| 11/23/2007 12:00:00 AM

A ritmo de concierto

El 24 de noviembre se presenta en Bogotá el grupo Soda Stereo en un concierto que ya agotó la boletería más costosa. Se estima que en Colombia se realizan 13 conciertos anuales de gran tamaño y que cada uno representa negocios que rondan los $8.000 millones

Ricardo Leyva no acaba de terminar un concierto cuando ya tiene todo listo para su próximo evento. En su oficina, ubicada en el norte de Bogotá, el personal corre de un lado para otro llevando documentos, contratos y cartas listas para su aprobación, mientras al otro lado de su despacho se oyen repicar los teléfonos para anunciar que ya están listas las cotizaciones para programar la traída del próximo artista internacional.

Era viernes 9 de noviembre. La noche anterior había finalizado el concierto de Alejandro Sanz, y aunque en algunas emisoras de radio se decía que el evento había resultado un fracaso por la falta de público, él se mostraba satisfecho por los logros obtenidos.

En otro lugar de la ciudad, la agenda del empresario Juan Pablo Ospina estaba totalmente copada con los compromisos para la realización del concierto de Soda Stereo, el próximo 24 de noviembre, uno de los más esperados por los colombianos tras más de una década de ausencia de este grupo, que decidió unirse de nuevo para realizar una gira mundial en la que pretenden recordar sus mejores éxitos.

Las 7.000 boletas para admirar a Soda Stereo en la localidad de platinum estaban vendidas en su totalidad desde finales de octubre. "El precio era de $400.000 cada una, pero ya se agotaron", respondían en el conmutador de Tuboleta.com, empresa encargada de la comercialización de las entradas.

En las oficinas de Evenpro, otra de las grandes empresas especializadas en organización de grandes conciertos, el ajetreo no era menor debido a los preparativos para la llegada de la banda inglesa de rock Iron Maiden en febrero de 2008, de la cual se vendieron las primeras boletas la segunda semana de noviembre.

Demanda creciente

Se calcula que en Colombia se realizan al año entre diez y trece conciertos de gran magnitud y un sin número de eventos privados. "La realización de eventos como los 40 principales, Soda Stereo, Rock al Parque y el Festival de la Salsa, entre otros, que cuentan con un gran desfile de artistas extranjeros, nos hacen sentir que Colombia y, especialmente Bogotá, está en la lista de los destinos preferidos para las presentaciones de reconocidos artistas internacionales", dicen representantes del Instituto Distrital para la Recreación y el Deporte (IDRD). "Yo creería que Colombia es el cuarto país de América Latina más importante para las giras de artistas internacionales, después de Brasil, Argentina y Chile", añade Leyva.

El empresario Asdrúbal Ramírez, especializado en la logística de los artistas que llegan al país, dice que Colombia supera a Venezuela y a Ecuador en el tema de conciertos debido a la profesionalización que han venido adquiriendo las empresas para la realización de eventos, a la organización para la comercialización de los mismos y a la disponibilidad que tiene el público para invertir en este rubro del entretenimiento.

"La gente está dispuesta a pagar $500.000 e incluso más para ver a su artista preferido en concierto", dice Edgar Cardona de la empresa de logística 911. Esta afirmación se corrobora en la página Tuboleta.com donde ya están a la venta boletas de $2 millones para el concierto denominado 'La fiesta más grande de fin de año', que se realizará el 30 de noviembre con artista colombianos en Tocancipá.

La danza de los millones

La organización de un concierto masivo, como por ejemplo el de R.D.B, Juanes o Shakira, entre otros, cuesta entre $1.000 millones y $2.500 millones, cifra que asume en su totalidad el organizador del evento y que luego recupera con la venta de la boletería y los patrocinios.

El ideal es que el 50% del evento se financie con la venta de boletería y es por esto que en muchos casos se comienza a vender hasta con tres meses de antelación. El otro 50% se financia con patrocinios de empresas. Pero no siempre es así, en algunos casos la boletería financia hasta el 70% y en otros los patrocinios son los que 'pagan' el evento.

Las estadísticas del mercado indican que convertirse en el principal patrocinador de un evento como el de Soda Stereo cuesta alrededor de $800 millones, en tanto que para los conciertos pequeños el patrocinio más importante oscila entre $50 y $100 millones. Esto le da derecho a tener su marca visible en pendones, boletería y material promocional del evento.

La promoción del concierto corre por parte del empresario que lo organiza, pero las disqueras también aportan para promocionar a los artistas e impulsar las ventas de sus discos.

Los principales costos en la organización de un evento están representados en la promoción, los escenarios y el pago de impuestos, eso sin contar el costo de traer al artista (ver recuadro).

Uno de los rubros más onerosos está en la logística para recibir al artista y a sus acompañantes. Esto implica alojamiento, comidas, bebidas, exigencias especiales, alquiler de equipos, personal de seguridad y contratos con empresas de transporte, entre otros. Por ejemplo, Alejandro Sanz llegó al país con 41 personas más, por lo que el costo total de alojamiento alcanzó los $10 millones por noche, y fue necesario alquilar dos aviones charter para transportar 29.000 kilos de peso representados en equipos. En el caso de Shakira, se requirió de un avión para el transporte de todo lo necesario para el show. El costo de un avión de carga es de US$90.000 por cada trayecto internacional y de US$13.000 por trayecto nacional.

En el caso de los escenarios, el alquiler puede variar. Un sitio como el Teatro Colón, con capacidad para 900 personas cuesta en promedio $8 millones por el día del show y uno como el Parque Simón Bolívar, para 60.000 personas, ronda los $17 ó $20 millones solamente el día del evento. A esto se suma el pago de $4 millones por el día del montaje y otros $4 millones por el día del desmontaje.

Además, los empresarios deben hacer el pago de impuestos a Sayco (10% del total de la taquilla), a Coldeportes (10%), a la Beneficencia (10%), al municipio (10%) y al Ministerio de Hacienda (35% del valor del contrato con el artista).

Y si bien la organización de estos eventos puede llegar a valer hasta $2.500 millones, los ingresos por cada concierto dan cuenta de que se trata de un negocio rentable, pues además del recaudo que se hace por taquilla y patrocinios, se mueven otros renglones como la publicidad en medios y hasta los negocios informales alrededor de los parques y estadios. Algunos empresarios calculan que un solo concierto puede llegar a mover en total hasta $8.000 millones en un solo día.

Fernando Dussán, representante de la empresa de iluminación Jaime Dussán, dice que un solo concierto genera trabajo temporal a cerca de 700 personas por un día, en seguridad, logística del artista y el evento.
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