| 6/16/1998 12:00:00 AM

Alkosto on line

Es el primer supermercado en concretar negocios por internet. En el futuro aspira a que el 3% de sus operaciones sean por vía electrónica.

¿Cómo puede un hipermercado satisfacer las demandas de compradores de todo el país con una inversión inicial de US$30.000, una nómina de 4 personas y sólo 4 tiendas?



Pregúntele a Alkosto. Desde febrero pasado ha concretado cerca de 20 ventas por $10 millones, mediante su sistema de compra en línea, es decir, vía internet.



La primera transacción fue la compra de un fax desde Ibagué. Las demás han sido por ventas de VHS a Bucaramanga, neveras y un software que se envió a Barranquilla.



Hasta ahora, Alkosto es el primer hipermercado o empresa en Colombia, con excepción de algunas entidades financieras, que realiza transacciones completas en red, es decir, en las que el cliente pide y paga desde su computador y el producto se le envía a la casa.



Pese a que es un negocio de alto riesgo, los beneficios económicos no son inmediatos ya que en Colombia aún no se tiene la cultura del mercado electrónico, Alkosto decidió arriesgarse con el fin de implementar una nueva estrategia comercial y ser pionero en tecnología en el medio colombiano.



Alkosto espera que en 5 años las operaciones por internet representen el 3% de las ventas totales.



Menores costos



La decisión de darles vida a las compras en línea partió de responderse la siguiente pregunta: ¿cuánto vale montar una tienda virtual y cuánto cuesta construir un almacén nuevo?



Con la tienda virtual, el costo inicial es de US$30.000 y el de mantenimiento mensual de US$15.000, incluyendo soporte tecnológico y pago de 4 personas (2 diseñadores, un jefe de proyectos y un ingeniero).



Para un almacén físico, los gastos son de otro calibre. La construcción e implementación del hipermercado cuesta US$20 millones, se requieren mínimo 80 trabajadores y hay que pagar servicios públicos y vigilancia privada. En general, la inversión debe ser muy grande.



No obstante la diferencia de costos, para los directivos de Alkosto quedó claro que estas dos opciones no son excluyentes y que, por el contrario, mezclándolas abriría una mayor gama de servicios y podría cubrir más población a un menor costo.



Por ejemplo, vía internet un cliente ubicado en una ciudad donde no haya almacén puede recibir en tres días y con un sobrecosto del 2% el artículo que desee. De esta forma, la compañía ­que no tiene un amplio cubrimiento nacional­ cubre sectores de la población desde hipermercados ubicados en sitios estratégicos. En este momento, además de los locales de Bogotá y Villavicencio, está listo uno en Pasto y se planea abrir otro en Cali.



A un comprador de Bogotá el producto le llega en 24 horas sin ningún recargo. Claro que si ese mismo cliente decide ir hasta el hipermercado y comprar el bien tiene que pagar el traslado del artículo hasta su hogar. Esta es la ventaja de una tienda virtual frente a un almacén físico.



Los riesgos



De acuerdo con los cálculos realizados, para que sobrevivan las operaciones vía internet Alkosto debe vender mínimo $300 millones al año. Esto significa cerrar entre 20 y 30 transacciones al día.



Esos $300 millones (US$216.000) comparados con los US$180 millones que factura al año la empresa escasamente representan el 0,12%. Pese a esto la intención es promocionar abiertamente este servicio mediante una campaña de 6 meses en la que se invertirán $100 millones.



Si todo marcha bien, la expectativa para los próximos 5 años es que las transacciones por internet representen un poco más del 3% del total de las ventas del hipermercado.



Esta meta podría calificarse de realista, si se tiene en cuenta que en Estados Unidos, por ejemplo, las ventas crecieron de US$350 millones en 1996 a US$2.000 millones en 1997.



Transacciones seguras



Quizás la única condición para que el sistema despegue y tenga aceptación entre el público es que sea seguro.



Por ahora, el cliente efectúa la operación mediante un sistema de conexiones seguras llamado SSL (Secure Sockets Layer). Este mecanismo es ofrecido por Hyata, empresa que al mismo tiempo maneja el servidor de Alkosto en Estados Unidos. La razón para que esto funcione así es que mientras el mantenimiento anual que cobra Hyata en Estados Unidos es de US$600, en Colombia se tendría que pagar el doble.



Con el SSL se cubren todos los aspectos de seguridad de las transacciones, pero no es el más avanzado ni ofrece todas las alternativas de pago que tiene Alkosto en sus almacenes.



Por eso está trabajando para poner en marcha el sistema SET (Secure Electronic Transactions). La diferencia entre el SSL y el SET es que el segundo utiliza una tarjeta de crédito diseñada especialmente para internet, con 16 números en vez de 12 y ofrece mayor seguridad.



En 4 meses Alkosto estará desarrollando un programa piloto con 20 compradores que utilicen las tarjetas de crédito Visa y MasterCard de los bancos de Bogotá y BanColombia. El objetivo es probar el funcionamiento del SET, conocer cuáles son los procedimientos para otorgar las tarjetas y cómo se pueden hacer efectivos esos pagos.



Este sistema SET no es nuevo solamente en Colombia sino en el mismo Estados Unidos. Allí apenas el año pasado fue puesto en marcha por la cadena de almacenes Wal-Mart y la tarjeta de crédito American Express.



Wal-Mart se encargó de la venta y de garantizar la seguridad, American Express usó su software para recibir y autorizar la transacción y Global Set Inc. suministró el software que permitió todo el proceso.



Tanto en Estados Unidos como en Colombia, la idea es que el acuerdo entre los operadores de las tarjetas de crédito y los bancos ayude a masificar el sistema. Se estima que si las entidades financieras en Colombia se meten de lleno en el proceso en 18 ó 24 meses se estarían popularizando las transacciones por internet.



Trabajando en esa línea Alkosto ya acordó con Fenalcheque el pago mediante la red y va a desarrollar programas piloto con Redeban para operaciones con tarjeta débito. En cuanto a los procesos de financiación ya se hicieron los contactos con Sufinanciamiento para mantener los mismos sistemas de pago por cuotas que tiene el almacén.



Lo que viene



Después de este primer paso y con una infraestructura básica en marcha, el universo de posibilidades de negocios es infinito. Alkosto tiene entre sus proyectos crear una base de datos de sus clientes, conocer sus gustos y mantenerlos informados de los nuevos productos por medio de la red.



El paso siguiente es vender saldos, comercializar en línea productos farmacéuticos ­como los especializados contra el cáncer­ y, en cierto punto, volverse intermediarios de la gente que quiere vender sus productos.



Aunque todavía falta mucho trecho, la primera transacción en línea que se hizo significa que ya no hay marcha atrás. Alkosto ya está en línea y las perspectivas para el mercado electrónico colombiano dependen de si las empresas deciden apostarle a la tecnología y se conectan a la red.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?