| 5/16/2014 11:00:00 AM

Cambio extremo

Bancoldex, uno de los principales instrumentos de financiación del Gobierno, pasará a convertirse en un banco de desarrollo. Estos son los protagonistas que dirigen la transformación interna.

A comienzos de los años 90, cuando empezó el modelo de apertura económica, el antiguo Proexpo –que promovía las exportaciones colombianas– desapareció y le dio vida a nuevas instituciones de financiación y promoción en el campo del comercio internacional. Nacieron entonces Bancoldex y Proexport, esta última a través de un fideicomiso que manejaría sus recursos.

Casi un cuarto de siglo después de su nacimiento, Bancoldex tendrá un cambio extremo. Primero estuvo enfocado en de financiación del comercio exterior, luego complementó su gestión con apoyo a la industria nacional –así no exportara–, pero ahora se va a convertir en un banco de desarrollo nacional.

Una de las grandes apuestas del Gobierno Santos es darle un mayor impulso al sector empresarial y al emprendimiento. “Con Bancoldex como banco de desarrollo buscamos poner una batería de instrumentos al servicio de los empresarios”, dice María del Mar Palau, viceministra de desarrollo empresarial del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.

La transformación se adelantará desde dos frentes: el primero es el financiero, porque uno de los problemas que persiste está relacionado con las limitaciones para acceder a mejores condiciones de créditos a emprendimientos, microempresas y Pymes. Su nivel de riesgo es mayor y eso conlleva que las tasas sean más altas y los plazos menores. En el caso de las grandes compañías, en ocasiones requieren plazos mucho más largos de los previstos por el sector financiero tradicional.

Luis Fernando Castro, presidente de Bancoldex, asegura que “los bancos de desarrollo llenan vacíos de mercado e incursionan en segmentos donde no iría la banca tradicional y comercial. De esta manera, tienen que asumir un poco más de riesgo y por ser bancos de desarrollo tienen que ser catalizadores de procesos”.

El segundo frente que atenderá es el no financiero, en el que programas como Innpulsa Colombia, Innpulsa Mipyme y el Programa de Transformación Productiva (PTP) están articulando el escalamiento de los emprendimientos y las empresas en el país.

“Esos programas buscan apoyar al empresario de diferentes formas: en emprendimiento, innovación, desarrollos productivos y de clústeres. Vamos a revisar el alcance de esos programas especiales que son los servicios no financieros, así como también la formación empresarial dentro del banco, en la medida en que se puede convertir en la principal central de información del país y nosotros podamos también desarrollar política pública desde el mismo banco. En el futuro nos deben medir no solo por desembolsos sino por el impacto de las políticas públicas que se deriven desde Bancoldex”, agrega Castro.

Entre 90 y 120 días quedará definida la hoja de ruta del nuevo Bancoldex, en la que no se descarta que pueda convertirse en un banco de primer piso.
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