| 6/23/2016 12:00:00 AM

Amarilo: Los dueños del mall

Amarilo se metió de lleno en la construcción de centros comerciales con su filial Cimento, empresa que espera operar cuatro establecimientos en 5 años. Esta es la estrategia.

Hasta hace unos seis años, la compañía Amarilo estaba enfocada en la construcción de vivienda y, aunque había dado pasos en el desarrollo de centros comerciales, ese no era su fuerte. Sin embargo, desde entonces vislumbraban una oportunidad que sus directivos no querían dejar pasar.

El desarrollo de proyectos bajo el esquema tradicional, que incluyen la construcción, hace la promoción y venta de locales para que inversionistas exploten con sus propias marcas o los alquilen, había sido la forma tradicional de hacer centros comerciales en el país. De hecho, esta fue la fórmula utilizada en establecimientos como los centros comerciales Hayuelos o Palatino, en los que Amarilo tuvo participación.

Pero ese modelo no era el ideal para esta empresa. Por eso, cuando hace unos años llegó a Colombia la modalidad de propiedad única, en la cual los socios del proyecto lo construyen, comercializan y lo entregan en concesión o arriendo, al presidente de Amarilo, Roberto Moreno, le “sonó” la idea de usar este esquema. Para cumplir con este objetivo se dio a la tarea de buscar socios que conocieran bien el concepto.

En esta búsqueda encontró en Guatemala a Spectrum, empresa con la experiencia necesaria para ser el socio de la firma colombiana. Luego de llegar a un acuerdo, las dos compañías le dieron vida a Cimento, en la cual cada una tiene 50% de participación.

Su “primer hijo” fue el centro comercial Fontanar, que se inauguró en el segundo semestre del año pasado y que está ubicado en el municipio de Chía, Cundinamarca. En este proyecto, además de ser dueño, Cimento es el operador y cuenta con participación del fondo canadiense PSP, que maneja las pensiones de los empleados públicos del gobierno de ese país.

Gabriel Escallón, gerente de la empresa, explica que los centros comerciales desarrollados por la firma tienen multiplicidad de formas de ser, lo que indica que no necesariamente estos proyectos son propiedad de Cimento en su totalidad, sino que puede haber otros socios como, por ejemplo, los dueños de la tierra.

Fontanar, que vende en promedio entre $25.000 millones y $30.000 millones al mes y requirió una inversión aproximada de US$200 millones, es la punta de lanza de los planes de la compañía, que quiere hacer presencia en las principales ciudades del país.

Ya cuenta con la licencia de construcción aprobada para el desarrollo de un establecimiento en Medellín.

Si bien se trata de un centro comercial que tendrá unas dimensiones inferiores a las de Fontanar, lo cierto es que su construcción iniciará antes de finalizar el presente año. Según Escallón, la inversión requerida será similar a la de Fontanar y estará ubicado en el sector de La Mota, en la capital antioqueña.

Aunque el nombre aún no está definido, lo que sí tienen claro las directivas de Cimento es que cada establecimiento mantendrá su propia identidad, la cual se le dará de acuerdo con los análisis de mercado, la opinión de la comunidad y los focus group que se realizarán.

Renovación urbana

Otro frente en el que trabaja la empresa es en el Plan de Renovación Urbana Proscenio, que se desarrollará en tres manzanas ubicadas entre las calles 85 y 87 y las carreras 13 y 15, al norte de Bogotá.

El proyecto fue aprobado por la Alcaldía mediante decreto en 2010 y contempla la construcción de un complejo que incluye un componente cultural, empresarial, residencial e incluso hotelero.

Si bien no se ha dimensionado el monto que se requerirá para adelantar esta iniciativa, pues aún no están listos los diseños, lo que sí es claro es que la empresa ya ha logrado avanzar más de 50% en la compra de predios, proceso que inició hace alrededor de dos años. La proyección es que la construcción pueda empezar a más tardar en tres años, señala Escallón.

En Bogotá también tiene un par de lotes en los que se adelantarán proyectos similares. Sin embargo, por acuerdos de confidencialidad con los dueños de la tierra, la constructora aún no da a conocer los sitios específicos en los que se comenzarán a desarrollar estas iniciativas, ni en el momento preciso en que lo harán.

A Cimento le interesan las grandes ciudades y por eso tiene los ojos puestos en Medellín, Barranquilla, Cali, Bucaramanga y Bogotá. El objetivo es tener en 5 años por lo menos cuatro proyectos en operación. En cada uno se requerirán alrededor de US$120 millones, monto que variará dependiendo de las características de cada proyecto.

Aunque sus planes están enfocados en el crecimiento y la compañía cuenta con socio extranjero, por ahora no les interesa construir fuera del país, a pesar de que, dice Escallón, han recibido solicitudes para adelantar proyectos en otros mercados.

Colombia tiene mucho potencial y por eso nuestro foco está en el país. Abrir operación afuera nos distraería del objetivo inicial que es el mercado local”, dice al explicar que el país tiene déficit no solo de vivienda sino de comercio formal y por ello las oportunidades están dadas para el sector, que viene registrando un desempeño positivo gracias a las políticas del Gobierno.

De esta forma, la empresa especializada en centros comerciales quiere sacar tajada de un negocio que está en plena expansión.

Plena competencia

La competencia en el negocio de centros comerciales sigue a un ritmo frenético. Por un lado, la compañía chilena Cencosud –dueña de los almacenes Jumbo en el país– anunció que construirá su primer mall en la capital antioqueña. Según el Diario Financiero de ese país, el grupo del empresario Horst Paulmann edificará un establecimiento en Perú y otro en Medellín y en los dos invertirá alrededor de US$300 millones.

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