| 3/20/2014 5:00:00 AM

Monopolios en fuga

La nueva Ley de Competencia estará lista antes de finalizar marzo. Pero varios de sus artículos han levantado ampolla en más de un monopolio que se ve amenazado.

Dicen que en el origen de las grandes fortunas siempre hay un gran misterio. Y podría añadirse que en buena parte de ellas también hubo un gran monopolio. Pero en México el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto está dispuesto a desafiar esta premisa con la presentación de la nueva Ley Federal de Competencia Económica.

La iniciativa fue enviada al Congreso hace apenas unas semanas y ya ha levantado tal polvareda que muchos anticipan que su paso por el legislativo generará una gran batalla, aunque el gobierno prevé que esté aprobada antes de finalizar marzo. ¿Por qué esta iniciativa tiene a todo el mundo alborotado?

Para el gobierno, la nueva ley busca mejorar la competitividad y eliminar los monopolios, que han llevado a que los ciudadanos paguen bienes y servicios hasta 40% más costosos que en otros países de América Latina. En materia de competitividad, los indicadores no son buenos: según el Foro Económico Mundial, México ocupa el puesto 114 entre 148 naciones.

Parte de la solución está en dos normas básicas contempladas en la nueva ley: eliminar las barreras de entrada al mercado y aportar una mejor definición de los llamados “insumos esenciales” para evitar prácticas monopolísticas.

Aunque a simple vista la iniciativa resulta prometedora para los consumidores, está pisando callos en poderosos sectores que se sienten amenazados. Y no es para menos. En un país donde las principales empresas se consolidaron en mercados de pocos jugadores, la llegada de una medida de este estilo resulta irritante.

El director de la revista T21, Osiel Cruz, señala que varias compañías mexicanas llegaron a crecer e internacionalizarse luego de comprar competidores y consolidar mercado. Entre ellas figuran Cemex, que tras lograr 80% del mercado decidió salir a España; o América Móvil, que obtuvo 80% del mercado mexicano antes de extenderse a otros países.

En otros casos hay participación extensa, como ocurre en televisión con Televisa y TV Azteca, con 70% y 30% de audiencia; o Bimbo, que maneja más de 70% del negocio de pan y pasteles industriales, o las cervecerías Modelo y Cuauhtémoc-Moctezuma, que se dividen por mitad el negocio.

Los cambios que plantea la nueva Ley de Competencia llegan en una coyuntura compleja para muchas empresas mexicanas que apenas están saliendo de la crisis generada por la caída del mercado de Estados Unidos en los últimos años.

Sin embargo, la realidad muestra que la mejora de la competitividad en México pasa por un ajuste en los mercados que termine de una vez por todas con las prácticas monopólicas que mantienen rezagado al país y afectan a los consumidores.

TV, en alerta

Las preocupaciones sobre la nueva Ley no se circunscriben al empresariado mexicano. Un artículo de la ley tiene en alerta a los estudios de televisión de Estados Unidos y a los publicistas porque, según el diario The Wall Street Journal, establece que la mitad del tiempo publicitario disponible en los sistemas de televisión paga sea asignado a sus operadores. La Television Association of Programmers Latin America, que representa a productores como Time Warner, Walt Disney y 20 Century Fox, cree que esto elevaría las tarifas de suscripción, afectaría las inversiones y, sobre todo, iría contra las provisiones del tratado de libre comercio TlcAn.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?