| 10/30/2014 6:40:00 AM

Futuro concreto

Colombia es el epicentro de una interesante disputa por el mercado del cemento. Argos y Cemex hacen sus apuestas por consolidarse y también miran posibilidades en el exterior.

Con apenas 30 días de diferencia, Cemex y Argos anunciaron, hace unas semanas, inversiones en Colombia por cerca de US$800 millones para ampliar o desarrollar nuevas plantas cementeras que les permitan aprovechar el boom de infraestructura y de vivienda en el que se está montando el país.

Mientras Argos busca ampliar la capacidad de su planta en Boyacá, Cemex se ‘le metió al rancho’ a la tradicional compañía paisa y está desarrollando una moderna planta en Antioquia.

Sin embargo, ese no parece ser el único escenario de competencia para estas dos cementeras. Una nueva posibilidad se abre con los activos que queden en la región de la fusión de Holcim y Lafarge que conformarán una de las compañías más grandes del planeta en materia de producción de cemento. Y allí, tanto Argos como Cemex tienen posibilidades de moverse. Este es el escenario de una dinámica competencia que pasa las fronteras.

Lo local
Argos y Cemex quieren aprovechar de la manera más eficiente la inversión en infraestructura y vivienda que tendrá Colombia en el periodo 2012-2020. Según cálculos de Argos, el monto ascenderá a US$138.000 millones: la inversión pública será del orden de US$72.000 millones, mientras la privada superará los US$66.000 millones. Y se estima que el gran auge del desarrollo de infraestructura se dé entre 2016 y 2020.

Aunque la atención está concentrada en las concesiones de Cuarta Generación (4G) y su desarrollo, ellas solo representarán 29% (US$25.000 millones) de la inversión total en transporte y 18% del presupuesto total.

70% de la inversión en infraestructura estará concentrada en Antioquia (US$21.000 millones), Cundinamarca (US$11.400 millones), Santanderes (US$8.500 millones), Bogotá (US$6.600 millones), Boyacá (US$6.300 millones) y el Eje Cafetero (US$4.000 millones).

Esto explica, en gran parte, la decisión tanto de Argos como de Cemex de ampliar sus producciones en esta región y fortalecer su presencia. El proyecto de Argos –que entrará en 2018 y su valor es de US$450 millones– le permitirá aumentar en 24% su capacidad instalada en Colombia y pasaría de 9,5 a 11,8 millones de toneladas por año; en tanto que en el de Cemex, el inicio de operaciones está programado para el segundo trimestre de 2015 la primera etapa; y el segundo semestre de 2016 el resto de la planta. Su inversión es de US$340 millones, será uno de los más grandes construidos por la cementera fuera de México, y significará para Cemex Latam Holdings pasar de 4,5 a 5,5 millones de toneladas por año.

Cuando los países deciden realizar programas intensivos de infraestructura, el impacto se refleja en dos hechos clave, uno para las economías y otro para la industria. En el primero, las tasas de desempleo caen. En Panamá, por ejemplo, pasó de 8,8% en 2006 a 4,2 en 2013; en Ecuador, de 10,7% a 4,15% en el mismo periodo, al igual que en Perú, que,de estar en 7,6%, bajó a 6%.

Y el segundo, más empresarial, se expresa en el consumo per cápita de cemento. En esos tres países se comportó de la siguiente manera, en el mismo periodo 2006-2013: Panamá, de 327 kilogramos por habitante pasó a 617; en Perú, de 160 a 338, y en Ecuador de 280 a 388.

Las posibilidades de crecimiento para la industria en los próximos años en Colombia parecen abrirse y el mercado, que hoy se estima en 12 millones de toneladas anuales y crece a tasas de 11%, podría tener cambios dramáticos e incrementos sustanciales. Hoy tres jugadores concentran cerca de 90% de participación: Argos con 45%, Cemex cerca de 35% y Holcim alrededor de 14%. El resto está dividido en cinco jugadores: Cemento Atlántico, Cementos Tequendama, San Marcos, Oriente y los importados.

A pesar de los anuncios de nuevas plantas y las expectativas de negocios importantes donde habría espacio para todos, los resultados de Cemex y Argos en el tercer trimestre de este año, que se conocieron al cierre de esta edición, muestran que, aunque hay crecimientos en los volúmenes de venta, los ingresos en el país cayeron 7% y 10%, respectivamente, al comparar este periodo frente al año anterior. Según Business Intelligence Latam, unidad de negocio de Publicaciones Semana, la caída del precio parecería ser el resultado de dos factores: mayor competencia en los precios en la costa Caribe y la desaceleración en los planes de vivienda en el país. Además está por definirse cuál va a ser la mezcla de insumos para las vías, entre asfalto y concreto. Faltará ver cuál será el reacomodo en medio de un país en obra.

Más allá de las fronteras
Pero si bien en Colombia se dará un escenario de competencia aún más intenso entre Argos y Cemex en los próximos años, para varios analistas internacionales no será el único. La megafusión que se anunció entre Holcim y Lafarge a nivel mundial, que conformará una de las cementeras más poderosas del mundo con ventas por US$44.000 millones, dejará, para no incurrir en posición de dominio, activos disponibles en varios países. El valor de estos activos se estima que esté en un rango entre US$5.000 millones y cerca de los US$9.000 millones.

