Artesanos del software

| 11/29/2002 12:00:00 AM

Artesanos del software

La industria del software en Colombia requiere una transformación que permita su rápido desarrollo y promueva la exportación de aplicaciones de primer nivel.

Muchas empresas colombianas están tratando de cruzar las fronteras en busca de nuevas oportunidades en software. Sin embargo, el terreno es muy difícil. De acuerdo con Fedesoft (Federación Colombiana de la Industria del Software), menos del 10% de las empresas de software tiene o ha tenido incursiones en el mercado internacional, mientras las exportaciones del sector en su conjunto han crecido a razón de 6% anual. Este resultado es superior al promedio de la región, 4,5%, pero es todavía muy bajo si se compara con Israel, China e India, países que han alcanzado crecimientos anuales superiores al 100% en los últimos 4 años.



Las compañías colombianas son reconocidas en el mercado internacional como buenos "artesanos de software" y se han concentrado en el desarrollo y comercialización de lo que se conoce como aplicaciones a la medida, es decir, aplicaciones desarrolladas específicamente para los requerimientos del usuario. Esto se explica porque el mercado del software empaquetado es ampliamente dominado por compañías estadounidenses y europeas, en un segmento en el cual es casi imposible competir.



Si bien las oportunidades en el mercado internacional son reales, muchos empresarios se frustran porque no pueden concretar su acceso a ellas. Para aprovecharlas se necesita trabajar en tres aspectos: capacitación, aseguramiento de calidad y esquemas de comercialización.



La capacitación es una necesidad básica. De acuerdo con estudios publicados por la Agenda de Conectividad, en Colombia el porcentaje de la población que domina el idioma inglés es muy bajo y la formación en ciencias básicas y matemáticas es aún deficiente, lo que constituye un gran obstáculo para el desarrollo de este sector. Además, la falta de infraestructura y la falta de conectividad dificultan la comunicación y el intercambio de la información entre individuos.



Como una respuesta a esta necesidad, el gobierno ha tomado varias iniciativas en la Agenda de Conectividad. Una de ellas es la de formar cerca de 5.000 desarrolladores certificados como parte de un programa destinado a conseguir la masa crítica necesaria para el desarrollo del sector.



El fortalecimiento de la educación y la capacitación abre una variedad de oportunidades de negocio en áreas de conocimiento como la consultoría informática, la producción de software y el entrenamiento técnico.



Por su parte, la calidad se mide hoy con estándares internacionales muy claros, que deben ser cumplidos por cualquier empresa que aspire a hacer negocios. En muchas ocasiones, estos estándares son tan elevados que pocas empresas colombianas pueden cumplirlos. Buena parte de las empresas de software colombianas que han incursionado con éxito en mercados internacionales han basado su estrategia en alianzas con compañías multinacionales, para poder llegar a las grandes corporaciones que exigen estos estándares de calidad, especialmente en Estados Unidos y Europa.



Dadas estas condiciones, las empresas están viendo la necesidad de adoptar procesos de control y mejoramiento continuo de la calidad. De acuerdo con un documento publicado por Fedesoft, en Colombia solo se ha trabajado el tema de calidad relacionado con ISO (Internacional Organization for Standarization). Sin embargo, hay un estándar más exigente, el CMM (Capability Maturity Model), una certificación específica para el software. Este último es un proceso costoso. Tiene cinco niveles y solo 60 empresas en el mundo han llegado al nivel 4, mientras que 25 han llegado al nivel 5. En Latinoamérica ninguna empresa se ha certificado en CMM, pero PSL, de Medellín, está avanzando en el proceso.



La capacidad de comercialización es el otro requisito básico. Tener el producto no garantiza su venta, si no se conoce al usuario, sus perfiles de consumo y sus necesidades. Según Carlos Santanilla, presidente ejecutivo de Fedesoft, muchas de las empresas de software colombianas carecen de verdaderas habilidades comerciales para penetrar con éxito los mercados foráneos.



Para cubrir sus deficiencias, las empresas han buscado aliados locales que conozcan el mercado en el que desean operar. Esa es una buena salida, pero no sirve de nada si las empresas no emprenden un trabajo constante para cerrar sus brechas de desempeño en las áreas críticas. Una vez se empiecen a trabajar todos estos elementos, la industria del software colombiana podrá desatar una dinámica propia, en la cual las ideas y esfuerzos de muchos confluyan hacia un mismo propósito. El esfuerzo es titánico y no producirá resultados de la noche a la mañana. Colombia puede ser un país de tamaño intermedio con claro posicionamiento en el mercado internacional del software, pero debe entender que apenas está dando los primeros pasos en el camino. Es indispensable apretar el paso, si aspiramos a ver resultados.







Oportunidades

Hay una demanda constante de soluciones que soporten los nuevos modelos empresariales. Para ello, es necesario capacitar profesionales en desarrollo, construcción y gerencia de proyectos de software de alto nivel, ya que hay escasez de este en el mercado mundial.

Las compañías de software colombianas deben buscar oportunidades en países cuyos índices de piratería son más bajos para que puedan competir en condiciones más justas, dado que es muy difícil competir con software "gratuito" (software pirata).

Los cambios de la normatividad que cursan en el Congreso en pensiones, legislación laboral y financiera, representan una gran oportunidad para la industria de software en actualización de aplicaciones.

Un vehículo apropiado para penetrar mercados internacionales es buscar alianzas con multinacionales, que cada vez se interesan más por el mercado hispano y, por ende, buscan socios para distribuir sus versiones en español. Ahí hay una buena oportunidad para añadir valor.

El número de empresas que adoptan prácticas estrictas de calidad es muy reducido en la región. Las compañías que alcancen las más altas certificaciones podrán tener ventajas competitivas para ingresar a los mercados más exigentes.

Exportar software y servicios asociados a Ecuador, Venezuela y Panamá sigue siendo una gran oportunidad. Estos países reconocen la calidad del producto colombiano y son los que más lo demandan en la actualidad.



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