| 2/12/1999 12:00:00 AM

A punta de autopartes

En un momento en que nadie cree en el futuro de la industria automotriz en el país, el grupo Neme acaba de firmar un contrato para exportar US$100 millones en autopartes.

Con la convicción de que el sector transporte es el que jalona el crecimiento económico y que, por tanto, hay que estar ahí, el grupo Neme inició labores en los años 50 en la producción de repuestos y autopartes, en un mercado que hasta ese momento había sido sólo de importación. Hoy, casi medio siglo más tarde, el grupo se prepara para crecer sus exportaciones de US$20 millones a US$100 millones en los próximos 4 años. Lo hará mediante un contrato de suministro de autopartes que acaba de firmar con la Ford. Las partes serán producidas en Colombia por las empresas del grupo y tendrán como destino los países latinoamericanos. Esto, sin duda, implicará una gran inversión en tecnología y procesos que garanticen la calidad.



El grupo ha exportado al Norte de Africa, Australia, Medio Oriente, Estados Unidos y América Latina. La alta calidad se lo permite.



Pero haberse convertido en proveedores de las grandes multinacionales del mundo automotor no fue gratuito. A la visión y confianza de los fundadores del grupo, los hermanos Chaid y Hares Neme, se sumó su obsesión por la calidad. Durante años, invirtieron en la creación de sistemas de control de calidad que, aunque han requerido grandes inversiones en tecnología, capacitación y entrenamiento, los han colocado en las grandes ligas internacionales. Gracias a este esfuerzo permanente, este conglomerado se convirtió en el primer grupo en América en conseguir para todas sus empresas la calificación QS 9000, por encima de las exigencias de la norma ISO 9000, que otorgan los tres grandes productores de carros, General Motors, Chrysler y Ford, y que está enfocado únicamente a productos automotores. Para Nayib Neme, cabeza visible de este grupo que está en la segunda generación, "éstas han sido inversiones defensivas que no generan un mayor precio de venta, sino que garantizan seguridad y calidad".



El grupo Neme ha sido bastante activo en el tema de las exportaciones y, aunque más que con grandes volúmenes, ha participado exitosamente en nichos específicos de mercado por flexibilidad y capacidad de atender producciones cortas. Por medio de sus diversas empresas, el grupo ha exportado autopartes a varios países y nichos pequeños en el Norte de Africa, Australia, Medio Oriente, Estados Unidos y América Latina. El año pasado, por ejemplo, exportaron en autopartes un total de US$20 millones y en fibra recubierta exportaron US$22 millones. En el mercado de Estados Unidos ven un potencial adicional para aumentar sus exportaciones, porque el mercado de reposición en ese país es muy amplio (250 millones de vehículos) y, además, porque las autopartes provenientes de Colombia no tienen arancel.



De alguna manera, este grupo siempre ha estado expuesto a la apertura por el contrabando de autopartes. No obstante, es claro que cuando se produjo la apertura tuvieron que subir la guardia pues la competencia se trataba ya de empresas multinacionales dispuestas a invertir en las empresas locales de autopartes utilizando su propia tecnología.



El foco

El grupo Neme está básicamente en el sector de autopartes. No obstante, y como herencia de una época en la cual los excedentes se utilizaron para diversificarse, han participado en la producción de fibra sintética para medias de mujer en Fibrexa, que hace poco fue absorbida por Worldtex Inc., la compañía más grande de fibras en el mundo, en comunicaciones y en algunos otros negocios menores. El objetivo del grupo hoy es concentrarse en su negocio central de producción de autopartes para vehículos nuevos y para reposición que es lo que realmente conoce y sabe hacer, ya que como lo afirma Orlando Alvarez, vicepresidente financiero de la organización, "la energía no se puede desgastar". Por esta razón, ha orientado el presupuesto de inversiones al mejoramiento de plantas actuales y está buscando salir de las inversiones que no están relacionadas con el negocio base.



Lo interesante de un país como Colombia es que "está todo por hacer": Nayib Neme.



