| 6/16/1998 12:00:00 AM

Al aire

Caracol y RCN empiezan la transmisión en julio. El Tiempo, en noviembre. Los grupos se la juegan toda con los canales de televisión privados.

Horacio Serpa y Andrés Pastrana no fueron los únicos que midieron sus fuerzas el pasado 31 de mayo. Al igual que ellos, Caracol y RCN llevaban meses preparándose para demostrar lo que le van a ofrecer al "electorado" cuando suban al espectro electromagnético.



Por eso, la transmisión de los resultados y aspectos importantes de la primera vuelta presidencial se convirtió en el primer mano a mano entre los dos grupos económicos que operarán los canales privados de televisión y en ella no escatimaron recursos para capturar la audiencia.



Caracol y RCN crearon una sociedad para hacer el montaje de la red de transmisión y de toda la infraestructura necesaria, con lo que lograrán economías de escala.



Curiosamente, la votación de los electores fue muy parecida a la de los televidentes. Los primeros le dieron la victoria al candidato liberal por un poco más de 42.000 votos, mientras que los segundos coronaron a Caracol con apenas un punto de rating de diferencia (22,7 frente a 21,6).



Tan pronto se conocieron los resultados, candidatos y programadoras se dedicaron a corregir las fallas para llegar vigorizados a la segunda vuelta.



La diferencia está en que los primeros ya midieron el efecto Noemí y tomaron los correctivos del caso, mientras que los segundos todavía no saben qué impacto tendrá la tercería de la Casa Editorial El Tiempo (CEET) sobre los canales privados nacionales.



Para curarse en salud, Caracol y RCN están evaluando las alternativas legales para lograr que la Comisión Nacional de Televisión restablezca el equilibrio económico que, según ellos, se rompió al otorgarle el canal local de Bogotá a la Casa Editorial El Tiempo por US$14 millones, cuando a cada uno de los privados nacionales la licencia les costó US$95 millones.



La polémica se inició desde cuando se abrió la licitación, que sólo se hizo pública antes de que se adjudicara el canal, con sendos avisos de prensa en los que RCN y Caracol explicaban que Bogotá tiene el 40% del mercado publicitario nacional y que era desventajoso que se entregara por una sexta parte del valor al que les adjudicaron los canales privados nacionales.



Este fue el argumento que se ventiló públicamente, pero detrás de la alerta de las progamadoras hay otras razones. La CNTV le dejó el camino libre a El Tiempo para que compita en el mismo terreno y con la misma libertad que los nacionales, cuando éstos pensaban que la pelea iba a ser entre ellos mismos, y en igualdad de condiciones.



Por esta razón, van a interponer un recurso ante la CNTV porque consideran que "los pliegos no exigieron, como ordena la ley, que la comercialización de los canales locales debe ser gradual. Tampoco se exigió y evaluó el hecho de que la programación debe elaborarse con énfasis en lo social y comunitario, ni se presentaron estudios económicos que sustentaran el valor de la licencia", explicó Mabel García de Angel, presidente de Caracol TV.



El coco



Para la Casa Editorial El Tiempo, que publicó su posición en la sección "Cosas del día" del periódico, el argumento de las programadoras no guarda relación con la situación real, ya que la experiencia muestra que un canal local recibe en promedio el 3% de la inversión publicitaria y, sobre esa base, la compañía hizo sus proyecciones de crecimiento.



De todos modos, es un hecho que las inversiones que debe hacer la CEET son muy inferiores a las de su competencia. La suma se acerca a los US$50 millones en los primeros tres años, con todo y licencia incluida. Casi la cuarta parte de lo que Caracol y RCN pagaron.



Además, la concepción misma del canal presenta significativas economías de escala. La CEET va a utilizar la fórmula de sus asesores canadienses en la cual la ciudad es el gran estudio del canal, y le van a dar una participación muy importante al contenido de información, opinión, deporte local, gastronomía, moda, música y, en general, a los problemas de Bogotá. Planean tener tres noticieros locales entre semana y dos los fines de semana.



