| 3/16/2006 12:00:00 AM

A toda máquina

El auge del sector automotor disparó las ventas de las compañías de transporte de vehículos en el país, que aumentaron 35% su facturación el año pasado.

Mientras las exportaciones de vehículos ensamblados en Colombia crecieron más de 200% en 2004 y cerca de 50% en 2005; las importaciones aumentaron 45% y 51%, respectivamente. En total, los carros que llegaron y se fueron del país en los últimos 12 meses superaron las 120.000 unidades, en medio de un momento igualmente estelar para las ventas domésticas. Y todos esos autos no llegaron solos a sus destinos, lo hicieron por empresas de transporte de vehículos; más específicamente, sobre 'niñeras'. Así les llaman en el sector a estos largos camiones, los cuales sobre su lomo transportan pesadas cargas de carros que, en los últimos años, han logrado mover también varios miles de millones de pesos. Precisamente, el año pasado, el subsector de transporte de vehículos facturó en el país alrededor de $55.000 millones, según estimaciones de la Federación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera (Colfecar), es decir, 35% más que en 2004. Aunque expertos del sector afirman que la cifra puede ser mayor, el negocio marcha sobre ruedas desde hace 2 años y la demanda por los servicios de transporte de vehículos sigue superando a la oferta. De hecho, según Colfecar, en Colombia operan hoy 14 empresas especializadas, cuyo parque automotor ronda las 475 'niñeras'. Pero en medio del actual optimismo, las principales compañías del sector coinciden en afirmar que llegó la hora de pisar el freno, poner los pies en la tierra y moderar el crecimiento, pues "los volúmenes de ventas de carros tenderán a estabilizarse más temprano que tarde", afirma un transportador. Los crecimientos en equipo de las principales empresas especializadas en la materia han sido impresionantes. Basta mirar el caso del líder del mercado Aldía Logística, operador que para prestar eficazmente su servicio ha debido pasar de 30 'niñeras' en 2002 a 60 en 2003; 90 en 2005; 104 en la actualidad y al finalizar 2006 espera tener 120. "Nosotros hemos sido muy cautelosos. A pesar de haber comprado mucho equipo, lo hemos hecho con bastante mesura. No en vano, en el país ha sido más rápido el crecimiento de vehículos que el de niñeras", aclara José Javier Hernández, gerente administrativo de Aldía Logística. "Quedan 6 meses de recreo. Yo ya no compro una 'niñera' más", agrega otro empresario del transporte. ¿Cuenta regresiva? Los costos del negocio son altos y también sus riesgos. Mientras en 1997, cuando el sector automotor alcanzaba uno de sus máximos históricos en ventas, había en el país 22 empresas transportadoras de vehículos y 450 'niñeras'; en 2004, tras la crisis económica nacional y cuando apenas arrancaba la nueva bonanza automotriz, solo quedaban en operación 6 compañías y 270 'niñeras'. "Por eso, entre octubre de 2004 y septiembre de 2005, el crecimiento fue explosivo, para atender la desbordante demanda", afirma Gonzalo Echeverry, gerente de Transportes Vigía. El problema radica en que una 'niñera', compuesta por un cabezote (tractocamión) y un trailer, cuesta entre $135 millones y $350 millones. Así, un solo siniestro le puede costar al operador logístico hasta $500 millones. Además, su mantenimiento es costoso y teniendo en cuenta los altos fletes, los precios del combustible, y que este es un negocio de márgenes bajos, necesita altos volúmenes para compensar ese efecto. Pero el mercado ha seguido jalonando y una empresa como Transportes Vigía pasó de 26 a 60 'niñeras' en 16 meses, para cubrir las necesidades de sus clientes. "Las ensambladoras buscamos cumplimiento y compromiso con la marca, pues nuestro aliado logístico debe afrontar jornadas extenuantes de fin de semana y rutas con riesgos de seguridad. Otra gran condición es la calidad de sus equipos, pues antes las 'niñeras' eran muy viejas e inseguras, pero hemos propiciado una renovación importante en este parque automotor. Los transportadores han crecido como empresarios", asegura Clemencia Gómez, directora del departamento de informática y comunicaciones, encargada de exportaciones, de la Compañía Colombiana Automotriz (CCA). "La idea es trabajar con un operador logístico integral, tanto para el manejo del CKD (piezas importadas) como para la distribución de vehículos", anota Carlos Mario González, gerente del departamento de transporte de Sofasa. Las lecciones de la crisis de finales de los 90 le han permitido al sector entender que esta nueva época de oportunidades hay que manejarla con cabeza fría, y no crecer más de la cuenta. "Pensamos que el mercado se estabilizará alrededor de las 120.000 unidades anuales", calcula Nidia Hernández, gerente comercial de Aldía Logística. Por ahora, el negocio va a toda máquina.
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