| 10/30/2005 12:00:00 AM

Aterrizan concesión de Eldorado

El gobierno anunció cambios en la licitación para entregarlo a un operador privado. Empresarios, aerolíneas y Distrito venían exigiendo su transformación en un centro internacional de pasajeros, de carga y de servicios.

Nadie quiere quedarse por fuera de la proyección y modernización del aeropuerto internacional Eldorado, de Bogotá. Las alarmas están encendidas desde cuando el gobierno dio a conocer, hace algunas semanas, los prepliegos para iniciar la licitación que entregará la operación a un concesionario privado durante un período que oscilará entre 15 y 20 años.

Desde entonces, empresarios, exportadores y aerolíneas han venido manifestando sus inquietudes en torno al proyecto y coinciden en que la terminal aérea se debe convertir en un motor de desarrollo regional y no en un centro comercial más de la ciudad. María Fernanda Campo, presidenta de la Cámara de Comercio de Bogotá, señaló por ejemplo que el principal interés de los empresarios de Bogotá y Cundinamarca es que se logre una visión compartida del aeropuerto que se requiere en el futuro, la cual debe quedar reflejada en la estructuración de la concesión. "Que el plan de expansión se proyecte acorde con el crecimiento económico de la región y las tendencias nacionales y mundiales", dice.

Por su parte, Claudia Velásquez, asesora de presidencia de la Asociación Colombiana de Transportadores Aéreos (ATAC), advierte que a su sector lo que más le interesa es que el proceso sea transparente, que no genere aumento de tarifas, que modernice la terminal con tecnología de punta y le aporte seguridad a quienes giran en torno a la operación del aeropuerto, como los pasajeros, las aerolíneas y los usuarios de comercio internacional.

Para Juan Emilio Posada, ex presidente de Avianca, el nuevo aeropuerto debe facilitar la concepción de un centro de conexiones para carga y pasajeros, que genere desarrollo económico para el interior del país.

"Muchas ciudades han desarrollado una gran actividad comercial en torno de su aeropuerto, como sucede en Ámsterdam, Dubai, Atlanta o Panamá, para no ir muy lejos", sostiene. Para lograrlo, Posada propone que el concesionario ofrezca servicios adicionales y con mucho valor agregado para que Eldorado se convierta en un gran generador de ingresos.

Ante estos cuestionamientos, el gobierno inició un proceso de concertación, en el que entró a terciar el Distrito Capital por considerar que la reestructuración de Eldorado se planeó a espaldas de la ciudad.

Andrés Uriel Gallego, ministro de Transporte, explicó que los prepliegos se anunciaron con la intención de echar al agua el tema del aeropuerto para que de ahí en adelante se debatiera todo de manera pública, en vez de hacer reuniones privadas con los interesados en la materia, como se venía haciendo.

"La idea es que el concepto que salga sea satisfactorio y llene las expectativas de todos. Por eso, el presidente Álvaro Uribe se reunió con el alcalde Luis Eduardo Garzón para propiciar ese entendimiento. En eso están trabajando los departamentos de planeación nacional y distrital, junto con los empresarios, los gremios y los exportadores", aclara el funcionario.

Los ajustes A raíz de este proceso de concertación, el gobierno y KPMG, estructuradora de la concesión, decidieron hacer cambios sustanciales a los pliegos, los cuales se darán a conocer en los próximos días. Entre los más importantes figura la ampliación del área de carga, que inicialmente estaba prevista para 1,5 millones de toneladas en la primera etapa. Ahora, el concesionario quedará obligado a ampliar esa capacidad, si así lo exige la demanda, hasta 2 millones de toneladas, y a hacer algunos desarrollos adicionales en materia de logística en zonas estratégicas. Para eso se destinarían otros 58.000 m2 que están ubicados en el costado occidental del aeropuerto.

En este sentido, la Cámara de Comercio de Bogotá había propuesto que contractualmente se definiera un mecanismo que obligara al concesionario a desarrollar inversiones adicionales, atendiendo el crecimiento del volumen de carga y el número de pasajeros por encima de las expectativas de la concesión. Para eso, pondría en marcha un plan de monitoreo de la capacidad de movilización de carga según la demanda y el perfil de la misma, con indicadores anuales que permitan prever ajustes en la capacidad instalada. También se efectuarán modificaciones para propiciar en la concesión mayores ingresos no regulados. Se pretende una eficiente explotación comercial de la terminal aérea, con el desarrollo de unidades de negocios que no tienen relación con la actividad aérea. Esos recursos se destinarán a disminuir paulatinamente los costos aeroportuarios para mejorar la competitividad del aeropuerto. De igual manera, se harán cambios en cuanto a la fórmula de adjudicación, que inicialmente estaba contemplada con base en las transferencias brutas del concesionario a la Aeronáutica. Al cierre de esta edición, esa fórmula aún no estaba definida totalmente, la cual se pondrá a consideración del grupo interdisciplinario de gobierno y empresarios que le hace seguimiento al proceso.

