifestado su interés por vender algunas de sus operaciones.

El Banco Santander de España es el otro banco extranjero en Colombia cuyo comportamiento en el país es bien diferente al que mantiene en el resto de países donde opera. Aquí es un banco pequeño con indicadores de eficiencia muy por debajo del promedio del mercado.

GEM COLPATRIA

El año pasado, GE compró el 49% de Colpatria y adquirió el compromiso de llegar a 2012 con una participación del 75%. De hecho, GE siempre entra a los países con un local, pues valora la experiencia de los jugadores internos. GE llegó a Colombia por la oportunidad que brinda un mercado de más de 40 millones de personas en el que los niveles de bancarización son muy bajos.

La idea que tienen las directivas de la entidad es la de seguir creciendo de manera orgánica, para lo cual van a concentrarse en bajar en la pirámide. No obstante, para Santiago Perdomo, su presidente, es difícil cuando se tiene como en Colombia un tope a las tasas de interés. Administrar estos créditos es muy costoso, afirma. 

LOS OTROS LOCALES 

Entre los otros bancos locales privados están Davivienda, BCSC, Banco de Crédito y Sudameris, cada uno con una estrategia de mercado bien diferente. Davivienda (anteriormente, Corporación de Ahorro y Vivienda), tras la adquisición de Bancafé se convirtió en el tercer banco del país. Un tiempo atrás había adquirido el Banco Superior. Este banco tiene una cartera diversificada, con una concentración mayor en crédito comercial. Es de los pocos bancos que presta para vivienda.

El BCSC, por su parte, desde su fundación se ha caracterizado por atender el mercado de los más pobres, es uno de los bancos con más experiencia en este sector y tiene todas las de ganar en un momento donde la lucha por el mercado se va a dar principalmente allí.

El Banco de Crédito es un banco familiar, dedicado esencialmente al crédito comercial. Es un banco sólido, muy bien posicionado y al que muchos en el mercado le tienen ganas. No obstante, es un banco difícil de leer por parte de sus competidores. Recientemente, entró a la Bolsa de Valores de Colombia, pero no es claro qué hay detrás de esta jugada.

De cualquier forma, el mercado está allí y terminará ganando quien sepa moverse mejor y atraiga nuevos clientes. Es un momento interesante, especialmente para los clientes, pues es precisamente tras sus bolsillos que van los bancos y tendrán que hacerlo bien para obtener su fidelidad. Lo importante es que los consumidores entiendan esto y sepan aprovecharlo.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?