| 12/17/1999 12:00:00 AM

1999 UN ANO DE APRENDIZAJE

EL 99 NO FUE UN AÑO TAN MALO PARA TODOS COMO PARECE. EMPRESARIOS QUE SE ANTICIPARON A LOS CAMBIOS LOGRARON UN REVOLCÓN SIN PRECEDENTES EN SUS ORGANIZACIONES.

El 99 fue un verdadero año sorpresa. Muy pocas esperaban el ajuste recesivo de la economía y, en muchos casos, los empresarios iniciaron el año pensando que las dificultades eran coyunturales. Pero no fue así. El 99, son duda, será recordado como uno de las años más complejos para el mundo de los negocios en la historia del siglo XX. Lo que parecía pasajera se volvió permanente. Las empresas se ajustaron a nuevas reglas, a una demanda golpeada, a la competencia internacional, a la reestructuración de abultadas deudas en dólares y en pesos y muchas enfrentaron procesos concordatarios y liquidaciones. Pero no todo fue negativo. Para muchos surgieron oportunidades de oro para ocupar espacios de mercado que otros dejaron por la crisis, por la lucha contra el contrabando. Además, la competitividad de la tasa de cambio abrió nuevas posibilidades de negocios de exportación.

Fue además un año constructivo desde el punto de vista estratégico y de aprendizaje. En el 99 las organizaciones crecieron más en conocimiento de sus mercados y en cómo enfrentar los nuevos retos, de lo que habían crecido en los últimos diez años. La transformación empresarial superó todas las expectativas. La crisis obligó a repensar los negocios, a volver al foco, a revisar el exceso de diversificación y a aceptar que en el mundo de hoy no se puede actuar solo y que definitivamente el mercado no es local, sino global. Por ello, las exportaciones se convirtieron en el primer objetivo de los planes de negocio de muchas empresas.

Fue un año de parálisis en los negocios públicos, porque no fue posible concretar las principales privatizaciones. Aunque no se movilizaron muchos activos ni se cerraron todos los negocios que se planearon en el sector privada, el 99 de todas maneras fue particularmente trascendental en alianzas. Los principales conglomerados como el Grupo Empresarial

Bavaria y el Grupo Empresarial Antioqueño avanzaron en el camino de buscar y encontrar aliados estratégicos para negocios que se apartan de su core business, como en el caso de Colseguros, o para fortalecer los que si son definitivos como sucedió en Nací con la alianza con Danone.

Incluso empresas medianas vieran la necesidad de entregar parte del control a jugadores globales para tener acceso a mercados, capital y tecnología. La empresa de telecomunicaciones ReyMoreno es un caso típico por su alianza con Telefónica de apaña. El mayor auge en alianzas y compras se dio en la industria, pues según cifras hasta septiembre del 99. la inversión extranjera había aumentado 47% frente al mismo periodo del año anterior.

La necesidad de socios globales movió muchas empresas a reestructurarse internamente, a "vestirse para la fiesta". En alimentos, por ejemplo, se produjo lo que fácilmente se podría catalogar como la alianza local del año: varias fincas de aceites y grasas conformaron el proyecto Team, que les permitió ganar economías de escala, reducir costos y mejorar sus ventajas competitivas. Otro caso interesante fue el de Avianca, empresa que desarrolló su centro de conexiones en Bogotá (el hub), que hace a esta aerolínea más atractiva para cualquier socio potencial.

En el sector financiero también se produjeron cambios de fondo: los accionistas y Fogafin realizaron capitalizaciones por $3.3 bollones. Además, se dieron jugadas estratégicas en los fondos de pensiones de manera que el mercado será controlado por solo cuatro grandes jugadores y no ocho, como hasta hace poco.

Pero lo más importante del sector financiero fue el cambio de mentalidad. El modelo de financiar con base en el reconocimiento del acreedor y las garantías hizo crisis y empezó a ganar terreno la cultura

del business plan o la de prestar a partir de la capacidad que tengan las empresas de generar ingresos en el futuro.

Fue un año en el que realmente se pasó de la burbuja de los años 95 y 96 a un mercado más realista. Aunque es claro que se dio un retroceso en términos de riqueza y de bienestar social, la crisis también ha abierto nuevas oportunidades. El 99, por ejemplo, fue definitivo para la economía, para el mundo acelerado de los negocios tecnológicos y basados en Internet. La compra de Bogota.com por parte del portal latinoamericano Yu-pi.com marcó un punto de partida para los negocios en la red. Solo en el segundo semestre se crearon cerca de diez portales nuevos en Colombia y entraron empresas nuevas de Internet.

El 99 fue, sin duda, un año de contrastes. Las dificultades, la necesidad de reducir las plantas de personal y las quiebras se combinaron con decisiones estratégicas de largo alcance, consolidación de mercados y asociaciones con empresas globales y apertura de nuevas oportunidades que serán claves en la fase de recuperación que se avecina. Fue el revolcón empresarial más importante de los últimos años, liderado por aquellos que se anticiparon a los cambios.

Al principio del 99 pocos vieron la dimensión de los problemas. Luego vinieron la desesperación y la frustración. Los empresarios ganadores lograron sobreponerse para buscar las soluciones.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?