| 1/1/2000 12:00:00 AM

Acelerador a fondo

La fusión entre Time Warner y America On Line tiene implicaciones gigantescas en el mundo y en Colombia. Pronto, todas las empresas serán empresas web.

En raras ocasiones un solo evento en el mundo de los negocios genera tantas consecuencias para tantas personas y en tantos países. En la economía de internet, en la que los meses equivalen a años y llegar de tercero es lo mismo que perder, la fusión de America On Line y Time Warner abre una nueva fase, en la cual las apuestas se multiplican y la velocidad se acelera exponencialmente.

Se trata de la fusión más grande de la historia, con una capitalización de US$182.000 millones en el momento de su creación. Pero su impacto va mucho más allá de los simples números. La operación señala la unión entre las economías del pasado y del futuro; entre las empresas de ladrillo y cemento y las web.



De vuelta a lo grande



En cierta forma, la fusión es un camino de regreso. Las compañías de internet se estaban convirtiendo en el sueño de un alquimista. Apoyadas en infraestructura ajena (módems, computadores y líneas telefónicas), habían invertido los valores tradicionales: mientras menos activos tenían, más dinero lograban captar en los mercados de capitales. Lo único importante era demostrar un acceso claro a los consumidores. Cuando AOL decide fusionarse con Time Warner, sin embargo, reconoce que ha llegado el momento en que debe hacerse a unos activos sólidos dentro de la economía tradicional. Como empresa de medios y comunicaciones, Time Wamer le ofrece la posibilidad de reducir el costo de j mercadeo, utilizar la segunda red de cable de Estados Unidos para llegar a los hogares y abastecerse de una enorme infraestructura de generación de contenido. A su turno, Time Warner, que había fracasado estruendosamente en sus esfuerzos por desarrollar una presencia en el web, adquiere acceso privilegiado a la mayor y más sólida comunidad en internet de Estados Unidos (54 millones de visitantes individuales en diciembre de 1999). Ambas partes esperan que la operación les otorgue una ventaja decisiva sobre sus competidores.

El mensaje para los grandes conglomerados tradicionales de medios es claro: nadie está a salvo de una adquisición. Los grandes capitales que han estado dirigiéndose a la compra de empresas web podrían emplearse en fusiones con empresas tradicionales de medios. Aunque los conglomerados de medios son empresas muy grandes, hay plata suficiente. Basta tener en cuenta que la capitalización de mercado de AOL valía US$163.000 millones antes de la operación, mientras que la de Time Wamer ascendía a US$83.000 millones. No solo las compras, sino también las alianzas de todo tipo se pondrán de moda en busca de equilibrar fuerzas frente al enorme poder de la nueva compañía.

Esta lógica se extiende más allá de los conglomerados de medios. El mercadeo del futuro no se limitará a anunciar en internet. Será necesario participar

plenamente en las comunidades web, lo cual es un concepto diferente. Los convenios que han desarrollado General Motors con AOL y Ford con Yahoo! para vender automóviles por medio del web son dos ejemplos de las nue,as tendencias.



¿Y en el trópico, qué?



La operación acelerará, sin duda, el desarrollo de la economía web en América Latina. Si bien el tamaño del mercado es menor al de Europa o Asia, América Latina es la región del mundo donde el acceso a internet está creciendo con mayor velocidad (está creciendo a tasas cercanas al 100% anual). Los grandes jugadores ya tienen los ojos puestos aquí y cada vez es menor el tiempo que debe pasar antes de que las tendencias de los países desarrollados se verifiquen en la región.

La mayor tajada del mercado será para quienes se consoliden primera y la carrera por desarrollar una presencia duradera en el web en la región se hará más intensa. Empresas como StarMedia y Yupi han sido muy exitosas obteniendo capital para el desarrollo de un mercado latinoamericano. AOL ya pidió autorización a la Securities and Exchange Commission para realizar una oferta pública de acciones de su empresa AOL Latín América. Cada vez son más las empresas de capital de riesgo que dirigen su atención hacia América Latina. Y hay una carrera feroz entre las grandes compañías de comunicaciones del mundo, como AT&T y Telefónica de España, para ofrecer acceso a internet por banda ancha en la región.

