| 2/6/2009 12:00:00 AM

A reducir inventarios

Una ley expedida por el Congreso de la República le pone límite a la matrícula de vehículos importados y podría generar una guerra de precios.

El pasado 5 de enero cambiaron las reglas de juego para los importadores de vehículos. El Congreso de la República expidió una ley mediante la cual los obliga a vender este año los modelos 2007 y 2008 que tengan en inventario, si no quieren asumir anticipadamente el costo de las matrículas.

A partir del primero de marzo de 2010, no se podrán matricular vehículos que hayan sido fabricados en años anteriores, ya que la norma busca organizar el mercado para que los empresarios tengan un mayor control sobre sus inventarios. Por eso, en los siguientes años solo se dispondrá de enero y febrero para vender los modelos del año anterior, explica el director Nacional de Transporte, Jorge Enrique Pedraza.

En lo que respecta a los vehículos modelo 2010, que empezarán a llegar en el segundo semestre del año, Pedraza asegura que en los próximos días el Ministerio expedirá una reglamentación en la que dejará claro que estos modelos podrán matricularse un año antes, como se ha venido haciendo tradicionalmente.

Se calcula que el país tiene actualmente 5.000 vehículos importados que corresponden a modelos 2007 y 2008, en su mayoría camiones, que no han sido comercializados. Este volumen, que parece alto, se presenta porque cada mes los pedidos se hacen proyectando las unidades que se venderán seis meses después. Por ejemplo, en enero de este año se hicieron los pedidos de los vehículos que se comercializarán en julio. La anticipación con la que los importadores tienen que proyectar el mercado, hace más difícil tener certeza sobre las unidades que van a vender cada mes. "Una vez se firman las cartas de crédito y se programan los pedidos no se pueden cambiar las condiciones con las fábricas porque ellas también tienen que programar la producción. Por esta razón siempre quedarán carros de un modelo anterior cuando se inicia un nuevo año", explica Matias Helt, presidente de Mercedes Benz.

La decisión del Gobierno obliga a los importadores a replantear las estrategias tanto para la rotación de inventarios como para la realización de los nuevos pedidos. Luz Elena del Castillo, gerente de Ford Motor Colombia, teme que esta medida pueda llevar a una nueva guerra de precios debido a que algunas marcas de motocicletas y vehículos ya están haciendo descuentos para salir de sus inventarios. "Esta es una mala señal porque distorsiona el mercado haciéndolo más vulnerable en momentos que la demanda está débil", señala.

La otra alternativa que tienen los empresarios para no salir a hacer descuentos, es matricular anticipadamente los vehículos asumiendo el 100% del costo y negociándolo posteriormente con el comprador en el momento de venderle el vehículo. Sin embargo Andrés Aguirre, gerente de Chrysler, asegura que tampoco sería una buena estrategia "porque el sobre costo de matricular los carros anticipadamente es alto y si de todos modos hay que venderlos con descuento las empresas pueden perder hasta un 20% del precio que se trabajó en las listas, afectando los resultados financieros de las compañías", afirma.

La mayor preocupación de los empresarios se centra en el tema de camiones, que se vieron afectados por la decisión que tomó el año pasado el Ministerio de Transporte de condicionar la matrícula de los camiones al pago de una póliza cuyo costo oscila entre $35 y $60 millones. "Esto desincentivó la renovación de vehículos de carga e hizo que muchas empresas se quedaran con grandes lotes de inventario", asegura Oliverio García presidente de la Asociación Colombiana de Vehículos Automotores, Andemos. De hecho, las ventas de camiones cayeron 36,8% el año pasado frente a 2007, cuando se vendieron 15.781 unidades, según Econometría.

Protección a las ensambladoras

El malestar de los importadores por la Ley también se debe a que las ensambladoras quedaron excluidas de cumplir con estos requisitos, lo que pondría a los importadores en desventaja. En el Ministerio de Transporte no dan explicación alguna de por qué se tomó la medida de esta manera. Sin embargo, hay quienes la interpretan como una forma de proteger el mercado nacional, en momentos en que los grandes fabricantes mundiales atraviesan uno de los instantes más difíciles de su historia.

Para Fabio Sánchez Forero, presidente de Mazda, la ley permitirá organizar el mercado. Sin embargo, considera que "quizá este no es el momento propicio para hacerlo porque muchas empresas aún están ajustándose a los cambios de la economía".

Mauricio Salazar, gerente general de Autogermana califica esta medida como una locura. "Perú y Chile lo hicieron pero luego se dieron cuenta que seguir protegiendo el mercado no era una buena salida porque se deteriora el sector automotor", señala.

Los importadores sienten que están entre la espada y la pared, ya que si no tienen la suficiente oferta de vehículos en vitrina no podrán competir en igualdad de condiciones con los ensambladores. Pero si piden demasiado, tendrán sobrecostos para matricularlos.

La nueva Ley genera un ruido adicional en un mercado que el año pasado se redujo en 14,8%, según Econometría, y que este año prevé una caída mayor como efecto de la crisis económica. Sin embargo, los volúmenes de ventas seguirán siendo los terceros más altos de la historia.
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