| 1/23/2004 12:00:00 AM

Auditorios<br>Construcciones en auge

Universidades y organizaciones privadas se han convertido en los principales motores para ampliar la oferta de auditorios en Bogotá.

La construcción de auditorios, que por años estuvo dominada por las entidades del Estado, se convirtió en un negocio del sector privado. El año pasado se construyeron y adecuaron más de 5.000 sillas en este tipo de recintos en el país, un aumento inusitado desde el auge de la construcción en los 90.

Un termómetro del cambio en el negocio lo tiene Construcciones Acústicas, una de las principales empresas proveedoras de soluciones de sonido para auditorios. "En los 90, la demanda de adecuaciones para la empresa provenía en un 80% del Estado. Hoy representa alrededor del 20% y el resto proviene del sector privado, como instituciones educativas y organizaciones", explica Gonzalo Durán, presidente de la compañía.

Universidades como la Javeriana, Externado de Colombia y la Jorge Tadeo Lozano realizaron cuantiosas inversiones en la construcción y adecuación de auditorios el año pasado, mientras otras instituciones como la Cámara de Comercio de Bogotá y Compensar construyeron edificaciones con capacidad para más de mil personas cada una. Los únicos grandes proyectos de este tipo emprendidos por entidades oficiales fueron los del Sena y la Gobernación de Cundinamarca.

Detrás de este fenómeno, que ha tomado particular fuerza en los últimos cuatro años, hay una combinación de factores asociados al entorno económico y al aumento en la demanda de espacio para realizar eventos académicos, culturales y empresariales.

Sin duda, el dinamismo de la construcción, que desde principios de 2001 ha crecido desde 0,15% hasta más de 9% anual, ha impulsado este tipo de proyectos. "Para las grandes organizaciones, las condiciones de financiación hacen cada vez más atractivo invertir en construcciones costosas y más sofisticadas como un auditorio", afirma Oscar Gómez, arquitecto de Construcciones Pijao y jefe del proyecto de construcción del auditorio de la Universidad del Externado, con capacidad para 850 personas.

En cuanto a la demanda, solo en 2002, el número de personas que asistieron a eventos no feriales en Corferias creció 50% y en 2003, 122%. Para Corferias, parte de la explicación se debe a que las empresas entendieron que hacer eventos es un buen negocio, y no necesariamente porque se cobre la entrada a ellos, ya que muchas veces son gratis. El valor está en que mostrarse ante el público en eventos dirigidos a clientes o potenciales clientes puede facilitar los contactos para hacer negocios.

Esto llevó a la Cámara de Comercio de Bogotá a construir un auditorio con capacidad para mil personas. "El espacio de Corferias lo seguiremos utilizando pero sentimos que en Bogotá había espacio para más", dice un vocero de la Cámara. Como comenta Gloria Urdaneta, funcionaria de la oficina de relaciones públicas de Corferias, hasta hace poco en Bogotá no había una oferta de espacios adecuados y las nuevas construcciones están llenando ese vacío.

La mayor demanda de espacios ha sido buen negocio para las empresas que proveen soluciones audiovisuales para estos salones. Como comenta Enrique Baena, gerente comercial de Riegner, en 2003 para la compañía los proyectos de adecuación de espacios nuevos y modernización representaron un aumento de 500% con respecto a 2002. En 2004, Riegner espera crecimientos similares. Para Jaime Laserna, gerente de Riegner, la tecnología que en materia audiovisual se puede ofrecer y sus cada vez menores costos son un multiplicador de la demanda para adecuaciones de espacios como auditorios.



La oportunidad

Para las universidades, las modernas instalaciones de los nuevos auditorios les dan el pasaje a la internacionalización, gracias a las ventajas de la infraestructura para hacer videoconferencias. El alto costo que representa para las universidades traer profesores y conferencistas a Colombia para dictar charlas, se baja sustancialmente con un auditorio equipado para videoconferencia, y permite un intercambio más intenso con centros educativos del mundo. De hecho, poder presentar conferencistas extranjeros fue una de las razones por las cuales la Escuela Naval en Cartagena quiso implementar una de estas soluciones en sus instalaciones.

Para organizaciones y empresas, hacer videoconferencias en sus instalaciones también se traduce en ahorro de tiempo y dinero, pues reduce la necesidad de viajar. Por ejemplo, la adecuación de la Sala de Protocolo de la Gobernación de Cundinamarca le permitirá comunicarse con más frecuencia y de manera menos costosa con quince municipios del departamento, según proyecciones de la institución. Igualmente, el nuevo auditorio del Sena facilitará la comunicación con sus regionales.

La tecnología les da una nueva característica a los auditorios, que pasan de ser un sitio de reunión para eventos, a convertirse en un punto de encuentro entre las distintas ciudades de Colombia y el mundo.
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