| 9/30/2005 12:00:00 AM

Al volante de BMW

Un colombiano es el máximo responsable de las finanzas del grupo BMW en el mundo y es uno de los 6 integrantes del directorio de administración de la compañía. Dinero habló con él sobre la estrategia de la multinacional.

A sus 42 años, un bogotano comparte con Helmut Panke, presidente del grupo BMW, y otros 4 altos ejecutivos, la responsabilidad de conducir los destinos globales de esta multinacional de vehículos de lujo. Stefan Krause es su nombre y las finanzas, su principal responsabilidad. Llegó al directorio de administración de la compañía hace 3 años, pero lleva 18 en la empresa, tiempo suficiente para conocer la organización al milímetro. Por eso quisimos saber, desde su punto de vista, ¿para dónde va BMW en el mundo?

"Hace 3 años, decidimos concentrar nuestra operación en el segmento premium y quedarnos únicamente con las marcas BMW, MINI y Rolls Royce. En medio de la crisis que vivía el sector, sobre todo en mercados tan importantes como el estadounidense y el europeo, este segmento siempre fue el menos afectado", explica el colombiano.

Desde entonces, la compañía ha puesto también sus ojos en los mercados que considera de mayor oportunidad. "Queremos crecer. Hay mucho potencial y tasas de crecimiento enormes en China e India, pero también vemos grandes oportunidades en América Latina, un mercado que, a pesar de ser más volátil que otros, siempre ha mantenido una tendencia creciente. El último año, esta región aumentó 53% sus ventas, con respecto al anterior", agrega Krause.

En el caso específico de BMW, su marca estrella, por ejemplo, las ventas de los primeros 8 meses del año -comparadas con el mismo período del anterior- fueron 433% mayores en Venezuela; 168%, en República Dominicana; 108%, en Colombia; 68%, en Perú; 58%, en Ecuador; 53%, en Chile, y 52%, en Argentina. Todos, porcentajes muy altos frente al de por sí destacado crecimiento de 11%, logrado hasta ahora por la marca alemana en su operación promedio mundial.

La estrategia latinoamericana del grupo BMW es mantener su operación propia en Brasil, Argentina y México, y el modelo de compañías asociadas en los demás países. La diferencia es que habrá aún mayor colaboración y cercanía entre la casa matriz y sus representantes en cada mercado.

El resultado de esta estrategia global del grupo BMW, en la cual nuestra región ha cobrado importancia, es un crecimiento mundial -a agosto- de 11,4%. "El año 2004 fue récord en ventas y ganancias. Además, logramos batir como grupo a nuestro rival directo Mercedes-Benz", afirma el colombiano Stefan Krause.



Innovación, la clave

¿Cómo ha logrado la compañía este desempeño? Con una estrategia mucho más agresiva en materia de innovación. "Hemos invertido 15.000 millones de euros en productos nuevos y en renovación de algunos modelos; de hecho, en la actualidad podemos decir que tenemos la gama más joven de toda la industria. La idea es invertir la mayor parte posible de nuestros ingresos en el desarrollo de vehículos y nuevas tecnologías, con el fin de construir el mejor automóvil del mundo", agrega. El grupo BMW tiene 7.000 ingenieros en Alemania y reinvierte en innovación entre 5,3% y 5,7% de su facturación total. En 2004, destinó 2.818 millones de euros a la investigación y el desarrollo.

Uno de los productos nuevos de mayor éxito para la organización es el BMW Serie 1, que en su primer año ha vendido cerca de 140.000 unidades. "Las cifras confirman un elemento sustancial de nuestra estrategia premium. Incluso en un segmento que hasta ahora era atendido casi exclusivamente por automotrices de gran volumen, hay una demanda sustancial de una oferta premium convincente", declaró recientemente a los medios Michael Ganal, otro miembro del directorio de BMW AG y responsable de sus áreas de distribución y marketing. La introducción al mercado de este nuevo modelo -con un precio muy competitivo- logró atraer a la marca a un comprador más joven.

"Los lanzamientos requieren inversiones enormes y mucho tiempo. El proceso arranca 54 meses antes, pues tiene una fase inicial de exploración y análisis del mercado; otra de estudio económico, en la cual se hace el plan de negocio; después sigue la etapa de diseño y por último, 30 meses de desarrollo. Cada modelo debe durar 7 años en promedio en el mercado", cuenta Stefan Krause, quien también participa en la decisión final del diseño de los vehículos fabricados por el grupo y afirma haber logrado 'tropicalizar' de alguna manera los anteriormente rígidos patrones de la compañía alemana en ese sentido. "Mi aporte ha sido mayor variedad", anota.

El objetivo global de la multinacional es expandir su marca MINI, así como la Serie 1, y explorar en el corto plazo -con el lanzamiento de 2 series nuevas- las que el colombiano Stefan Krause ve como oportunidades claras de negocio. La primera en el mercado de 4x4, que ahora tiende hacia automóviles más deportivos y de lujo; y la segunda, en el de las Mini Van, pues se han expandido bastante en Estados Unidos y Europa y aún no hay una categoría premium definida en ese mercado. "Hay que invertir ahora", reitera el bogotano.



Retos 'Made in Colombia'

Cuando el colombiano Stefan Krause entró a manejar la compañía financiera de BMW en Norteamérica, recibió una nómina de 15 personas y US$900 millones en préstamos a clientes. Al salir, 8 años después, para otro cargo directivo en la multinacional, tenía 500 empleados y US$13.000 millones. No por nada, ascendió en la organización.

Por eso ahora, como parte de la más alta jerarquía del grupo BMW, sus retos no son menos ambiciosos. Para Krause, a largo plazo, la posición de la multinacional es muy buena y hay recursos tanto humanos como financieros para expandir el negocio. "Somos la primera o segunda mejor compañía automotriz en el mundo y para mantenernos a futuro debemos afrontar con decisión los retos por venir", dice.

Uno de ellos es la búsqueda de combustibles alternativos, pues en su opinión quedan entre 30 y 50 años de crudo; así que es necesario empezar a preparar la industria para el cambio tecnológico. "Hoy buscamos producir vehículos de menor consumo de gasolina, sin afectar su rendimiento; pero a futuro, pensamos que el hidrógeno va a ser la solución y trabajamos en esa dirección", sostiene.

BMW deberá también afrontar con éxito 3 retos adicionales que hoy pesan en sus estados financieros. El primero, la tasa euro-dólar, pues "son 2 monedas débiles que compiten, y la devaluación del dólar ha sido muy marcada. Eso afecta porque exportamos 75% de nuestra producción y 35% va a mercados relacionados con el dólar", explica Krause.

El segundo reto es contrarrestar también el alza -por la alta demanda china- en los precios de las materias primas y más específicamente, en el de los aceros industriales. Y el tercero, superar el alto nivel de competencia que eleva la oferta al punto de sobrepasar la demanda. "La única manera de competir es con un producto actual, moderno y nuevo", afirma el bogotano.

La automotriz vendió 1,3 millones de vehículos en 2004 y espera superar los 1,4 millones en 2008. Además, abrió una nueva planta en Alemania y mira de cerca y con optimismo los tratados de libre comercio en América, no solo para sus marcas sino para sus proveedores locales.

Así describe la estrategia del grupo BMW este colombiano, quien afirma haber llegado a donde está gracias a un 80% de suerte y al conocimiento del negocio y de las diferentes culturas. De su talento depende en gran parte que el futuro de la multinacional siga sobre ruedas.
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