| 10/31/2013 7:30:00 AM

Batalla de mujeres

A dos semanas de las presidenciales en Chile, Michelle Bachelet y Evelyn Matthei puntean las encuestas, con propuestas diametralmente opuestas. Todo indica que habrá segunda vuelta.

El 17 de noviembre los chilenos elegirán a su sexto presidente escogido democráticamente desde que finalizó la dictadura y todo indica que, por segunda vez en la historia, este cargo será ocupado por una mujer.

Las encuestas que se conocen hasta ahora pronostican que no solo será una presidente, sino que será la misma que fue pionera en el cargo: Michelle Bachelet. Pero, aunque todos los sondeos la dan como segura ganadora, es factible que exista una segunda vuelta en la que competiría con otra mujer: Evelyn Rose Matthei. Esta sería la primera vez que en Chile se realice una segunda vuelta electoral que, de ser necesaria, tendrá lugar el 15 de diciembre, un escenario muy probable según las mismas encuestas. Hasta el cierre de esta edición, Bachelet contaba con 32% de la intención de voto y Matthei con 20%, en una campaña bastante atomizada, dado que hay nueve candidatos en contienda.

El género y el hecho de encabezar las encuestas no son las únicas cosas en las que coinciden Bachelet y Matthei. Pertenecen a la misma generación (la primera tiene 62 años y la segunda 60) y son hijas de generales de la Fuerza Aérea de Chile. Sin embargo, Fernando Matthei y Alberto Bachelet tomaron caminos distintos que marcaron a sus hijas.

Bachelet fue leal al derrocado presidente socialista Salvador Allende y murió en la cárcel en 1974. Matthei, por su parte, estuvo en la junta de gobierno militar encabezada por Augusto Pinochet. Evelyn Matthei, por su parte, es ingeniera comercial, exministra de Trabajo y excongresista. Fue una de las últimas candidatas en entrar a la campaña presidencial y su ingreso se dio tras la renuncia, por motivos de salud, de Pablo Longueira, quien había resultado ganador de la elección primaria de la derecha, su partido. Matthei es, por ende, la candidata del oficialismo y cuenta con el apoyo del actual presidente, Sebastián Piñera, pues antes de convertirse en candidata formaba parte de su gabinete. Y aunque el jefe Estado y Matthei hoy tienen una buena relación, un escándalo entre los dos fue el que le dio popularidad a la rival de Bachelet.

A finales de la década de los 80 y comienzos de la de los 90, Piñera y Matthei eran integrantes de la llamada Patrulla Juvenil, un grupo de jóvenes políticos de derecha que quería llegar a la Casa de la Moneda. Sin embargo, las rencillas entre los dos le pusieron fin a la patrulla, tras conocerse una grabación en la que Piñera pedía desacreditar a su compañera acusándola de ser “una cabrita chica, despistada”. El episodio se conoció como el ‘Piñeragate’, dado que involucraba chuzadas que permitieron conocer la mala relación entre los supuestos amigos, que finalmente abortaron sus planes políticos del momento.

Lo que viene
Un perfil realizado por el portal Poderopedia sostiene que Matthei es famosa por su fuerte temperamento, al punto que ha sido acusada de insultar a sus compañeros y perder la compostura en público. En los últimos años se han difundido videos en los que se dirige despectivamente a otros colegas políticos. Pero, algunos analistas consideran que esa fama de guerrera es el arma que necesita la derecha para vencer a Bachelet, quien cada vez se consolida más en el primer lugar de las encuestas. Matthei ofrece una visión totalmente opuesta a la de Bachelet. Está en contra del aborto, aunque apoya el matrimonio igualitario, no comparte la idea de dar educación universitaria gratuita, pues considera que deben reforzar la primaria y secundaria y tampoco piensa que sea vital realizar una reforma tributaria, o al menos no como la está proponiendo Bachelet, pues en su concepto golpeará a las Pymes que son las generadoras de empleo.

Es más, las propuestas de corte socialista de Bachelet, que incluyen una reforma al sistema pensional de Chile –que es el mismo que se usa en Colombia– llevaron a Matthei a asegurar que ella representa una política similar a la de Angela Merkel en Alemania y su contrincante las de la Alemania del muro de Berlín.

Cualquiera de las dos que resulte ganadora deberá mantener a Chile como la economía modelo de América Latina, en un contexto en donde las materias primas, como el cobre –principal producto de exportación de ese país– están a la baja y en momentos en que el crecimiento regional se está desacelerando. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) acaba de recortar su pronóstico para Chile de 4,9% a 4,2% este año y de 5,3% a 4,5% el entrante. Ojalá que la nueva presidente pueda enderezar el camino.

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