| 8/1/2012 6:00:00 PM

Los tumbos del euro

El 12 de septiembre no será el fin del mundo, pero sí marcará el punto de quiebre de la moneda europea. Mayor devaluación parece inminente.

El euro está desafiando la ley de oferta y demanda. Esto explica por qué el jueves 26 de julio, tras el anuncio del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, de hacer “lo que sea” para salvar la moneda comunitaria, su proceso de devaluación se frenó.

Esta ley económica plantea que a mayor oferta y menor demanda, el precio del euro debería bajar. Pero, de una cotización de 1,20 frente al dólar –que alcanzó a mediados de julio– el viernes 27 esta moneda ganó valor y subió a 1,23. “Comprender esto es difícil, pues todos entendimos que el BCE usará su capacidad de emisión monetaria para comprar activos e inyectar liquidez a la economía, lo que debería haber debilitado la moneda”, sin embargo, no ocurrió así, explica Manuel Felipe García, gerente de soluciones de inversión de Skandia.

El anuncio de Draghi contuvo la devaluación que traía la moneda europea y devolvió la euforia a los mercados de valores, que en los últimos días de julio recuperaron su impulso y mostraron crecimiento. Pero no por mucho tiempo.

Atrapada entre las malas noticias económicas que se escuchan a diario en Europa, la moneda sigue dando tumbos y estará así por lo menos hasta el 12 de septiembre, cuando el Tribunal Constitucional de Alemania dé su veredicto sobre la constitucionalidad del Mecanismo Europeo de Estabilidad (Mede), creado para comprar directamente deuda de bancos españoles e italianos. La decisión no solo afectará el futuro del euro, sino posiblemente el de la canciller alemana Angela Merkel, que negoció el Mede.

Si el concepto es negativo, nadie parará la debacle, pues la moneda es rehén de la incertidumbre que se cierne sobre las principales economías europeas. Pero si el concepto del Tribunal es positivo, apalancará el salvamento de economías como España e Italia, eso sí, a un costo que podría incluir una profunda devaluación.

Expertos como el nobel de economía, Paul Krugman, insisten en que el euro tiene sus días contados si la Eurozona mantiene la receta de acentuar la austeridad, pues esto llevaría a las economías en problemas al límite. Krugman ha criticado duramente la política de austeridad promovida por la canciller Angela Merkel y no pierde oportunidad para enrostrarles a los líderes europeos los resultados obtenidos por Islandia que, tras la profunda crisis de hace un año, salió adelante devaluando su moneda y hoy muestra una economía vigorosa.

Martin Feldstein, profesor de Harvard, también apuesta por que el futuro del euro está atado a una mayor devaluación. En su columna publicada el 29 de julio en el Financial Times, Feldstein planteó que la salvación de la Eurozona y la integración del bloque dependen de una mayor depreciación de la moneda, pues haría más competitivas las economías de la periferia y reduciría o incluso eliminaría los déficits actuales.

Por ahora, y mientras se cumplen las previsiones de los economistas, el consenso de los expertos apunta a que la inestabilidad del euro lo convierte en un valor poco fiable para la inversión. Y nadie sabe por cuánto tiempo más.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?