| 2/16/2006 12:00:00 AM

Aerorepública nuevo plan de premio

Cuando Copa se hizo a la compañía, sentó en la presidencia a Roberto Junguito Pombo, un ejecutivo sacado de las entrañas de Avianca. Su juventud, el conocimiento de la competencia y su pragmatismo se ajustan al proceso de modernización que asumió esta aerolínea.

No le gusta que le digan doctor Junguito. "Dígame Roberto", así les advierte a sus empleados y a todos los que pasan por su oficina. Y pese a que solo han transcurrido tres meses desde cuando llegó a la presidencia de AeroRepública, ya se siente el cambio de estilo en la conducción de esta aerolínea que durante 12 años estuvo bajo el mando de su fundador, Alfonso Ávila. El año pasado, la compañía fue adquirida por la panameña Copa Airlines, filial de Continental, y la nueva administración nombró como sucesor en la presidencia a Junguito. Esta decisión tomó a muchos por sorpresa, pues pese a que lleva 10 años vinculado a la banca de inversión y al sector empresarial, este ejecutivo de 35 años ha mantenido un perfil relativamente bajo.

La mayoría solo lo distingue como el hijo del reconocido economista y ex ministro de Hacienda que lleva su mismo nombre. Pero desconocen que, por ejemplo, participó en la depuración del portafolio empresarial del otrora Valores Bavaria, que en el Grupo Santo Domingo estuvo detrás de la decisión de que Avianca se acogiera al Capítulo 11 y que desde mediados de 2003 se venía desempeñando como vicepresidente ejecutivo de reestructuración y operaciones de la aerolínea. En otras palabras, fue el encargado de gran parte de la transformación operativa y financiera de Avianca, que incluyó la renegociación de los leasing y la reestructuración de áreas claves como planeación de la red, alianzas, mantenimiento, operaciones de vuelo, servicio al cliente, ventas, mercadeo, carga y correo. Su trabajo y el de su equipo contribuyeron a que la aerolínea saliera del Capítulo 11 y se convirtiera después en una buena opción para los inversionistas extranjeros, hecho que se cristalizó con su posterior adquisición por parte del grupo brasileño Synergy. Junguito fue, precisamente, el encargado de hacerle la presentación de la aerolínea al presidente de este conglomerado, Germán Efromovich.

Quienes sí conocían de cerca el trabajo que venía desempeñando Junguito en Avianca, bajo la tutela del entonces presidente de la aerolínea Juan Emilio Posada, eran los directivos de Continental a quienes conoció en Houston (Estados Unidos), cuando la aerolínea estadounidense se interesó por la colombiana. Desde entonces, hubo 'química' entre las partes en torno al manejo del negocio aeronáutico, la toma de decisiones respaldadas en análisis y un buen manejo del recurso y el talento humano. Por eso, cuando compraron AeroRepública no dudaron en ofrecerle la presidencia a Junguito, quien tampoco dudó en aceptarla. Sus 35 años, el conocimiento del negocio y de la competencia, y su pragmatismo lo convirtieron en el candidato ideal para liderar el plan de vuelo que Copa y Continental tenían previsto para la nueva AeroRepública: una aerolínea con flota renovada, con tecnología de punta, con proyección internacional y con acceso a uno de los mejores programas de viajero frecuente del mundo (Onepass). En este proceso se han invertido hasta la fecha US$72 millones.

Cambio dramático Junguito consideró que su etapa en Avianca había terminado y que asumir la dirección de AeroRepública era todo un reto, y con el respaldo de los accionistas comenzó un cambio dramático en la aerolínea. "Si bien es cierto que AeroRepública venía siendo bien gerenciada, a tal punto que se convirtió en la segunda aerolínea del país pese a todas las vicisitudes, en muchos aspectos se manejaba como una empresa familiar por su formalismo, los procesos y la toma de decisiones. Desde cuando entró Copa ha llegado una transferencia de conocimientos que la ha fortalecido en todos los aspectos", señala Junguito. Ahora, la toma de decisiones se basa en estudios serios y hechos concretos. Se trazan objetivos y metas precisas que deben traducirse en el cumplimiento de los resultados. En esta etapa, todo está bajo revisión, incluso hasta la posibilidad de cambiarle su imagen corporativa.

Con ojo de consultor (trabajó en Estrategias Corporativas, McKinsey y Chase Securities), Junguito empezó a identificar las principales deficiencias de la compañía, a las cuales prefiere llamar 'oportunidades', tanto en la parte gerencial como financiera. Por ejemplo, que no había un avión que estuviera siempre disponible para cubrir cualquier necesidad que se presente en el desarrollo de la operación diaria, lo que hacía que los niveles de cumplimiento no fueran los más adecuados. Por eso, desde diciembre, en Bogotá permanece siempre una aeronave atenta a cubrir cualquier requerimiento, hecho que según Junguito ha permitido mejorar sustancialmente los índices de cumplimiento.

Y aprovechando la ventaja que ofrecen Copa y Continental en los procesos de negociación, AeroRepública uniformó por completo el interior de sus aviones, pues tenían forros y tapetes distintos no solo de un avión a otro sino dentro de un mismo aparato. Esta uniformidad fue considerada como una prioridad por parte de la nueva administración, en medio del proceso de construcción y mejoramiento de imagen de la aerolínea. También se contrató una empresa de consultoría que ya detectó 65 'iniciativas' de mejora de efectividad y eficiencia de procesos en diversas áreas de la compañía. Y mientras trata de atrapar una mosca que convirtió su oficina en su centro de operaciones, Junguito explica que están haciendo todos los esfuerzos para ser una empresa con la mayor eficiencia y productividad posibles y que para eso se están apalancando en las mejores prácticas de Copa y Continental para adaptar todo aquello que les permita ser más competitivos. "No tenemos clase ejecutiva, y por eso podemos tener más asientos en cada avión. No tenemos salas VIP, pero con la tecnología que estamos montando, como el E-Ticket, queremos que el viajero llegue de la oficina directo al avión. Esto nos permite trasladar al cliente tarifas más competitivas", sostiene.