Por otra parte, América Latina está demostrando una sorprendente capacidad de desarrollo en Internet. En Brasil, algunos bancos están ofreciendo acceso gratuito a internet, convirtiéndose en jugadores de inesperada importancia. En ese mismo país ya hay seis millones de personas que 21 pagan sus impuestos por internet. En Argentina, el gobierno .; ha comenzado a financiarse con bonos por internet. En Chile, Amazon.com es ya la '' tercera librería. En Colombia, es de esperar que se aceleren los procesos que venían en marcha desde el año anterior, cuando se consolidaron portales como Laciudad.com, StarMedia, UOL y Bogo-ta.com. Al igual que en el resto del mundo, después de la fusión AOL Time Warner queda claro que el web es la rota crítica para los negocios en el nuevo milenio. "La alianza confirma el poder de interne[", dice Esteban Piedrahíta, de Laciudad.com. "Los conglomerados de medios no son invulnerables a una adquisición y eso es cierto en todos los países; podría incluso pasar en Colombia".

Por su parte, Alberto Saldarriaga, de StarMedia, afirma: "El nombre del juego es contenido. Los portales verán que el factor decisivo es el contenido, no el diseño ni los malabares tecnológicos. Y los medios tradicionales van a entender que han estado dormidos frente al web. Se han limitado a poner en línea lo que ya

tienen en papel, pero eso está lejos de ser suficiente".

Por otro lado, la presión para facilitar el acceso a la red y acelerar la construcción de una infraestructura para la navegación rápida por internet se intensifica. Pronto aumentará el número de cables submarinos que permiten comunicación de Colombia con Estados Unidos. Por su parte, la ETB está lista a ofrecer un servicio de módem DSL que representa una conexión de alta velocidad por las tradicionales líneas de cobre. En cuanto a la ampliación del número de usuarios de internet, estamos entrando en la era del acceso gratuito, que comenzará a ser prestado próximamente por IFX, una empresa que está iniciando este servicio en varios países de América Latina. A los proveedores pequeños de acceso a internet, la vida se les hará cada vez más difícil.

Una implicación grande de lo que está ocurriendo es el cambio de perspectiva para los portales pequeños, especializados y de alta calidad. En la carrera por agrupar contenido, y en las consolidaciones entre grandes empresas de intemet y de medios que se darán en el futuro, los portales pequeños que logren organizar comunidades alrededor de temas específicos serán altamente apetecidos, para ser adquiridos o para entrar en asociaciones.

Para los portales pequeños, viene ahora una rápida carrera por afianzar la calidad y optimizar su propuesta de valor para el navegante. La velocidad es esencial. "Nosotros buscamos convertirnos en la primera comunidad de subastas en habla hispana. Cuando los grandes del mundo desarrollado quieran entrar, encontrarán un rival fuertemente posicionado", dice Alberto Pardo, de Deremate.com. "Empezamos hace dos meses y ya tenemos 120.000 hojas de vida en nuestra base de datos", explica Pablo Londoño, de Laborum.com, un sitio especializado en mercado laboral para ejecutivos de alto nivel. En el web, lo fundamental es golpear primero y hacerlo muy bien.

El nuevo impulso de internet beneficia también a empresas tradicionales. Legis, por ejemplo, está volcando sus fortalezas en la provisión de contenido sobre temas jurídicos hacia el web. "Internet nos quita la camisa de fuerza que impone el papel", dice Juan Alberto Castro, presidente de la empresa. "Nos permite multiplicar el valor que agregamos a nuestros 130.000 suscriptores". Legis ha desarrollado un portal especializado en recursos humanos llamado Gestionhumana.com, en el cual ofrece contenido noticioso para los directores de recursos humanos, unido a una base de datos de hojas de vida de ejecutivos en el país. Este es solo uno de sus proyectos, pues está adelantando iniciativas similares en los campos del comercio exterior y la Información legal para el sector financiero. La empresa también está montando Liberlegis, una librería especializada en el web.

En realidad, el campo de acción es mucho más amplio de lo que parece a primera vista. "Todas las empresas operan en una comunidad, formada por sus clientes y sus proveedores. Esa comunidad puede encontrarse y articularse en el web", dice Ricardo Ramírez, de Emprendedor.com. Y cualquier empresa que tenga fortalezas transferibles al web puede desarrollar un portal especializado. ¿Cuáles podrían ser esas fortalezas? El desarrollo de contenidos, la creación de bases de datos dinámicas y actualizadas, la generación de valor por el suministro de información especializada, el ofrecimiento de una plataforma para la comunicación y el intercambio de ideas... las opciones son infinitas. De hecho, es difícil pensar en una empresa exitosa, en cualquier sector, que no tenga fortalezas en uno o varios de estos campos. Para todas ellas se abre un horizonte de posibilidades. Es cierto: en el futuro, todas las empresas serán empresas web.
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