"Tenemos una base en la capacidad informativa de El Tiempo y sus productos y pensamos transportar a la televisión marcas como Aló, Motor, Elenco y Carrusel", explicó Luis Fernando Santos, presidente de la CEET. Parte de la estrategia es aprovechar la infraestructura periodística actual y trabajar el concepto de periodista multimedia. Esperan que de los 250 reporteros que tienen en Bogotá, un 20% haga la transición a este esquema.



Además, no piensan inundar espacios con actrices y estrellas consagradas. Quieren figuras frescas, estudiantes, gente del común que se forme en sus filas y ayude a consolidar la identidad del canal. Tampoco van a competir con telenovelas ni concursos.



Van a tener una sede en el norte y otra en el sur de la ciudad, para que todos los ciudadanos participen en los programas. También, va a haber mucha cámara en la calle para captar la ciudad y sus habitantes.



En Toronto, Canadá, por ejemplo, el canal City TV tiene el speakers corner electronic forum, un local en el cual las personas pueden ir y grabar durante dos minutos lo que se les ocurra por un dólar y la programadora transmite los mejores de estos comentarios. Además, hay programas en los cuales la audiencia puede participar en directo, ya sea por teléfono o desde los estudios.



La CEET espera iniciar señales de prueba a comienzos de octubre y salir comercialmente en noviembre, cuatro meses después que los nacionales. Para esto, tiene que superar el obstáculo técnico de las antenas.



La frecuencia que le concedieron está en la banda UHF, por lo cual las antenas tradicionales y las que regalan Caracol y RCN no sirven para recibir la señal. Por el momento, cuentan con que la imagen se puede recibir por TV Cable, parabólica y televisión satelital. Para cubrir los demás sitios, están proponiendo un acuerdo a las dos programadoras para repartir entre los tres el costo de antenas que también sean adecuadas para la recepción de UHF.



Para El Tiempo, Bogotá es el gran estudio del canal y le darán participación a la información, opinión, deporte, gastronomía y a los problemas de la ciudad.



El consorcio



Sin embargo, Caracol y RCN ya tienen decidido que entre el 11 de junio y el 8 de agosto van a repartir 750.000 antenas, para lo cual contrataron 1.500 personas que harán las entregas simultáneamente en todo el país. Falta ver si El Tiempo alcanza a entrar en sus planes, que tienen un costo aproximado de US$15 millones.



Además, se están haciendo convenios con TV Cable, DirecTV, Sky y las parabólicas para que transmitan la señal de los canales privados. Y, según se conoció, la Comisión Nacional de Televisión va a emitir una resolución para reglamentar el uso de uno de los canales de las parabólicas para transmitir la programación de los privados RCN y Caracol.



Pero el de las antenas no es el único acuerdo al que llegaron las programadoras Caracol y RCN para matizar el alto costo que supone montar el canal privado. Las dos crearon una sociedad especial o consorcio que está trabajando en el montaje de la red de transmisión y en algunos temas que les permitirán tener economías de escala.



Es así como van a codificar conjuntamente los comerciales, lo que le reduce a una tercera parte el costo del proceso al anunciante. También acordaron no cobrar la transmisión del comercial y manejar el cobro de cartera por medio de una tercera empresa. Al igual que sucede con El Tiempo y El Espectador, hay un acuerdo tácito para no sonsacar a la gente.



Con todo y el alivio que trae la estrategia conjunta, las inversiones que requiere el proyecto son significativas. Caracol tiene un presupuesto de inversión de US$250 millones, que incluye el valor de la licencia, US$80 millones para producción y transmisión y US$75 millones para capital de trabajo.



Según las proyecciones de la empresa, el punto de equilibrio se debe empezar a obtener a partir del cuarto año de operaciones, siempre y cuando se cumpla el escenario de capturar el 28% de la pauta de canales nacionales y el 23-24% del rating.