Además, se flexibilizarán las condiciones contractuales con el objeto de que el concesionario se convierta en gestor y desarrollador de proyectos en el interior y por fuera del aeropuerto.

En este sentido, ATAC había propuesto que se aplicara la fórmula de los aeropuertos británicos: el concesionario trata de reducir las tarifas aeronáuticas reguladas. Lo que deja de recibir por este concepto lo recupera con los ingresos no regulados provenientes de actividades comerciales. "Así se fomenta una mejor competitividad de las aerolíneas, los usuarios de comercio exterior y los pasajeros", sostiene el gremio.

Sin embargo, para las aerolíneas, el proceso de concesión en Colombia se inició rompiendo un principio que en aviación civil no se puede transgredir, la fragmentación del negocio. Esto sucedió cuando se entregaron en concesión las dos pistas de Eldorado, en 1995. "Esto no permite trabajar con economías de escala, pues ahora se entrega en concesión la otra parte del aeropuerto", explica Claudia Velásquez, asistente de presidencia de ATAC. Sin embargo, el ministro Gallego sostiene que una vez las pistas reviertan al Estado, en 2006, las tarifas que pagan las aerolíneas por su utilización, que están entre las más altas del mundo, bajarán sustancialmente para hacer más competitiva la operación.

Otras inquietudes La competitividad, precisamente, es la mayor preocupación de la Asociación Colombiana de Floricultores (Asocolflores), que exporta el 85% de su producción por el aeropuerto de Bogotá. Augusto Solano, presidente del gremio, afirma que lo más importante es que lo que se haga en Eldorado no solo mejore la capacidad de las instalaciones sino que apoye la competitividad de los exportadores. "Esta concesión no se puede convertir en un objetivo fiscal o de rentabilidad excesiva para el concesionario en detrimento de la oferta exportadora. Queremos que se hagan las obras necesarias, gradualmente y sin excesos, porque eso termina pagándolo alguien", concluye.

Sin embargo, para el sector floricultor hay otros cuellos de botella que encarecen la actividad exportadora, en especial en fechas como San Valentín, cuando queda en evidencia que mientras hay capacidad para almacenar mercancías para 11 aviones, en plataforma solo hay cupo para 5. Frente a este hecho, la firma KPMG propuso que el plan de estructuración contemplara la ampliación de plataformas tanto para aviones de carga como de pasajeros para descongestionar el aeropuerto, de acuerdo con las proyecciones de crecimiento previstas para los próximos 15 años.

También se acordó con el Distrito y la Gobernación de Cundinamarca la modificación de algunos proyectos viales, como la realineación de las avenidas José Celestino Mutis y Luis Carlos Galán para que no queden pegadas a las zonas de seguridad del aeropuerto. La idea es evitar que más adelante se conviertan en barreras para el desarrollo y expansión de la terminal aérea. Se prevé, igualmente, la conexión del aeropuerto con las zonas productivas adyacentes no solo de Bogotá sino de los municipios ubicados al occidente de Eldorado.

Con estas modificaciones en los pliegos, el costo inicial de esta primera fase, que estaba evaluada en US$550 millones, ascendería a unos US$700 millones.

El gobierno también anunció el estudio, con los ministerios respectivos, de la implementación de otros servicios complementarios propuestos como hoteles, plataformas de mantenimiento de aeronaves, centros de exportación y áreas análogas a zonas francas. Sin embargo, advirtió que en esta primera etapa la prioridad era cubrir las necesidades actuales y la demanda proyectada para los próximos 15 o 17 años en cuanto a atención de pasajeros y carga.

Para los primeros, la capacidad del aeropuerto pasará de 8 millones de viajeros anuales a 16 millones, para lo cual se construirá una nueva terminal de 135.000 m2, lo que representa 2,5 veces la actual. El área de carga, a su vez, pasará de 30.000 m2 a 68.000 m2.

Camilo González, representante de la firma KPMG, destaca que, a pesar de las cuantiosas inversiones que contiene la licitación, no se ha previsto el incremento de las tarifas reguladas como la tasa aeroportuaria, el parqueo de aeronaves, los puentes de abordaje y la circulación de vehículos en plataforma, entre otros. "Creo que es la única concesión de Latinoamérica donde no se proyectan incrementos en esta materia. Los incrementos en las tarifas durante la concesión serán iguales a 0", afirma. Ahora viene otra parte que será igual de controvertida: la selección del operador. Los empresarios proponen, por ejemplo, que se incluya como criterio de evaluación la mayor experiencia en diseño, construcción y administración de terminales aéreas internacionales, así como en el desarrollo de negocios complementarios a la actividad aeroportuaria que generen ingresos no regulados (hotel, centro de negocios, central de perecederos, mantenimiento de aeronaves, servicios logísticos, etc.).

Andrés Uriel Gallego, ministro de Transporte, aseguró ante el Concejo de Bogotá que ya hay varios candidatos con ese perfil que quieren quedarse con la licitación del aeropuerto Eldorado. Solo falta que se inscriban en la licitación.
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