| 7/27/2010 8:10:00 AM

Alimentos para animales: engranaje exitoso en la cadena

Gracias a la coordinación del sector agrícola con la industria y al aprovechamiento de nuevas tendencias de consumo, los alimentos para animales consolidan una dinámica sin precedentes en Colombia. Un obstáculo persiste: la infraestructura de transporte.

Con un crecimiento en ventas del 56%, Dipec, una compañía del sector de alimentos para animales se suma a otros jugadores de mayor tamaño que están dinamizando un sector que aún guarda un enorme potencial por explotar. Estos productos hacen parte de una cadena con una muy buena dinámica, como lo muestra el hecho de que durante los últimos años el acceso a materias primas para la elaboración de sus productos haya mejorado sustancialmente y se haya facilitado su comercialización.

No obstante, hay dificultades en áreas como puertos, infraestructura de almacenamiento e infraestructura vial para el transporte de las materias primas importadas: maíz amarillo, soya y torta de soya, principalmente. Dificultades que resulta importante superar, dado que el sector demanda del exterior más del 80% de los productos básicos que la industria emplea en sus procesos productivos y que provienen, en su mayoría, de países del Mercosur.

En algunos casos es incluso mayor la dependencia del mercado externo, razón por la cual los representantes del sector trabajan arduamente para mejorar la competitividad de la producción propia del país, así como las condiciones de importación y comercialización de sus insumos básicos.

A este respecto, Luz Stella Kuratomi, directora ejecutiva de la Cámara de la industria de alimentos balanceados de la Andi, destaca que "en maíz y en soya somos deficitarios en 90% para la producción de alimentos balanceados".

Argumenta, además, que en la medida en que se ha perfeccionado el acceso a las materias primas y gracias a las mejoras tecnológicas de la agricultura y del sector pecuario, ha mejorado el resultado de la industria de alimentos balanceados. "Ha habido un acompañamiento importante en la mejora de los alimentos balanceados y la cadena de la proteína animal", comenta Kuratomi.

Entre las grandes compañías del sector se encuentra Solla, una empresa que, aunque no creció en ventas el año anterior, logró consolidar una facturación superior a $1,2 billones en 2009.

Solo la supera Italcol, si se suma su operación principal con la de Italcol Occidente, con lo cual llegaría a unas ventas cercanas a $1,3 billones en 2009, con crecimientos de 7,8% y 22,1% en cada una de estas plantas, respectivamente.

Pero el principal jugador del sector, si se cuentan las empresas con las que se ha integrado tanto horizontal como verticalmente, es Contegral. Esta empresa, que fue noticia en 2004 cuando compró la compañía Finca a Valores Bavaria y que pertenece a un grupo de inversionistas nacionales e internacionales, ha crecido a grandes pasos durante los últimos años. Sus ventas, contabilizando Finca, superaron $1 billón en 2009. Con inversiones en todos los eslabones de la cadena de alimentos balanceados, los inversionistas agrupan compañías como Chicken And Pork International, Nuevo Cerdo S.A. y Agropecuaria Los Alpes, entre otras.

Una cadena bien articulada

De la mano de fusiones y adquisiciones como las que han protagonizado los inversionistas de Contegral, el sector ha visto en el perfeccionamiento del engranaje de la cadena de alimentos balanceados su mejor oportunidad. La razón es clara: su avance solo puede darse en la medida en que prospere el mercado para los productos del final de la cadena. Por ello, el sector crece de la mano del avícola, el porcino, la ganadería de leche y la acuicultura, entre otros.

Esta articulación fue motivada en los años recientes, principalmente como respuesta al acentuado incremento en los precios de los commodities que experimentó el mundo entre 2006 y octubre de 2008, momento en el que la crisis financiera internacional hizo retroceder una dinámica que amenazaba la sostenibilidad de toda la cadena de abastecimiento por la menor demanda que se estaba produciendo en el consumo de carnes.

En este sentido, Kuratomi señala que "aunque los precios de las materias primas regresaron a niveles más competitivos, después de haberse acercado a US$300 la tonelada de maíz amarillo en puerto, hoy continúan en niveles altos históricamente y rondan los US$190 por tonelada en puerto. Las materias primas básicas del sector se quedaron en un piso alto".

