| 5/1/1993 12:00:00 AM

¿Aló? ¿Está César?

El negociazo de la telefonía celular.

Colombia es el penúltimo país en América del Sur (el último es Ecuador) sin servicio de teléfonía celular. Este es uno de los negocios más rentables en la actualidad. El dueño de McCaw Communications (Estados Unidos), Craig McCaw, ha conseguido un patrimonio de US$1.600 millones, a los 43 años. Cualquier suma invertida hoy garantiza enormes utilidades. El mercado potencial se estima entre 260.000 y 300.000 usuarios para empezar.

Sí se cobran US$ 500 por el solo aparato, los ingresos iniciales serían de

US$150 millones, o sea algo así como $112.500 millones, para repartirse entre seis. Se sabe que en Estados Unidos los pronósticos estimaron unos 900.000 usuarios en un principio. Actualmente hay 10 millones. En Colombia los usuarios podrían ser muchos mas de los calculados, dado el déficit y mal servicio telefónico tradicional.

El norteamericano promedio paga US$ 1000 al año por servicio de telefonía celular. Sí esa cifra se aplicara también a los posibles 300.000 usuarios iniciales en Colombia, los ingresos por concepto de servicio serían del orden de $225.000 millones, nuevamente para repartir entre seis empresas, para un total de ingresos del sistema de $337.500 millones. "El teléfono celular sirve para mensajes cortos de negocios", dice Jaime Peña de Telecel, "y no para llamadas de novios".

Apenas el 20 de abril fue reglamentada la Ley 37, que es la normativa del tema; la fecha límite para el registro de proponentes es el 20 de mayo. En diciembre 20 se adjudicará la concesión y apenas en abril de 1994 se espera que empiece a funcionar la telefonía celular. Hay unas 13 empresas licitantes con los crespos hechos.

El decreto reglamentario no define tarifas ni tecnologías, pero sí las reglas de interconexión a la red telefónica pública fija, el procedimiento de licitación, adjudicación y conformación de las áreas de cubrimiento. Según el decreto se dividió el país en dos redes: A y B. En la red A solo podrán operar empresas mixtas y en la red B solo empresas privadas. Ello no quiere decir que un operador no se pueda ganar la concesión en mas de una zona del país, de acuerdo con su capacidad. El decreto señala que " el Mincomunicaciones hará las adjudicaciones de la concesión ... por áreas de cubrimiento, pudiendo adjudicar a un mismo proponente mas de un área en la misma red". Un operador no podrá ser el mismo en dos redes de la misma área geográfica, para garantizar la competencia. No se ha definido todavía el monto de los derechos de concesión, lo que puede llevarse una buena tajada del negocio.

Cada uno de los licitantes se ha asociado con un operador extranjero, que prestará el servicio. El segundo paso del proceso es la calificación o pliego de diseño técnico de la licitación, donde se especifican las condiciones técnicas y el capital de la compañía, entre otras cosas.

La Ley estipula que una empresa privada prestará el servicio en cada una de las tres áreas geográficas en que está dividido el país: Oriental (Bogotá, Bucaramanga y la selva amazónica); Occidental (Medellín, Cali y el Pacífico); y la Costa Atlántica, (Barranquilla, Cartagena, Santa Marta, La Guajira), compitiendo con una empresa de capital mixto. Como sólo hay tres empresas mixtas de este tipo registradas, se puede asumir que serán las escogidas. La parte difícil será el proceso de escoger cuáles de las empresas privarlas registradas obtendrán los derechos en las tres áreas.

Para lograr esto, se habla de tres mecanismos:

1. Subasta. Los derechos van para el mejor postor. Ventaja: su objetividad perfecta. Desventaja: Favorece a los mayores contendores. Además, el dinero empleado en los derechos de licitación se desvía de las inversiones de servicio a instalación y podría resultar en tarifas más altas.

2. Concurso de belleza. Cada empresa destaca sus propuestas para prestación del servicio y méritos técnicos. Ventaja: se basa en lo que las empresas finalmente deben hacer. Desventaja: Su subjetividad. De todos modos, el presidente Gaviria se encontrará entre la espada y la pared. Sería difícil adjudicar una licitación a un Ardila y no a un Santodomingo. Si adjudica las tres licitaciones a los tres contendores de peso pesado (Santodomingo, Sarmiento y Ardila), los demás gritarán golpe bajo.

3. Concurso de belleza juzgado por un tercero. Para evitar la politiquería, una firma auditora externa, tipo Price Waterhouse o similares, podría definir el ganador.

El dilema es cómo hacer una selección objetiva, o que por lo menos lo parezca, dentro del negocio mas grande en los últimos años en Colombia.
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