Según la lectura que hace Juan Emilio Posada, ex presidente de Avianca, AeroRepública está en la fase inicial en la cual se organiza la casa por dentro, se estandarizan los procesos y se avanza en la modernización gerencial y tecnológica de la empresa. Según él, es necesario reestructurar muchos procesos, pues la aerolínea está dando el paso de una empresa pequeña a una que busca consolidarse y crecer en el mercado colombiano e internacional. Cabe recordar que desde el 1 de diciembre AeroRepública inició operaciones hacia Panamá, desde Cartagena y Cali. "Hay dos ventajas. La primera es que Roberto tiene una experiencia previa en consultoría y tiene métodos y ordenamiento mental. Tiene la experiencia de liderar procesos para rediseñar aspectos organizacionales y operacionales. Y la segunda, es que tiene a su favor la solidez técnica que Copa ha venido acumulando durante muchos años, y en este sentido puede recoger todas estas experiencias para aplicarlas en la organización. También beneficiarse de las economías de escala que se generan al ser parte de un holding tan importante, pero para eso se necesita una total integración de los procesos", advierte Posada.

Para la Asociación de Transportadores Aéreos Colombianos (Atac), también resulta importante el fortalecimiento de las aerolíneas nacionales. Según Claudia Velásquez, ejecutiva de la agremiación, la llegada de capital extranjero le genera confianza al sector. "Que empresas tan importantes como Copa decidan invertir en el país es una muestra de la seguridad y del futuro que se percibe en el negocio de la aviación nacional. Para los usuarios representa una nueva oportunidad de acceder a una aerolínea fortalecida que va a expandir su red de rutas y su portafolio de servicios", explica.

Guerra por la fidelidad Para Roberto Junguito, la primera gran ventaja competitiva de AeroRepública, en esta nueva etapa de internacionalización, es que Continental haya permitido compartir con la aerolínea su programa Onepass, de viajero frecuente, uno de los más grandes del mundo. Explica que de esta manera se está fortaleciendo la propuesta de valor hacia el mercado corporativo y que de ahora en adelante, volando por AeroRepública y otras 25 aerolíneas, los ejecutivos podrán acumular millas y redimir tiquetes para más de 700 destinos en todo el mundo.

Juan Emilio Posada reconoce el valor de este logro y explica que se trata de una jugada clave y muy importante para AeroRepública porque entra a este programa de una forma consistente con otras medidas e inversiones para atraer a viajeros de negocios. "Esta jugada le va a doler a Avianca, pues llega un competidor duro. Se trataba de un diferenciador muy importante que jugaba a favor de esta última y que AeroRepública va a tratar de reducir. De esta manera, se puede ir cerrando una brecha que incluso se puede voltear", dice.

De hecho, el 55% de los viajeros de AeroRepública provienen del mercado corporativo: Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla, Montería, Pereira y Cúcuta. La idea es crecer aún más en este segmento, y de ahí que Junguito no vea problema en irse de empresa en empresa a ofrecerles directamente a los presidentes los planes que tiene la aerolínea en este sentido. "Se trata del plan despegue. Les muestro cómo logramos mejorar el servicio, pues somos la única aerolínea certificada con la ISO9000 en todos los procesos, que ahora somos más puntuales, más seguros, que estamos renovando la flota y que aumentan nuestros pasajeros. Y les cuento de Onepass, del que también hacen parte más de 60 cadenas de hoteles, decenas de firmas de alquiler de vehículos y unos 90 almacenes de marca", relata Juguito.

Sin embargo, la aerolínea no descuidará el mercado turístico, pues es líder en varios destinos como Santa Marta, San Andrés y Leticia. De esta manera se despejan las dudas que tenían al respecto algunos socios estratégicos de AeroRepública, como los Hoteles Decamerón. Juan Pablo Franky, director comercial de esta cadena hotelera, recordó que la aerolínea desde su fundación ha tenido una vocación de servicio al turismo, con participación en rutas muy importantes para mover pasajeros vacacionales y que hasta el momento ha seguido manteniendo esa promesa a los clientes que quieren ir a los principales destinos de playa. "Para Decamerón es importante que a pesar de sus cambios mantenga una clarísima idea del impacto que tiene dentro del desarrollo y el engranaje económico del sector, pues ha sido uno de sus motores. Deben seguir interpretando ese papel y continuar con esa dinámica para seguir estimulando ese mercado doméstico".

Esta es la segunda vez que un alto ejecutivo de las principales aerolíneas nacionales se va a presidir la empresa de la competencia. El primero fue Ávila, que en 1993 dejó la presidencia de SAM para fundar AeroRepública. Doce años después se fue Junguito, uno de los artífices de la recuperación de Avianca, para reemplazarlo en el cargo. El primero la dejó en el segundo lugar con el 28,38% del mercado, según el más reciente reporte de la Aerocivil. ¿Será Junguito capaz de pellizcarle a Avianca el liderato que sustenta con el 40,67% del mercado?

La competencia se pone cada vez más interesante y, por ahora, el gran ganador sigue siendo el pasajero colombiano.
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