| 3/19/2004 12:00:00 AM

Balance empresarial: cifras estimulantes

Los buenos resultados de 2003 comienzan a reflejar un sector empresarial más preocupado por su productividad y su inserción mundial. Hay que consolidar esta tendencia.

El buen desempeño empresarial durante 2003 fue tan sorpresivo como el crecimiento del país. Es más, la mayoría de las empresas tuvo un comportamiento mejor a lo presupuestado a principios de año.

El fuerte repunte de las principales empresas durante el último trimestre fue notorio, con lo cual el año finalizó con un muy buen balance: las ventas crecieron en términos reales, y las utilidades operacionales y las netas se dispararon prácticamente en forma generalizada, lo cual evidencia las ganancias en eficiencia y productividad de muchas empresas.

Según los empresarios, este repunte se ha mantenido durante los primeros meses del año y prevén que 2004 será por lo menos igual, cuando no mejor que el año anterior, pudiendo ser el inicio de un nuevo ciclo de crecimiento empresarial.

Y si en 2003, los sectores de construcción, comunicaciones, minería e industrias con carácter exportador jalonaron el crecimiento, en 2004 se podrían sumar el comercio y la industria de alimentos, ante el continuo repunte del consumo interno y de las exportaciones.

El análisis de los resultados del año anterior para las empresas que reportan sistemáticamente sus cifras a la Superintendencia de Valores evidencia que el sector real en su conjunto regresó a la rentabilidad que tenía antes de las crisis. No obstante, todavía es baja y las principales empresas del país que cotizan en bolsa aún destruyen valor.

Para consolidar el repunte empresarial y seguir incentivando la inversión y la productividad en empresas que puedan competir en un entorno regional, debe dársele espacio al sector privado, sin ahogarlo. Por ejemplo, aún no es claro el impacto de la reforma tributaria sobre el desempeño de este año.

La ventaja es que hoy contamos con un sector empresarial más maduro que con la crisis adquirió una mentalidad exportadora, aprendió a diversificar y a cubrir los riesgos y, sobre todo, que debe incorporar las mejores prácticas para aumentar su productividad, si quiere sobrevivir a la competencia global.

Los resultados

Las ventas conjuntas de las 100 empresas analizadas aumentaron 5,9% en términos reales y alcanzaron $23,3 billones. Pero lo mejor es que este repunte fue generalizado en todos los sectores.

Además, este mayor nivel de ventas se obtuvo con costos y gastos de ventas estables, lo cual implica una mayor eficiencia y ganancias en productividad. Cabe recordar que la relación de costo de ventas a ventas en 1995 era alrededor del 80%. Hoy es estable alrededor del 66%.

Con esto, los márgenes operacionales crecieron considerablemente y hoy son tres veces mayores a los niveles anteriores a la crisis. En la actualidad, a diferencia del pasado, las utilidades se originan en su mayoría en la parte operacional.

Los gastos administrativos también se mantuvieron estables alrededor del 10% de las ventas y las empresas se preocuparon por mejorar su estructura financiera. El problema pasó de ver si podían pagar las deudas a cómo se mejora su perfil. Cómo se diversifica en plazos y monedas, y cómo se cubren los riesgos. De hecho, las obligaciones financieras se redujeron 12%, pues muchos empresarios aprovecharon la revaluación para pagar deudas. Las obligaciones a largo plazo en moneda extranjera cayeron 36%.

Al final, las utilidades netas del conjunto de empresas se duplicaron al pasar de $872.000 millones a $1,7 billones en 2003, cumpliendo 4 años de recuperación tras su desplome en 1999. Es más, el 80% de las empresas presentó el año anterior saldos en negro. Y las pérdidas se localizaron en los fondos ganaderos.

Pero la crisis también dejó enseñanzas dolorosas. Durante 1999, con la caída de las ventas y las utilidades ante el decrecimiento de la economía y el aumento del desempleo, la cultura del no pago se apoderó del país. Además, la financiación por medio de proveedores se disparó. El período de recaudo de las cuentas por cobrar de las empresas a sus clientes alcanzó 159 días y el de las cuentas por pagar de las empresas a sus proveedores, 166.

En 2003, la gente volvió a pagar y las cuentas por cobrar se recaudan hoy en promedio en 130 días, pero las empresas se siguen financiando en la misma proporción con sus proveedores y se demoran en pagar en promedio 170 días, una velocidad similar a la de 2002.



Sectores

Los sectores que más contribuyeron al repunte de las ventas y de las utilidades operacionales son los de comunicaciones y bebidas. Mientras el primer sector vendió más por haberse enfocado en el servicio al cliente para contrarrestar la intensa competencia que desató la llegada de nuevos jugadores, el segundo lo hizo por su proceso de internacionalización.

BellSouth creció su base de usuarios de 1,5 millones a más de 2 millones, lo cual le permitió incrementar sus ventas en 30%. Para esto se enfocó en buscar clientes pospago y en la retención de sus abonados, gracias al mejoramiento continuo en servicio al cliente y en eficiencia. "Estudiamos todos los procesos para ofrecer mejores servicios y hay un cambio hacia una cultura enfocada en el servicio", comenta Larry Smith, presidente de BellSouth Colombia. "Se mejoraron los tiempos de respuesta del call center, con una capacitación permanente para solucionar los problemas del cliente en el primer contacto", añade. Los incrementos en productividad permitieron una mejora operacional que liberó caja y con ello disminuyó la deuda de US$434 millones a US$350 millones, a lo cual también contribuyó la revaluación del peso, agrega Darío Arango, vicepresidente financiero de la compañía.