Competencia Capital

Un jugador que no ha salido a relucir en la competencia por el mercado de la televisión es el Canal Capital, tal vez por ser un operador público.



Gabriel Vallejo, gerente del Canal Capital

Pero eso no quiere decir que esté cruzado de brazos. Todo lo contrario. Le está dando un vuelco a su programación para competir con El Tiempo por la audiencia bogotana.

El lineamiento es muy claro. Se van a centrar en la ciudad, sus personajes y protagonistas. El héroe del barrio y, en general, las personas que están haciendo algo positivo por Bogotá, se verán reflejados en los espacios de la programadora, explicó el gerente del canal, Gabriel Vallejo.



La información también va a tener un lugar privilegiado, así como los deportes locales. El canal va a ser la vitrina para mantener informados a los bogotanos de lo que está sucediendo en su ciudad y el medio para tratar de crear un sentido de pertenencia entre sus habitantes.



La otra característica es la interactividad. El objetivo es que el televidente se pueda vincular permanentemente, dar sus opiniones y ser escuchado. Además, va a haber un espacio para que los funcionarios distritales les respondan al aire sus inquietudes a los bogotanos.



La producción de los espacios se hará por intermedio de productores independientes, pero Canal Capital va a dar asesoría permanente. La comercialización también se contratará con un tercero.



La estrategia



La comunicación entre el consorcio o la sociedad especial se rompe a la hora de desarrollar las estrategias internas de operación y comercialización del canal. Cada uno guarda celosamente la forma en que está estructurando su parrilla (la programación), por lo cual sólo en julio, cuando empiecen a operar comercialmente los canales, los televidentes podrán hacerse una idea de lo que cada programadora ofrecerá.



Mabel García define el sello de Caracol como "la mejor alternativa de entretenimiento e información para toda la familia", distinción que piensan alcanzar con espacios diseñados para cada miembro del hogar, sin importar su edad.



La información va a tener un espacio muy importante y se va a transmitir en el momento en que sucedan los hechos. Van a tener un helicóptero y a aprovechar la red de transporte satelital para las transmisiones en directo.



En deportes, tienen la transmisión exclusiva de los partidos de la Selección Colombia, la Fórmula Uno y distintos campeonatos de tenis, baloncesto y golf.



Además, van a innovar con la realización de un concurso diario en horario triple A y están negociando con productores extranjeros para traer formatos que han sido exitosos internacionalmente como los talk shows, para realizarlos en Colombia con talento nacional.



RCN también va a privilegiar los espacios informativos. Va a tener cinco noticieros diarios (incluyendo los de fines de semana), uno de los cuales será de una hora. También tendrá tres programas de opinión al día. Están interesados en un talk show para la tarde y en un formato similar al de David Letterman, para la noche, probablemente a las 10:30 - 11:00 p.m.



En junio Caracol y RCN comenzarán emisiones de prueba y en julio empezarán operaciones comerciales y la verdadera competencia.



Otra de las características del canal RCN serán los programas de franja, es decir, aquellos que se transmiten todos los días a la misma hora en un estilo muy parecido al de la televisión estadounidense.



RCN tiene un contrato por US$1,4 millones para el sistema de retransmisión con la firma Andrew Corporation, que en su primera fase contará con una estación principal de subida central en Bogotá y de 20 puestos receptores remotos que cubren las principales ciudades. El presupuesto es montar 114 estaciones más en los próximos dos años.



Caracol y RCN montaron en seis meses la infraestructura que el Estado, mediante Inravisión, tardó 30 años en levantar. La experiencia ha sido más difícil de lo que pensaron cuando ganaron la licitación, al punto que apenas a un mes de salir al aire, son muchas las decisiones que quedan por tomar, no sólo en lo referente a la red de transmisión, sino de programación. El tiempo dirá quién será el vencedor de esta nueva confrontación entre los grupos.
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