| 4/18/2006 12:00:00 AM

Adiós, don Enrique

El pasado viernes 17 de marzo falleció el destacado empresario José Enrique Luque Carulla. Su familia, empresarios y profesores lamentan su pérdida.

Una pequeña bandera nacional, símbolo de su inagotable compromiso con el desarrollo del país, acompañó su característico suéter negro hasta sus últimos días. Hace apenas un par de meses tuvimos la oportunidad de presenciar la que tal vez fue su última clase en la Facultad de Administración de la Universidad de los Andes, luego de 52 años de vida académica. Los jóvenes estudiantes agradecieron el gesto de Luque, quien dictó la clase con la ayuda de oxígeno. Apenas un ejemplo de cómo para don Enrique, el pionero de la enseñanza del mercadeo y las ventas en Colombia, su estado de salud no fue una traba para seguir aportando hasta el final de sus días desde donde siempre lo hizo, la academia y la empresa. Nieto mayor de don José Carulla Vidal, fundador de Carulla en 1905, su vida fue una historia de servicio. Enrique Luque estaba convencido de la necesidad de fortalecer la industria nacional. Esto lo hizo no solo en Carulla, en donde fue un baluarte entre los años 50 y 80, sino también trabajando para distintas compañías como Maquinaria Industrial, Productos Ramo y Colombina, como consultor de un sinnúmero de empresas como Fabricato, Renault, Puyana y Ladrillera Santa Fe, y como líder gremial presidiendo la junta directiva de Fenalco, entre otros cargos. A don Enrique le preocupaba que el país pasara por alto las enseñanzas de sus principales empresarios. Muestra de esto es que se acercó a Dinero con el único interés de que se contaran historias como la de Rafael Molano, fundador de Productos Ramo, y Carlos Eduardo Silva, de Comestibles Ricos. Se alegraba cada vez que se destacaba a un empresario colombiano como ejemplo. Se ganó el cariño y el reconocimiento del equipo editorial de la revista y se convirtió en referencia obligada para tratar temas como comercio, mercadeo y logística. Colombia necesita muchos más líderes con su perfil. Gente que entienda el valor de construir academia y que al mismo tiempo ejerza un impacto real en la vida empresarial. "Nunca me alejé del país -ni cuando estuve perseguido-, solo lo hice para estudiar o para traer tecnologías", le dijo a Dinero en una entrevista. Enrique Luque estudió ingeniería mecánica en la Universidad de McGill en Montreal y tan pronto se graduó, regresó a trabajar como ingeniero raso. El primer curso que dictó fue termodinámica en la Pontificia Universidad Javeriana en 1954, pero pronto encontró en el mercadeo y las ventas la pasión de su vida. En estas áreas no solo montó los primeros cursos que se dictaron en Colombia, sino que en compañía de colegas y empresarios también fundó instituciones como Diriventas. Se afanó hasta el último momento de su vida por alertar a las compañías nacionales para que redoblaran esfuerzos en sus competencias en mercadeo, y sobre todo en el campo de las ventas de cara al TLC, y también por la competitividad de la agricultura nacional.
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