Los activos quedarían en Francia, Alemania, Austria, Hungría, Rumania, Serbia, Reino Unido, Filipinas, las islas Mauricius, Canadá y Brasil, generando una oportunidad para expansiones e inversiones de jugadores de diferentes países e, incluso, no solo cementeros sino también fondos de inversión.

¿Dónde entran Cemex y Argos en estas movidas? Según un informe de Scotiabank, “las ventas de activos redundantes en las Américas, que surjan de esa fusión, han creado una apertura a Cemex-Cemex Latam Holdings y Cementos Argos para entrar en Brasil. La desinversión de los activos en un punto bajo en el ciclo económico de Brasil presenta una oportunidad única para que otros puedan ingresar a este mercado”, advierte el informe.

Se había mencionado inicialmente la posibilidad de pujar por activos en México. No obstante, lo que podía quedar disponible corresponde a un joint venture en el que participaba Lafarge y Elementia –firma de Carlos Slim y del empresario mexicano Antonio del Valle, que controla el conglomerado industrial Mexichem–. Hace poco más de un mes se consolidó la operación en la que Elementia compró la participación de Lafarge en esa alianza –47%–, que produce Cementos Fortaleza.

Sin embargo, ir por esos activos no será una tarea sencilla, pues los interesados son muchos y buscan diferentes formas de acceder a ellos.

Según un análisis de CNN Expansión, la cementera irlandesa CRH ha hecho equipo con Cemex para explorar una propuesta que les permita adquirir todos los activos. El mismo camino habrían adelantado la alemana HeidelbergCement y Votorantim Cimentos, del Brasil. También estarían interesados el conglomerado turco Sabanci Holding y la firma Birla, de la India, y por otro lado los fondos de capital privado también están viendo posibilidades de entrar en este negocio. Al menos cuatro consorcios de capital privado irían tras el portafolio completo. “BC Partners, Advent y Temasek se han aliado, así como CVC y los fondos soberanos de inversión Abu Dhabi Investment Authority (ADIA) y GIC de Singapur. Bain y Onex forman el tercer grupo, y Blackstone, Cinven y el fondo de pensiones canadiense CPP integran el cuarto grupo”, dice CNN Expansión.

Aunque para Scotiabank, Cementos Argos “es un adquiriente potencial”, no es claro su interés por entrar a Brasil. “Sin duda, para Argos sería mucho más estratégico ingresar a México –donde tiene mucho interés–, pues le genera muchas más sinergias con toda su operación en la cuenca del Caribe, donde tiene su eje estratégico desde Estados Unidos hasta Colombia. La compra de un activo en México por parte de Argos no será fruto de la fusión de Lafarge y Holcim, pero ese no es el único detonante y en cualquier momento podría darse una transacción en México”, dice un analista. Y agrega que una eventual operación en Brasil sería mucho más aislada y compleja, pues tiene jugadores locales muy robustos y los márgenes muy estrechos.

Incluso, para analistas internacionales es más atractivo ir por activos que queden de la fusión en Canadá, aunque el eje de operación de Argos esté al sur de Estados Unidos. No obstante, no hay que olvidar que la expansión regional de Argos ha sido, en gran parte, gracias a procesos de desinversión, como el de la misma Lafarge, cuando vendió sus activos en el sur de Estados Unidos, lo que abrió la puerta para el ingreso de Argos a ese país.

Para Cemex, que tiene una gran presencia regional, también es complejo, pues de acuerdo con Scotiabank tiene una limitada flexibilidad financiera. Sin embargo, la analista considera que Cemex Latam Holdings –en la que tiene una participación de 74%– puede ser su as bajo la manga en una eventual operación y convertirse en su plataforma para financiar –directa o indirectamente– las potenciales inversiones.

Aunque hay retos tanto para Argos como para Cemex, esta posibilidad es casi única. Movidas de este tamaño no se dan a menudo y pueden representar la puerta de entrada a nuevos mercados. Podría ser también una oportunidad para pensar diferente y repensar la forma en que han venido creciendo y mirar si esta es una posibilidad de reconfigurar sus operaciones.

El panorama está abierto y el mercado a la expectativa de las decisiones que se den. Las cartas parecen estar sobre la mesa.

***

¿Y en Colombia?

Si bien Argos y Cemex tienen casi 80% del mercado de Colombia, la presencia de Holcim es importante y los analistas consideran que como será la representante de la fusión entre Holcim y Lafarge en el país, vendrá “recargada”. “Será el brazo de una de las cementeras más grandes del mundo en Colombia y no se querrá quedar por fuera del boom en el que se está montado el país”, dice un analista cercano al sector. Sin duda, traerá algún tipo de inversión para aumentar su oferta y producción y competirles con más fuerza a los jugadores más grandes del mercado. No se descarta que en el futuro cercano compre activos productivos en Colombia.
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