| 12/17/1999 12:00:00 AM

2000 un año de oportunidades

Será el año de las compras, las alianzas y las exportaciones. Las empresas acelerarán la transición hacia un nuevo modelo de negocios.

La economía colombiana terminará el siglo XX en una situación difícil, pero llena de oportunidades. Después de dos años de caída en el crecimiento de la economía y, por ende, de las empresas, el 2000 será el año de las adquisiciones y de las alianzas de las firmas transnacionales y locales que deciden comprar mercado a precios atractivos. Será además el año de consolidarse en los mercados globales.

La destrucción de valor en el 99 fue monumental y eso pone la mayoría de los activos empresariales a precios muy atractivos. Basta un ejemplo: la empresa típica Dinero (promedio basado en las primeras 5.000 empresas) vale 50% menos en diciembre de 1999 si se compara con el mismo mes del 98. ¿La razón? El deterioro en su capacidad de generación de ingresos. Esta situación se replica en todos los sectores de la economía y en algunos es particularmente crítica como en la construcción, cuya fase recesiva ya completa cinco años consecutivos.

El 2000 será un año para salir de compras. Y muchas empresas lo tienen claro: Procter & Gamble tiene a Colombia en la mira como segunda opción de crecimiento después de Brasil y Argentina. El banco holandés ABN AMRO aspira a lograr al menos el 4046 de su meta de convertirse en el tercer o cuarto banco del mercado. Los bancos Santander y BBV ya han adquirido porciones importantes del mercado de fondos de pensiones. Será un año de negocios públicos. Todos los procesos de privatización represados desde el 99, como la venta de la ETB, Camocol, las electrificadoras, ISA e Isagen, tendrán que desencadenarse. Negocios que representarán un valor cercano a los $5 billones.

Por otro lado, el impulso exportador tendrá que tomar aún más dinamismo. Con una tasa de cambio con tendencia al alza y pasadas las reestructuraciones internas de las empresas para ganar productividad, el terreno debería estar abonado para la conquista de mercados externos.

En el 2000 surgirá una nueva tendencia: la envidia constructiva. Los logros de algunas empresas en el 99 en materia de alianzas, desinversiones en sectores no críticos, recepción de capital extranjero y cesión de control harán que una segunda tanda se sume a la ola de cambios, de aquellas que estaban menos convencidas de la necesidad de ganar ventajas competitivas y de ajustarse a la nueva realidad.

El 99 fue complejo en materia de control estricto en el flujo de caja de las empresas. Las empresas enfrentaron las complicaciones de carteras morosas con clientes y cuentas por pagar con proveedores, un círculo nocivo de destrucción de valor. El 2000 será muy parecido en el primer semestre, pero en la segunda mitad se espera un repunte para pensar en nuevas inversiones, en planes de negocio estratégicos a 9 y 5 años y en consolidar las ventajas competitivas.

Otro elemento crítico del 2000 será el ajuste y saneamiento del sistema financiero. Seguirán las capitalizaciones, las tomas de control por parte de Fogafin y las alianzas estratégicas y las privatizaciones de varias de las entidades nacionalizadas marcarán el rumbo del sector.

En materia de obras publicas e infraestructura se presentarán grandes oportunidades como Transmilenio, la tercera generación de carreteras que demandará inversiones por $2,5 billones y los proyectos de exportación de gas a Centroamérica.

En tecnología e Internet también se esperan grandes movimientos. El auge de los nuevos negocios de la red en el segundo semestre del 99 hace pensar que el 2000 tendrá todo el potencial. Se ven nuevas apuestas en sitios de contenido para nichos específicos de mercado y el surgimiento de nuevos modelos de economia una vez todo el sistema financiero logre procesar de manera masiva las transacciones en línea y con tarjeta de crédito. En estos negocios se esperan transacciones por cerca de US$50 millones en el 2000. Internet se ha tardado más tiempo en entrar al mercado colombiano que en los países desarrollados, pero una vez tome impulso, el proceso será inatajable.

El 2000 será un año de transición, de hacer la tarea en materia de ajustes, reestructuraciones, capitalizaciones y alianzas estratégicas. Todo ello para entrar al 2001 con las baterías recargadas para la tan esperada fase de recuperación.
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