Con esto, BellSouth obtuvo utilidades por $41.555 millones frente a una pérdida de más de $400.000 millones en 2002, debido a la fuerte devaluación de ese año. Así se estableció como la empresa que más contribuyó a la mejora de las utilidades del conjunto.

"Estamos entregando una compañía en muy buen estado", dice Smith al referirse a la venta reciente de BellSouth a Telefónica de España. "Somos el primer BellSouth en ventas de la región y el segundo en rentabilidad, después de Venezuela".

Por su parte, las ventas de Bavaria aumentaron 14,6% en Colombia como resultado de un manejo que pretendió trasladar a los precios los ahorros en costos logrados por la optimización de procedimientos y procesos. Las ventas del Grupo Empresarial Bavaria, GEB, que no está listado en la Supervalores, crecieron 64,8% y alcanzaron los US$1.700 millones por la inclusión de las filiales peruanas.

En la cervecera nacional ya se están viendo los aumentos de productividad logrados con la internacionalización. "Hace dos años y medio producíamos el hectolitro a US$18,6 y hoy lo hacemos a US$10, pues estamos introduciendo las mejores prácticas del mundo en la cadena de distribución, logística, mercadeo", comenta Ricardo Obregón, presidente de Bavaria. Con esto, la compañía, que ante la fusión de Interbrew y AmBev se convirtió en el mayor grupo cervecero independiente de la región, logró estándares mundiales para competir en este nuevo entorno (ver página 50 en esta edición). Cabe resaltar, que el GEB emitió bonos por US$500 millones que se utilizó en parte para pagar deuda de corto plazo y fortalecer la estructura de capital de la cervecera. En el caso específico de Bavaria, el mayor pago de intereses hizo que su utilidad final fuera menor.

Otras empresas que contribuyeron al incremento de las ventas internas de este conjunto -que crecieron 5,1% real y que representan el 83% de las ventas totales- fueron las pertenecientes al sector de la construcción, cuyo PIB creció 11%, e industrias relacionadas con aquel, como el de manufacturas de barro y porcelana (tejas, ladrillos, sanitarios, entre otros).

Con un control estricto de sus costos y gastos, al final el sector cementero obtuvo las mayores utilidades el año anterior, con $483.000 millones.

Por ejemplo, en el grupo cementero que encabeza Argos, la producción creció 6,2% y las utilidades 9%, lo cual demuestra las mejoras en productividad. De hecho, los costos de producción bajaron 11%, gracias a la mayor eficiencia lograda en cada planta y a la mejora en los procesos logísticos. Además, Argos exportó US$200 millones entre cemento, clínker y carbón. "Aún más, proveemos el 10% de las importaciones de cemento que hace Estados Unidos", comenta José Alberto Vélez, presidente de Cemento Argos, para quien 2004 será un año muy bueno pues las obras de infraestructura continuarán jalonando el sector.

Al comercio, a pesar de ser el que más vende ($6 billones), no le fue tan bien. Sus ventas crecieron muy levemente pues la competencia por precios ha sido intensa y agresiva. Esto hizo que la utilidad operacional conjunta de las tres mayores compañías (Exito, Carulla y Olímpica) decreciera 18%. El margen operacional cayó del 2,9% al 2,4%, debido al peso de las amortizaciones de las inversiones hechas durante la expansión de los últimos años (ver página 32 en esta edición).

Por su parte, las ventas al exterior -que crecieron 13,9% real- estuvieron jalonadas por el repunte de sectores como el de extracción de petróleo y carbón, y el siderúrgico, por el alza del precio internacional de sus productos. El precio del petróleo ronda los US$36 y el del acero ha subido más de 70% desde octubre. El sector petrolero es el más rentable con empresas como Occidental, que muestra las mayores utilidades del conjunto con $250.000 millones.

Otro sector que contribuyó al repunte de las ventas externas fue el de textiles y confecciones, gracias al aprovechamiento del ATPDEA que compensó la caída del mercado venezolano que afectó a sectores como el de equipo de transporte (Sofasa) y alimentos (Nacional de Chocolates).

El sector de textiles tiene balances más saneados que hace un año y la reestructuración se está cumpliendo bastante cerca de los cronogramas y los presupuestos. Además, las oportunidades de los textileros en el TLC con Estados Unidos son altas y ya les han coqueteado a las empresas locales para formalizar alianzas estratégicas. "Hay mucho interés en Colombia, porque se proyectaría al mercado de Estados Unidos y hemos tenido conversaciones con empresarios estadounidenses y latinoamericanos. Pero esperamos que el TLC madure y sea un hecho, porque las inversiones no se pueden hacer sobre posibilidades sino sobre hechos concretos", dice Luis Mariano Sanín, presidente de Fabricato-Tejicóndor.



Aun falta

A pesar de que los balances en negro son la norma, tan solo 24 empresas tienen una rentabilidad sobre el patrimonio de dos cifras. Es más, únicamente 9 empresas remuneran al capital por encima del 15%. Por esto, es evidente que a la mayoría de nuestras empresas les falta aún recorrer un largo camino para ser realmente competitivas.

Aunque este año va a ser bueno hay que ser cautelosos en el mediano plazo, comenta Gustavo Ramírez, vicepresidente de banca de inversión, de Corfivalle. Le preocupa que la euforia de la coyuntura haga olvidar que los problemas de largo plazo, como el déficit fiscal, aún persisten.

Afortunadamente, los resultados muestran cómo las principales empresas del país aprendieron de la crisis y hoy son más maduras y se están preparando para competir en un entorno global. Falta que tarde o temprano el impulso también les llegue a las pyme.
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