Detrás de toda la estrategia del grupo está el convencimiento de que el sector transporte es el que realmente mueve las economías, tal como ha sucedido en los países desarrollados. En palabras de Nayib Neme, "es un sector que no sólo involucra a muchos sectores, sino que opera con una mentalidad de avanzada en tecnología y productividad. Al hablar de economías abiertas, producción en serie y en general aspectos que inciden en la economía, el automóvil como tal es fundamental. Este mueve una parte vital del pensamiento industrial".



Los productos



En el mercado de autopartes que maneja este grupo hay dos clases de negocios: el mercado original y el de equipo de reposición. Son dos mercados con calidades y papeles muy diferentes. Los dos con un gran potencial de crecimiento.



En el primero, porque la relación automóvil por número de habitantes en Colombia aún está muy lejos del promedio latinoamericano. "Si se mira el contexto de toda América Latina, desde México hasta Argentina, el promedio de estos países es de 12 personas por vehículo, en Colombia ese promedio es de 20 personas por carro. Esto significa que hay un potencial de crecimiento muy alto, tanto para el importador como para el productor nacional. Todo depende de la relatividad con que se mire la situación. Son años buenos", afirma Nayib Neme.



Por el otro lado, en el negocio de equipos de reposición, el mal estado de las vías en el país se convierte en un gran aliado, ya que demanda un mayor mantenimiento de los carros y, por tanto, una mayor reposición de partes de automóviles. Además, al colombiano promedio le gusta cuidar su carro y es muy exigente con la calidad de los repuestos. Por esta razón, las empresas de autopartes cuentan con procesos de fabricación que involucran una alta tecnología. Además, han tenido que mejorar la tecnología y las formulaciones de los productos provenientes del exterior, para cumplir los requerimientos de los clientes. Por otra parte, el carro colombiano tiene un promedio de vida muy largo. Mientras que el promedio de vida útil de un carro en los demás países es de 8 a 10 años, en Colombia es de 20 años. Esto exige mayor mantenimiento y continuidad en los productos de repuestos y autopartes.



Aunque este grupo tiene una clara vocación exportadora, es consciente de la importancia que tiene el mercado interno para el crecimiento de la organización. Por esta razón, parte de la estrategia ha sido ponerle siempre gran atención a este mercado, el cual aunque exigente es muy valioso para el grupo. Esta es una de las razones por las cuales sus plantas se encuentran ubicadas en la región central del país, donde se concentra el 70% de la demanda. En un futuro, dependiendo de la forma como se desarrolle la demanda externa por sus productos, el grupo no descarta la construcción de plantas en otros países como Venezuela, Ecuador o Brasil para atender estos mercados. Ya, de hecho, algunos productos se fabrican en Ecuador y Venezuela en plantas propias. Además, para ser más eficientes, se han creado en estos países centros de acopio donde se entregan los productos.



El grupo no descarta la construcción de plantas en Venezuela, Ecuador o Brasil.



Inversionistas y socios estratégicos



El haber estado siempre en el sector de transporte los ha hecho muy conscientes de lo que significan la globalización y las alianzas y fusiones que ésta ha traído. Aunque son ahora mucho más cautelosos con la competencia que antes de la apertura, aún no están listos para alianzas de ningún tipo. "No tenemos ganas de casar a nuestras hijas", afirma Nayib Neme. Por esta razón, lo que han buscado es que algunas de sus empresas de autopartes se conviertan en proveedores de las grandes marcas internacionales para Latinoamérica.



El país y el futuro



Dentro de su tradicional optimismo, heredado de su tío Chaid, Nayib Neme considera que en el país se respira un nuevo aire y que el 99 es un año más positivo en el cual se empezará a hablar de recuperación. Para él, "las personas están más entusiasmadas y ven que se pueden hacer cosas, eso se traduce en progreso". Esto a pesar de que en la actualidad se encuentran en un proceso de reacomodamiento, debido a la crisis del país. Pero para él esto no es un obstáculo "porque no hay que tenerles miedo a las crisis. Por el contrario, hay que aprender a superar las vicisitudes".
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