El alto costo de la materia prima importada movió entonces al sector a hacer un esfuerzo grande y la industria hizo lo propio por proveer proteína a precios más económicos. Ello ha llevado a que en los últimos ocho años los alimentos balanceados presenten crecimientos promedio anuales del 6% en volumen. "La industria ha buscado la forma de trasladar al precio de su bien final los menores precios internacionales y la menor tasa de cambio de los años recientes", comenta la experta de la Andi.

Todo lo anterior ha motivado un mayor consumo de pollo, que hoy en día se ubica entre 23 y 24 kilos por persona anualmente, en promedio, una cifra importante si se tiene en cuenta que este consumo ha crecido cada año en promedio 6% durante los últimos diez años, pero distante del consumo en otros países, el cual llega a los 32 kilos por individuo en un año.

Por su parte, las cifras de consumo de cerdo muestran un potencial similar de crecimiento. Con los avances del país en salubridad y mejores prácticas de cría de cerdos, además de las ventajas que brindan los novedosos desarrollos tecnológicos en este sector, el consumo de cerdo por persona, que era de entre dos y tres kilos hace diez años, pasó a un promedio de cinco kilos, según cifras de la Andi. No obstante, en otros países el consumo de esta carne oscila entre 10 y 15 kilos anualmente, por persona.

Uno de los temas principales en este campo son los costos en los puertos. En muchos casos las motonaves no encuentran capacidad para atracar, descargar y despachar rápido, lo que suma sobrecostos a las materias primas. En ocasiones, según cálculos de la Andi, las demoras de las motonaves en puerto incrementan los fletes en US$25.000 por día perdido a la espera de poder desembarcar. A esto se suman los costos propios del transporte por carretera, dado el atraso vial del país. Adicionalmente, los jugadores de la cadena hacen énfasis en la necesidad de proveer una mayor capacidad de almacenamiento en silos y bodegas en los puertos.

Las mascotas: otro mercado en crecimiento

Otro de los segmentos del sector de alimentos para animales que ha tomado una dinámica interesante durante los últimos años es el de las mascotas caseras. La crisis de 2008 tuvo un efecto importante, frenando el crecimiento del sector que venía siendo del orden de 4% y 5% en años recientes y, aunque ahora presenta síntomas de recuperación, apenas se espera un crecimiento de 2% para este año.

De hecho, en 2009 hubo decrecimientos en el segmento de perros y gatos en el rango premium, el de mayor sofisticación. No obstante, durante los últimos años este subsector ha presentado un dinamismo igualmente importante por cuenta de los 5 millones de perros y 1,3 millones de gatos a cuyos amos hay que saberles llegar.

Así, de la mano de las tendencias mundiales de 'humanización' de las mascotas, el segmento de perros y gatos en Colombia ha visto durante los años recientes unas cifras de ventas particularmente elevadas. "Las mascotas caseras cada vez toman más roles fundamentales dentro de las familias, hay quienes buscan en ellas reemplazar a un hijo, por ejemplo, o compañía entre los más adultos, los solteros y las parejas que deciden no tener hijos", comenta a este respecto Carlos Díaz, gerente de marketing de consumo de Nestlé Purina.

En esa línea de alimentos premium, o de mayor valor agregado, sus productos se venden entre un 60% y 70% en el canal especializado -agropuntos, clínicas y tiendas de mascotas- mientras el 30% restante se vende en el canal de distribución de supermercados y grandes superficies. Esta es una categoría que viene creciendo fuertemente en el mundo. "En este nicho juegan un papel importante la marca y el consumidor, lo que hace que estos productos sean más rentables y diferenciables", agrega Díaz.

Estos alimentos son los más difíciles de producir por las innovaciones y desarrollos que el mercado exige en este proceso de humanización de las mascotas.

Los alimentos balanceados están moviendo importantes recursos, generan empleo y desarrollo en el sector rural, no obstante, como ocurre en otros sectores, entre los principales retos a superar se encuentra la infraestructura.

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