| 2/6/2014 2:41:00 PM

El Quijote

El lanzamiento de un ‘nuevo orden económico’ para Venezuela podría quedarse en el papel, mientras el país sigue sumido en una grave crisis económica.

La desenfrenada carrera de anuncios para enfrentar la crisis económica que vive Venezuela no le ha salido bien al presidente Nicolás Maduro. Tras lanzar amenazas al sector privado, ajustar otra vez el gabinete económico y modificar de nuevo las medidas cambiarias, la batalla sigue perdida.

Por eso, el escepticismo cunde frente al ‘nuevo orden económico’ lanzado el domingo 2 de febrero por el vicepresidente del área económica, Rafael Ramírez, con el fin de mejorar la administración de divisas y restituir el equilibrio entre producción y consumo.

El desbordado crecimiento de la inflación, el caos cambiario, la corrupción en el manejo de las divisas, el contrabando y el desabastecimiento de bienes primarios son cinco plagas contra las cuales el gobierno ha lanzado una guerra que pocos creen que ganará. Este es el escenario en que hoy se desenvuelve la caótica economía venezolana.

1. Caos cambiario. La eliminación de Cadivi y su cambio por el Centro Nacional de Comercio Exterior (Cencoex), le ha servido al gobierno para ganar tiempo y mirar cómo maneja la entrega de divisas. Sin embargo, el caos ha comenzado con la decisión de las aerolíneas internacionales de suspender sus vuelos hasta que el gobierno pague las deudas pendientes –que superarían los US$3.000 millones–. A estas empresas se sumaron las firmas automotrices y algunas compañías de alimentos que no tienen recursos para importar materias primas y procesarlas.

2. Desabastecimiento. Los anaqueles en los supermercados siguen sin mercancías porque el gobierno no ha aprobado divisas para importarlas. El gobierno acaba de anunciar que este año se asignarán US$42.960 millones para atender las importaciones en salud, educación y alimentación, y gozarán de una tasa preferencial de 6,30 bolívares. Estas divisas representan 82% de las necesidades totales, lo que implica que para el resto de compras –unos US$11.800 millones– se aplicará la tasa de 11,30 bolívares por dólar. Sin embargo, el economista José Guerra cree que este año la tasa preferencial solo se podrá sostener para 66% de los productos, porque el gobierno no tiene suficientes dólares.

3. Corrupción. Las denuncias que desde hace varios meses venía haciendo la oposición sobre el mal manejo del sistema de control de cambios bajo el esquema de Cadivi fueron reconocidas por el propio gobierno. El vicepresidente del área económica, Rafael Ramírez, confirmó que por lo menos 30% de las divisas otorgadas “fueron desviadas de su objetivo original”. En el caso de corrupción estarían comprometidos altos funcionarios del gobierno, razón por la cual la diputada del Parlamento Latinoamericano, Yakari Prado, pidió a la Contraloría que investigue el desfalco de Cadivi.

4. Inflación. A punta de amenazas y leyes, el gobierno ha tratado de contener el desbordado crecimiento de los precios. Sin embargo, ha sido el encargado de presionar la emisión de dinero ‘inorgánico’ que inunda el mercado y genera una presión en la demanda de productos, insatisfecha por la insuficiente producción interna. Aunque el gobierno de Maduro acaba de adoptar la ‘Ley de Precios y Costos Justos’, pocos creen que una medida que fija los niveles de ganancias en las empresas o los niveles de los arrendamientos pueda atajar el fenómeno.

5. Contrabando. La celebración de un nuevo aniversario de la rebelión militar protagonizada por Hugo Chávez el 4 de febrero de 1992 fue el escenario en el que Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional y líder del chavismo, hizo un enérgico llamado a los militares a “no permitir que siga habiendo contrabando de alimentos en la frontera hacia Colombia”. El fenómeno ha tomado tales dimensiones que el gobierno venezolano calcula que a diario salen 500.000 bolívares hacia Colombia que se convierten en pesos y estos a su vez se pasan a dólares para luego ser vendidos en el mercado negro venezolano. El contrabando no solo está desabasteciendo a Venezuela sino que, de paso, afecta a los empresarios colombianos que se encuentran ‘inundados’ de productos a precios irrisorios. Aunque se lanzó una cruzada binacional de los gobiernos, hay quienes aseguran que, mientras persistan los desequilibrios de precios, el fenómeno continuará.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?